El Verbo de Dios
Publicado el 19. ene, 2009 por admin en Jesucristo
En el principio era el Verbo y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios… (Juan 1:1)
Este pasaje de la Biblia afirma la pre-existencia del Hijo de Dios, dice claramente que el Verbo estaba con Dios y sabemos que cuando el apóstol Juan esta hablando del Verbo esta hablando del Hijo de Dios, porque mas adelante nos va ha decir: “Y el Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros, y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad” y no hay duda que se esta refiriendo al Cristo.
Vemos entonces que este pasaje nos habla de la pre-corporeidad del Verbo y cientos de años el profeta Miqueas profetizo lo siguiente:
(Mic 5:2) Pero tú, Belén Efrata, aunque eres pequeña entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que ha de ser gobernante en Israel. Y sus salidas son desde tiempos antiguos, desde los días de la eternidad.
Este Verbo quien iba a venir como gobernante de Israel, nacido en Belén para estar entre los de Judá; cuyo origen era desde los días de la eternidad, antes que participara de carne y sangre, antes que su gloria se manifestara o tabernaculizara dentro de un cuerpo, ya visitaba la tierra, por eso en Juan 16:28 dice: Salí del Padre, y he venido al mundo; otra vez dejo el mundo y voy al Padre… quiere decir que si dice “otra vez” ya existían salidas anteriores. En la carta a los hebreos leemos lo siguiente…Y otra vez, cuando introduce al Primogénito en el mundo, dice: Adórenle todos los ángeles de Dios… eso que profetizo Miqueas son manifestaciones antes de su encarnación y en la carta a los Hebreos se habla de su encarnación.
En el Antiguo Testamento en el libro del Génesis capitulo 22 versículo 11 dice lo siguiente “el Ángel de Jehová se puso a llamarlo desde los cielos” y la palabra utilizada para Ángel en ese pasaje en hebreo es Malak, que significa Embajador, Rey, Sacerdote, Enviado. El Verbo no se había encarnado; por lo tanto era llamado El Embajador del Padre. Cristo como Embajador se le presentó a Abraham. El sacrificio del Holocausto que Abraham iba a ofrecer con Isaac su hijo, tipifica el sacrificio del Padre cuando envió a Jesús para ser sacrificado por nuestra causa, luego en Exodo 3:2… se nos dice “se le apareció el Ángel de Jehová en una llama de fuego”, en medio de la zarza ardiente se le apareció el Verbo a Moisés como un Embajador del Padre para dialogar con él. Más adelante el Verbo explica su nombre diciéndole a Moisés: YO SOY EL QUE SOY, este nombre nos habla de su eternidad, de su pre-existencia y cuando el Verbo se encarno se revelo en el Nuevo Testamento de acuerdo a cada función: YO SOY el camino, la verdad y la vida, YO SOY el que existo antes de Abrahám, YO SOY la luz del mundo, YO SOY el buen pastor, YO SOY la vid verdadera, YO SOY la puerta.
En Josue 5:14 leemos “como El Príncipe del Ejército de Jehová, he venido ahora”. La aparición que Josué tuvo del Verbo manifestado como Príncipe del Ejército del Padre; hizo que Josué cayera en tierra sobre su rostro y se postrara, entonces el Verbo le dijo así como a Moisés; …Quita el calzado de tus pies, porque el lugar donde estás es santo…; asimismo nos damos cuenta que este Embajador aceptó la adoración porque se trataba realmente de Dios, no olvidemos algo muy importante y es que hay una gran diferencia entre un ángel (con a minúscula) ósea un ángel que es consiervo nuestro con el Ángel de Dios; porque dichos ángeles de Dios no aceptan adoración, como dice Apocalipsis 19:10 …Yo me postré a sus pies para adorarle. Y él me dijo: Mira, no lo hagas; yo soy consiervo tuyo y de tus hermanos que retienen el testimonio de Jesús. Adora a Dios, porque el testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía….
En el Nuevo Testamento el apóstol Juan declara lo siguiente: (Juan 1:14) Y el Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros, y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad. El Verbo vino a tomar carne y tabernaculizó en un cuerpo. Tabernaculizar se traduce como: Habitó, residió, moró en tienda, tomó un cuerpo. Entonces vimos su Gloria como la que pertenece solamente a un hijo unigénito de parte de su Padre y estaba lleno de bondad y verdad. Jesús al encarnarse en un cuerpo, participó de carne y sangre, se hizo semejante a nosotros, se redujo a nada. En los días de su carne fue tentado y probado en todo pero sin pecado. …Pues en cuanto El mismo padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados…
El apóstol Pablo en Filipenses 2:6 nos enseña lo siguiente: “el cual, aunque existía en forma de Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse” aquí vemos como el Verbo se despojo de todo, la palabra griega utilizada para describir lo que esto significa es Kenosis y viene del griego Keno que significa vaciar, despojarse de todo, tomar forma de siervo y hacerse semejante a los hombres. Sin embargo, el Verbo no se vació a sí mismo de su deidad, no dejó de ser lo que era esencial y eternamente. Al venir a la tierra se hizo carente de todo. Se humilló haciéndose obediente hasta la muerte para que en su nombre se doble toda rodilla de los que están en el cielo, sobre la tierra y debajo de ella.
Finalmente en Apocalipsis 19:13: Y está vestido de un manto empapado en sangre, y su nombre es: El Verbo de Dios.
El Verbo de Dios es llamado Fiel y Verdadero, dice la Biblia que descenderá en un caballo blanco para juzgará la tierra, sus ojos son como llama de fuego y sobre su cabeza hay muchas diademas, tiene un nombre escrito que nadie conoce sino solamente El, esta vestido con una prenda de vestir exterior rociada de sangre, y el nombre con que se le llama es El Verbo (Palabra) de Dios.
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