¿Existen doctrinas de hombres y de demonios?
Publicado el 16. abr, 2009 por admin en Doctrina
Llegamos entonces al punto donde la siguiente pregunta es válida: ¿Por qué, además de que estos “predicadores” y “predicadoras” dicen que la doctrina divide, ellos “enseñan” doctrinas totalmente contrarias al fundamento dado una vez y para siempre a los verdaderos apóstoles y profetas?.
Para responder esta pregunta podemos ver que La Palabra de Dios (La Biblia) nos advierte sobre esos tipos de doctrinas que no provienen de Dios, sino que son mandamientos y doctrinas de hombres (Col. 2:22), y doctrinas de demonios (1 Ti. 4:1). Ambas fuentes de inspiración son condenadas por Dios de forma tal que las doctrinas de hombres fueron censuradas por el Señor, quien para descalificarlas citó a Isaías, durante su ministerio terrenal y dijo: “En vano me honran, enseñando como doctrinas mandamientos de hombres” (Mr. 7:6,7).
Lo sorprendente de todo esto es que los hombres pueden elaborar doctrinas aparentemente piadosas, pero que en realidad sí generan divisiones y enfermedad espiritual. Los fariseos y saduceos tenían doctrinas muy elaboradas, a las cuales Jesús calificó de levadura (algo que hincha o infla) por su efecto contaminante (Mt. 16:6), incluso el Señor va a decirles a estos fariseos que los discípulos que ellos han logrado producto de esas “doctrinas” son dos veces hijos del infierno (Mt 23:15). Estas doctrinas humanas lamentablemente se han infiltrado en la iglesia del Señor.
Contamos con el testimonio de lo que sucedía en la iglesia de Pérgamo: “Tienes ahí a los que retienen la doctrina de Balaam, que enseñaba a Balac a poner tropiezo ante los hijos de Israel, a comer de cosas sacrificadas a los ídolos, y a cometer fornicación. Y también tienes a los que retienen la doctrina de los nicolaítas, la que yo aborrezco” (Ap. 2:14,15). Vemos pues que hoy no es distinto, ya que existen muchos defensores de movimientos o de promotores de nuevas teologías, denominadas la “teología del reino” y la “teología de la prosperidad”.
En ese sentido, es bueno recordar que en Colosas, donde pretendían infiltrar doctrinas humanas, los creyentes reciben la advertencia apostólica: “Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres… y no según Cristo” (Col. 2:8). El apóstol señala con claridad la diferencia entre las doctrinas elaboradas por tradiciones humanas y la de Cristo. Normalmente las doctrinas de hombres (doctrina humana) pueden ser permisivas o restrictivas. Vemos por ejemplo que en el caso de Balaam, que aceptaba y promovía la fornicación, la doctrina era permisiva; pero en Colosas era restrictiva: “¿Por qué, como si vivieseis en el mundo, os sometéis a preceptos tales como: “No manejes, ni gustes, ni aun toques (en conformidad a mandamientos y doctrinas de hombres), cosas que todas se destruyen con el uso?” (Col. 2:20-22).
Tanto la doctrina falsa, restrictiva o permisiva, siempre es perniciosa y abre el camino al libertinaje o al fariseísmo e incluso al ascetismo. Es por eso que producto de su condición pecadora y caída el hombre no elabora doctrinas saludables sino enfermizas y contagiosas, como dijimos producto de su corazón caído, tal y como lo enseña La Palabra de Dios (La Biblia): Porque engañoso y perverso es el corazón del hombre… (Jeremías 17:9).
La Biblia también habla de doctrinas de demonios; contra esas doctrinas el apóstol Pablo le advierte a Timoteo lo siguiente: “Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios” (1 Ti. 4:1). Pero necesitamos recordar que esas doctrinas infectan a la iglesia por vía humana, como dice la Biblia: “por la hipocresía de mentirosos…” (v.2), ambos tipos de doctrina, aunque se vistan de piedad, son contrarias y heréticas, en otras palabras no son la enseñanza del Señor.
Artículo final en la serie: ¿Qué enseñaron los verdaderos apóstoles de Cristo?
Extraído de Tierra Firme (http://www.tierrafirmertm.org/articulo/10/24)
Publicado originalmente en: Apuntes Pastorales – Volumen XVII, número 1 / octubre-diciembre 1999. (Salvador Dellutri)





Floresthela
09. jun, 2010
Gracias por ayudarme a entender mejor la sana doctrina, ya que estaba muy preocupada porque a mi ciudad ha llegado toda una gama de novedades en las iglesias y pastores piadosos pero que a su vez confunden a la gente, pero ahora mis dudas estan despejadas, gracias por dedicarme tiempo, lo necesitaba, Dios les bendiga.
sirimar
05. feb, 2012
Gloria a Dios por permitir este medio de comuniccion soy servidora de crist mmumucmuchmuchamucha iininqinquinquiinquietud por la enseñanza biblica noto q ahora usan la doctrina de hombre.. por esoo me suscribi para leer material sobre la sana doctrina. los felicito por este espacio.. me encanta aprender para enseñar ya q soy educadora deseo crecer mas espiritualmente para dirigir a las personas.. creo en cristo dia a dia lo necesitamos en todo lo q hagamos
fabio parra
20. feb, 2012
esto es mucha bendicion grecias Dios todopoderoso por que alguien se preocupe por los cristianos que enverdad tienen sed de concer el verdadero evangelio Dios les engrandesca ca dia mas y mas