Publicado el 16. Jan, 2009 por admin en Apostoles y Profetas
Cuando observamos lo que muchos creen que es el “cristianismo” de hoy, no hay duda que muchas cosas han cambiado en la predicación y en la enseñanza. Lo lamentable de todo esto, es que estos cambios también han llegado a alcanzar a las personas que semana a semana se congregan en alguna iglesia local y ese nuevo estilo de predicación y enseñanza está produciendo un tipo de “creyentes” que según lo que la Biblia advierte serán quienes inicien la apostasía para los últimos tiempos que esta prometida en la escritura:
Pero el Espíritu dice claramente que en los últimos tiempos algunos apostatarán de la fe, prestando atención a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios (1Timoteo 4:1)
Estas palabras escritas por el apóstol Pablo a su joven discípulo, deberían llevarnos a una profunda meditación de cuando se dará su cumplimiento, en ese sentido creemos que ha comenzado a cumplirse y que muchas personas que se dicen ser cristianas han comenzado a entrar por sus puertas.
Esta apostasía se produce desde los pulpitos, por hombres corruptos de entendimiento que creen que la piedad es una fuente de ganancia, estos hombres tienen cauterizadas sus conciencias y son presas de sus pasiones y deseos, están tan esclavizados a estilos de vida corruptos y al ser ciegos en cuanto a la verdad, predican y enseñan doctrinas de demonios y de espíritus engañadores. Lo terrible de todo esto es que tienen apariencia de piedad y se visten como ángeles de luz, traen nuevas doctrinas y nuevas revelaciones de un reino espiritual que les ha sido revelado a ellos, sin embargo la biblia advierte que muchos burladores y estafadores han salido por el mundo para producir precisamente un tipo de creyentes que sigan sus caminos de disolución y de engaño.
Ese tipo de “creyentes” ya están llenando las iglesias, la cizaña y el trigo se están mezclando más que nunca, una descripción casi perfecta de las características que rigen a este tipo de personas las cuales sin duda se creen creyentes las encontramos en las palabras pronunciadas por el profeta Isaías, hace miles de años; cuando Israel estaba apostatando de su genuina creencia en Jehová:
(Isa 30:9) Porque este es un pueblo rebelde, hijos falsos, hijos que no quieren escuchar la instrucción del SEÑOR;
(Isa 30:10) que dicen a los videntes: No veáis visiones; y a los profetas: No nos profeticéis lo que es recto, decidnos palabras agradables, profetizad ilusiones.
(Isa 30:11) Apartaos del camino, desviaos de la senda, no oigamos más acerca del Santo de Israel.
(Isa 30:12) Por tanto, así dice el Santo de Israel: Ya que habéis desechado esta palabra, y habéis confiado en la opresión y en el engaño, y os habéis apoyado en ellos,
(Isa 30:13) por eso esta iniquidad será para vosotros como muro agrietado a punto de caer, comoabultamiento en una pared alta, cuya caída viene de repente, en un instante.
(Isa 30:14) Su caída es como el romper de una vasija de alfarero, despedazada sin piedad; no se halla entre sus pedazos ni un tiesto para tomar fuego del hogar o para sacar agua de una cisterna.
De la misma forma que Israel vivo esta profecía, estos “creyentes modernos” recibirán sobre sí mismos el pago por su extravío, porque han dejado a Jehová, porque no quieren oír que se les predique cosas rectas, están tan casados de oír la Palabra de Dios que al igual que los apostatas de Israel que dijeron no oigamos más acerca del Santo de Israel, estos dicen no queremos seguir oyendo la Biblia, queremos algo que nos divierta, queremos algo que despierte nuestros sentidos, nuestras emociones; lo triste de todo esto es que hay cientos de lobos disfrazados de ovejas dispuestos a complacerlos, algunos son predicadores, otros son supuestos iluminados maestros de la palabra, estos otros son cantantes falsamente auto-denominados salmistas con estilos y ritmos de música que son una abominación a Dios, los cuales peligrosamente han introducido sus abominaciones a la iglesia y la presentan al Señor como ofrenda y no es otra cosa que fuego extraño en la presencia de un Dios Santo.
Esta nueva generación de auto-denominados creyentes de un nuevo milenio, están introduciendo lo que es de babilonia a la ciudad santa, pero le ponen nombres a sus teologías y enseñanzas tales como el evangelio de la prosperidad, la teología del reino, el gobierno de los ángeles, desatando al campeón que hay en ti, etc.
Todos estos no son más que nombres blasfemos porque atentan contra el verdadero y puro evangelio de Cristo, por eso hoy más que nunca necesitamos recordar las palabras del Señor Jesús cuando dijo:
(Lucas 18:7) ¿Y no hará Dios justicia a sus escogidos, que claman a El día y noche? ¿Se tardará mucho en responderles?
(Lucas 18:8) Os digo que pronto les hará justicia. No obstante, cuando el Hijo del Hombre venga, ¿hallará fe en la tierra?
Esta enseñanza nos recuerda nuestra necesidad de orar y de estar en comunión todo el tiempo con el Señor, cosa que para estos creyentes modernos les es un fastidio el pensar simplemente en orar y saber esperar en Dios, por eso Cristo dijo: “cuando el Hijo del Hombre venga, ¿hallara fe en la tierra?
Pero el autentico creyente el trigo de Dios, como nos llama la Biblia necesita y debe mantenerse orando, confiando en que Dios pronto hará justicia pero no solo eso, sino que cuando oramos demostramos nuestra total dependencia de Dios y esperamos y aguardamos su provisión para nuestras vidas.
Pero volvamos a leer y profundicemos un poco más en el texto de 1Timoteo 4:1:
Pero el Espíritu dice claramente que en los últimos tiempos algunos apostatarán de la fe, prestando atención a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios.
Esta advertencia la hizo el Espíritu Santo, el Espíritu de profecía, no fue una advertencia hecha por algún hombre fue el propio Espíritu de Cristo quien por la pluma de Pablo escribiera dicha advertencia, esa sola razón debe mantenernos velando y orando, esta advertencia fue para los últimos tiempos, tiempos como los que estamos viviendo.
Pero que significa apostatar, el Nuevo diccionario de la Biblia nos dice que la palabra tiene su origen en dos términos griegos, está compuesta de apó (caer, alejarse de) y stasis (rebelión) y que se utilizaba para señalar una revuelta política o militar.
Significa entonces en el contexto cristiano el acto de rechazar la fe o las doctrinas profesadas o creídas, apartándose para adoptar otras.
Los traductores de la Septuaginta adoptaron el término para expresar el alejamiento o la rebelión contra el Dios de Israel, como en Josue. 22:22: “… si fue por rebelión [apostasía] o por prevaricación contra Jehová”. Los profetas también usaron otras palabras en hebreo, para denunciar la apostasía de Israel. Ellos “dejaron a Jehová… se volvieron atrás” dice por ejemplo Isaías 1:4 y esa misma palabra se utiliza en Jeremías 2:17). “Tentaron y enojaron al Dios Altísimo, y no guardaron sus testimonios; sino que se volvieron… como arco engañoso” expresa el Salmos 78:56–58. El concepto de apostasía aparece, pues, en el AT, aunque con diferentes palabras, como cuando se dice: “cualquier hombre… que se hubiere apartado de andar en pos de mí, y hubiere puesto sus ídolos en su corazón… yo Jehová le responderé…” (Ezequiel 14:7).
El término viene a ser usado en Israel después del período de la helenización, cuando una parte de la sociedad judía se hizo partidaria de adoptar las costumbres griegas. En la literatura ínter-testamentaria se aplicó la palabra apostasía a los hechos de esa clase, especialmente cuando el intento de Antíoco Epífanes de “imponer la apostasía” cambiando la fe y las costumbres israelitas por las helénicas.
Desde esa época, abandonar la fe de Israel era “apostatar”.
En tiempos del NT los judíos acusaban a Pablo de que enseñaba “a todos los judíos que están entre los gentiles a apostatar de Moisés” (Hechos 21:21). Los cristianos siguieron con el uso judío del término. El mismo Pablo les recuerda a los tesalonicenses que el anticristo “no vendrá sin que antes venga la apostasía”, esto es, un período de total rebelión contra Dios encabezada por dicho anticristo, “el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto” (2 Tesalonicenses 2:3–4). La epístola a los Hebreos se refiere en forma especial al peligro que en determinadas circunstancias pueden tener los cristianos de apostatar de la fe. (He. 2:1–3; 3:12–19; 6:1–9; 10:26–39). [1]
Entonces con relación a la iglesia de hoy, esto es exactamente lo que está ocurriendo, nuevas ideologías encubiertas, con cierto ropaje de cristianismo se han comenzado a introducir a las iglesias, estas enseñanzas están influenciadas por creencias orientales, por la era post-moderna, por el mercantilismo de hoy y muchas otras son doctrinas de demonios, trasmitidas por espíritus engañadores a quienes las creen y estos lamentablemente son las cabezas de muchos ministerios quienes en su mayoría son auto-impulsados y algunos son manipulados por las circunstancias y se han metido donde nadie los llamo, son personas que ignoran la historia del cristianismo, las bases del cristianismo, sobre todo ignoran las bases estructurales de la doctrina dada por los apóstoles y profetas según nos lo explica muy claramente la epístola a los efesios:
(Eph 2:20) edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo Cristo Jesús mismo lapiedra angular,
(Eph 2:21) en quien todo el edificio, bien ajustado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor,
(Eph 2:22) en quien también vosotros sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu.
El apóstol Pablo inspirado por el Espíritu Santo dice muy claramente que se debe edificar sobre el fundamento que ya está puesto, el cual fue puesto por los profetas y apóstoles y El Señor es la principal piedra angular.
Pero estos soñadores, rechazan la autoridad y se auto-denominan autoridades espirituales porque según ellos han recibido una revelación especial tocante al reino de Dios y al cristianismo, pero ignoran el fundamento y a la piedra angular.
No es posible anunciar o decir que uno ha recibido una revelación especial proclamándola verdadera; cuando esta contradice el fundamento del cristianismo, ninguna revelación es de interpretación humana o traída por voluntad humana, quienes afirman que han tenido una revelación “especial” la cual contradice el fundamento doctrinal del cristianismo, sin duda están siendo influenciados y utilizados por espíritus seductores, por espíritus engañadores.
Todo esto ocurre cuando el hombre trata de buscar las respuestas a sus problemas confiando en su propio entendimiento, a los cuales el apóstol Pablo llama hombres corruptos de entendimiento, réprobos en cuanto a la fe, que andan en la vanidad de su mente y eso es precisamente lo que los está llevando cautivos para escuchar enseñanzas y conceptos errados, porque precisamente le dan rienda suelta a los pensamientos de sus mentes, imaginan cosas y dicen ver cosas en sus mentes que no son otra cosa que el producto de haberse alejado de la sana doctrina, por eso la Biblia advierte que necesitamos llevar cautivo todo pensamiento a la obediencia de Cristo.
La Biblia también nos va a decir que necesitamos renovar el espíritu de nuestra mente y en efesios Pablo nos va a recordar que debemos ponernos toda la armadura de Dios y una de las piezas de esa armadura es el yelmo que protege precisamente la cabeza, dándonos a entender que en medio de la batalla cristiana la mente debe ser protegida, no es una buena práctica escuchar sin discernir lo que se está diciendo, necesitamos ejercitarnos en el ejercicio de cuidar nuestros pensamientos, un incidente muy revelador de un ataque maligno en la mente lo vemos en la vida del rey David.
Quien en un momento de su vida dice la escritura que Satanás lo insto para que hiciera un censo, para muchos de nosotros un censo no tiene nada de malo, es mas podría ser un medio muy bueno para descubrir información que no tenemos, pero la intención que estaba detrás de ese pensamiento en la mente de David era llevarlo a confiar en sus ejércitos y no en el Dios de los ejércitos.
De igual forma frente a la “necesidad” el hombre se inventa la teología de la prosperidad, frente a las injusticias sociales el hombre se inventa la teología de la liberación, frente a lo desconocido o maligno el hombre se inventa la guerra espiritual, frente a la dependencia de Dios para vencer al pecado, el hombre se inventa desarrolla al campeón que hay en ti disfrazado de cristianismo, frente a los ritmos y bailes mundanales el hombre quiere santificar estilos y ritmos de música para introducirlos a la iglesia pero que son una abominación a Dios pero todas esas enseñanzas son creadas en la mente corrupta de hombres y mujeres que ignoran el fundamento de la Palabra de Dios, no estamos diciendo que no “utilizan” la Biblia, si la utilizan para su conveniencia porque toman versículos aislados y en otros casos tuercen su interpretación para hacer decir a la Biblia como si se pudiera lo que ellos quieren enseñar, pero lamentablemente son como aquellos pensamientos de David, pensamientos ideados en el mismo infierno.
Esto nos lleva a una pregunta: ¿Cómo es posible que personas que lucen bien y que son muy famosas sean emisarios de Satanás?
Para responder esta pregunta necesitamos primeramente entender que el desvío que conduce a la apostasía, comienza con la enseñanza de doctrinas extrañas, por eso Pablo conocedor del peligro que involucra creer en doctrinas extrañas le dice a Timoteo:
(1Ti 1:3) Como te rogué al partir para Macedonia que te quedaras en Efeso para que instruyeras a algunos que no enseñaran doctrinas extrañas,
(1Ti 1:4) ni prestaran atención a mitos y genealogías interminables, lo que da lugar a discusiones inútiles en vez de hacer avanzar el plan de Dios que es por fe, así te encargo ahora.
Observemos la siguiente frase de Pablo: “en vez de hacer avanzar el plan de Dios que es por fe” en otras palabras enseñar doctrinas extrañas conduce a no vivir por fe y lo que más bien se hace es poner atención a mitos y doctrinas que alejan al creyente de la sincera confianza en lo que ya esta revelado como fundamento, pero también hay otro peligro muy serio tocante a la fe y en la misma epístola a Timoteo encontramos la siguiente instrucción al joven discípulo:
(1Ti 1:18) Esta comisión te confío, hijo Timoteo, conforme a las profecías que antes se hicieron en cuanto a ti, a fin de que por ellas pelees la buena batalla,
(1Ti 1:19) guardando la fe y una buena conciencia, que algunos han rechazado y naufragaron en lo que toca a la fe.
Tanto la fe como una buena conciencia van de la mano, son hermanos inseparables de un mismo padre, cuando se deja de vivir por fe, entonces la conciencia se endurece y se torna frágil y permisiva, en medio de esta indisciplina permisiva los deseos de la carne afloran como buitres sobre su presa cautiva, el mundo interior sufre daños irreparables cuando se abrazan doctrinas de demonios ya que logran que el profeso creyente naufrague en cuanto a su fe, se ahoga en sus propios pensamientos y es presa fácil del engaño, en el libro de los Hechos encontramos a Pablo diciendo:
(Hechos 23:1) Entonces Pablo, mirando fijamente al concilio, dijo: Hermanos, hasta este día yo he vivido delante de Dios con una conciencia perfectamente limpia.
(Hechos 24:16) Por esto, yo también me esfuerzo por conservar siempre una conciencia irreprensible delante de Dios y delante de los hombres.
Como podemos ver la conciencia debe mantenerse perfectamente limpia, irreprensible delante de Dios y de los hombres.
Esto es lo que precisamente les ha ocurrido a estos lobos vestidos de oveja, no han mantenido sus conciencias perfectamente limpias e irreprensibles, han sostenido un estilo de vida pecaminoso permisivo, en una constante indisciplina personal, tolerando pecado en su vida que no debieron tolerar y aceptaron así una vida réproba en cuanto a la fe, ya que no creen en el poder del evangelio y lo que hacen es construir su propia teología con un entendimiento y una conciencia corrupta que les proporcione satisfacción a sus pasiones y deseos.
Esas son las bases y el fundamento de donde salen tantas doctrinas herejes, una conciencia enfermiza y una fe endémica en aquellos auto-denominados, profetas y apóstoles, que nos son más que hombres ciegos guías de ciegos los cuales van siguiendo su propio camino de perdición, estos hombres y mujeres son árboles otoñales sin fruto, nubes sin agua, son olas furiosas del mar que arrojan su propia espuma como vergüenza, estrellas errantes para quienes la oscuridad de las tinieblas está reservada para siempre, andan tras sus propias pasiones y beneficios, hablan con arrogancia, adulando a la gente para obtener lucro.
Por eso utilizando una vez más las mismas palabras del apóstol Judas, necesitamos recordar las palabras que están escritas por los verdaderos apóstoles de nuestro Señor Jesucristo, quienes decían: “En los últimos tiempos habrá burladores que irán tras sus propias pasiones impías, estos son los que causan divisiones; individuos mundanos que no tienen el Espíritu”.
Pero vosotros amados, edificaos en vuestra santísima fe, orando en el Espíritu Santo, conservaos en el amor de Dios, esperando ansiosamente la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para vida eterna y tended misericordia de algunos que dudan; a otros salvad, arrebatándolos del fuego y de otros tened misericordia con temor, aborreciendo aun la ropa contaminada por la carne.
Meditar en estas palabras de alerta deben ser nuestra prioridad sobre todo en los tiempos en los que estamos viviendo, no permita ni consienta amado hermano(a) doctrinas extrañas en su vida, rechácelas, no las acepte, haga como los creyentes de Berea:
(Act 17:11) Estos eran más nobles que los de Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando diariamente las Escrituras, para ver si estas cosas eran así.
Cuando una persona presta oídos a doctrinas de espíritus seductores está ingresando a terreno peligroso y su fe puede ser la primera en sufrir los primeros síntomas del veneno mortal de dicha doctrina, una vez que la fe está afectada, contaminada; la conciencia se comienza a cauterizar porque la vida espiritual que debe nutrirse de la verdad ya ha sido cambiada por la mentira, por ejemplo las personas que creen en la doctrina de la prosperidad la cual enseña que la pobreza es una maldición, no aceptaran pasar por ningún tipo de necesidad y al ver que las promesas de dicha doctrina demoníaca, no se cumplen; entonces sus expectativas anti-bíblicas lo llevaran a una amargura o resentimiento contra Dios o los llevara a hacer “pactos” (ofrendar, dar dinero) mas y mas osados con Dios ofrendando lo que no tiene con la idea de que Dios da semilla al que siembra y devuelve al 100 por 1, con lo cual los promotores de dicha doctrina se benefician de las personas que si poseen dinero y que producto de su amor al dinero “siembran” en el reino de Dios.
Dicha creencia errada está basada en el siguiente versículo (solo por citar un ejemplo):
(Isa 55:10) Porque como desciende de los cielos la lluvia, y la nieve, y no vuelve allá, sino que harta la tierra, y la hace germinar y producir, y da simiente al que siembra, y pan al que come.
Pero si leemos los versículos 6 hasta el 13, veremos que de lo que ahí se habla no es de pactar con Dios para que Dios me de provisión material, sino que se está haciendo una comparación de que así como producto de la lluvia se obtiene en los campos, la semilla para sembrar y de ella el pan para comer así es la Palabra de Dios, que cuando Dios la envía no vuelve vacía y lo que hace es cambiar las vidas de las personas que la creen y la oyen con fe.
Por citar otro ejemplo pero esta vez con respecto a la guerra espiritual, una persona nos escribió a quien voy a mantener en el anonimato y nuestra respuesta fue la siguiente:
From: Sonia
Date: February 3, 2007 11:35:37 AM GMT-04:00
To:
Comentario: ¿Cómo ve usted los ministerios de liberación y sanidad del alma que están avanzando a paso rápido en las iglesias cristianas contemporáneas? ¿Es necesaria una persona que ministre la liberación a otra, si es Dios el que libera?
Estimada Sonia
Lamentablemente muchos de estos “ministerios” son producto de interpretaciones erróneas de pasajes de la Biblia, por ejemplo se dice y habla mucho de demonios de la mentira, demonios de la hechicería, demonios de la fornicación, etc.; mientras que la Biblia dice que todo eso son obras o deseos de la carne (ver Gálatas 5:19-21). Como podrá ver, la Biblia es muy clara en señalar que no son demonios sino manifestaciones de la naturaleza caída del hombre, lo cual es producto del pecado en cada ser humano; pero estos “sanadores” o “liberadores” enseñan o entienden que todo eso, son demonios que lo producen. Partiendo de este punto nosotros entendemos por la Palabra de Dios que estos “ministerios” están equivocados y causan grandes estragos en personas de poco conocimiento bíblico que son presas de estos engañadores que probablemente también sean “víctimas” de sus escasos conocimientos bíblicos. En ese sentido nuestra recomendación es que filtremos y estudiemos estos ministerios a la luz de la Palabra de Dios (La Biblia).
En lo que respecta a la liberación de personas por parte de otra persona entendemos que esto ocurre mayormente en personas que verdaderamente están poseídas o atadas a demonios las cuales necesitan “liberación”. Esto lo podemos ver en el ministerio del Señor Jesús cuando El liberaba a personas poseídas por demonios.
En efecto, esas liberaciones no se realizan por el “poder” de la persona que ministra dicha liberación sino indudablemente por el poder y el amor de Dios. Sin embargo, en muchas de estas liberaciones podemos ver que hay ocasiones en que solo son producto de histeria colectiva o de demostraciones de “poder” inexistentes.
Esto no significa que en la actualidad no exista verdadera liberación ya que eso en efecto sí puede ocurrir cuando se efectúan de acuerdo a lo establecido en la Palabra de Dios, en donde nunca se nos indica por ejemplo, imponer manos sobre endemoniados o personas poseídas, lo cual es muy común en la actualidad por quienes practicas estos supuestos ministerios de liberación.
Recuerde que la responsabilidad de no prestar oídos a espíritus engañadores es suya, no permita bajo ninguna circunstancia abrazar en su vida doctrinas que no se conformen al fundamento que fue dado por los apóstoles y profetas del Señor, mantenga su fe en la suficiencia de las escrituras y cultive todo el tiempo una conciencia sana y trasparente, recuerde todo el tiempo de su vida en este mundo lo siguiente:
(1Jn 4:1) Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus para ver si son de Dios, porque muchos falsos profetas han salido al mundo.
[1] Lockward, A. (2003). Nuevo diccionario de la Biblia. (85). Miami: Editorial Unilit.
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