¿Como y cuando se originaron los primeros pecados sexuales?

¿Como y cuando se originaron los primeros pecados sexuales?

Publicado el 22. Jun, 2009 por en Sanidad Sexual

Cada vez que necesitemos entender y analizar la gravedad y las consecuencias que trae algún pecado en la vida de las personas, es de extrema importancia remitirnos a la revelación de Dios, porque en ella encontramos dirección, instrucción y corrección al problema principal del hombre que es el pecado.

En ese sentido después de la caída del hombre mostrada en Génesis capítulo 3 inmediatamente después encontramos en Génesis capítulo 4 versículo 19, a un hombre llamado Lamec descendiente de Caín el cual tomó para si dos mujeres, los nombres de esas mujeres fueron Ada y Zila. Esta es la primera referencia que tenemos respecto a la poligamia, un accionar totalmente contrario a lo que Dios había diseñado y establecido en Génesis 2:23-24.  Observemos que Lamec es descendiente de Caín y ¿por qué es importante resaltar esta relación de Lamec con Caín? Porque Caín fue un hombre consumido y prisionero del pecado que llegó hasta el punto incluso de matar a su propio hermano Abel.  Esto nos muestra que el pecado es como una cangrena que consume todo lo que toca a su paso, esto quiere decir que mientras más y más se practica el pecado, en igual proporción acciones pecaminosas serán las que el hombre ejecute y practique en su vida, una de ellas es el desenfreno sexual mostrado claramente en Lamec, quien no se conformó con tener una sola esposa sino que decidió tener dos mujeres.

Posteriormente a este primer registro sobre la poligamia la segunda vez que encontramos otro registro sobre acciones sexuales vergonzosas la encontramos en Génesis 6:1-8, donde podemos ver una vez más que después de la caída del hombre el “deseo” sexual se incrementó a tal grado que incluso los ángeles escogieron mujeres para si, de entre las hijas de los hombres (de los seres humanos, ver comentarios adicionales para el tema de los hijos de Dios [1]). La Biblia explica que la maldad de los hombres era mucha sobre la tierra, de forma tal que Todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente al mal.

De igual forma encontramos en el AT muchas historias de hombres que sucumbieron al deseo sexual y entre ellos podemos resaltar a Sansón, David y Salomón como los que más específicamente la Biblia nos muestra sus vidas pecaminosas en el ámbito sexual. (Un estudio más profundo de la vida de Sansón y de cómo el pecado es tan letal y destructivo se encuentra en:

Enfriamiento Espiritual

No hay duda entonces que la fuente del desenfreno sexual está en el pecado del hombre.  Cuanto más apartado de Dios esté el hombre, más vulnerable y susceptible de caer en impureza sexual estará.

[1] 6:2 los hijos de Dios. Algunos sugieren que esta expresión se refiere a seres angélicos (cp. Job 1:6; 2:1; 38:7; Sal 89:7) y que Judas 6 se refiere a este evento, así como 1 P 3:19–20 y 2 P 2:4. Pero si los ángeles no se casan, como declara Jesús (Mt 22:29, 30), sería difícil que aquí hijos de Dios se refiere a ángeles. Algunos consideran que los hijos de Dios son los hijos de Set, y que las hijas de los hombres son las hijas de Caín. Así que la diferencia entre los de Dios y de los hombres es una de piedad y rectitud y no de ser superhumanos o humanos.[1][1]

[1] La corrupción de la humanidad, 6:1–8. En su avance cultural esta civilización aumenta su corrupción y desafío a Dios. La corrupción se describe como el intento de crear una raza superior y ganar fama y renombre extraordinarios en competencia con la divinidad. Esta raza se pretende lograr a través de matrimonios selectivos y mixtos entre dos grupos diferentes. Varias interpretaciones se han dado a estos matrimonios, pero lo breve del pasaje no permite sino apenas un intento de explicación. Lo cierto es que el pasaje ilustra cómo la creación toda —en su dimensión celestial y terrenal— se rebela contra los límites que Dios impuso a su creación. En 2 Pedro 2:4 y Judas 6 se mencionan que seres celestiales o angélicos dejan su lugar asignado en la creación en abierta rebeldía contra Dios. En el humano es el deseo de alguna forma de “ser como dioses” que a pesar de su consecuencia trágica no se anula en el hombre.

Estas uniones generan gigantes y hombres que ganan famas heroicas. Tal vez la mención de Nimrod ilustra la característica y logros de estos seres humanos que posibilitaron grandes avances de la civilización humana (Gén. 10:8–12). Los espías que fueron enviados a reconocer la tierra prometida para su conquista informan a Moisés que los descendientes de los gigantes habitaban parte de dicha tierra (Núm. 13:32, 33). Pero esta civilización en rebeldía contra Dios acrecienta también la maldad en el hombre, no solamente en sus acciones, sino también en sus intenciones y poder creativo.[2][2]

[1] También el aumento de la población tuvo que ver con ese mal (6:1). El crecimiento demográfico en sí se debió a la longevidad de los hombres. Como suele suceder en las relaciones humanas, “los hombres” miraban con admiración a las hermosas hijas de los hombres, y “tomaron para sí mujeres” (6:2).

Pero aquellos no eran hombres comunes y corrientes. El texto bíblico los llama “hijos de Dios” (6:2). En el Antiguo Testamento, esa expresión se refiere a los ángeles casi exclusivamente. Véase Job 1:6; 2:1; 38:7. Por supuesto eran ángeles caídos que habían hecho su morada en hombres y así cohabitaban con mujeres para engendrar seres humanos, que llegaron a ser varones de renombre en la tierra (6:4). Se cree que debido a ese pecado tan grave, esos ángeles caídos fueron encarcelados en el infierno. Véase 2 Pedro 2:4 y Judas 6. Por lo tanto, no es muy probable que tal pecado se repita, pero por lo acontecido podemos ver el enorme peligro de caer en el desenfreno.[3][3]

Comenta sobre el mismo tema David Logacho en su programa radial La Biblia Dice:

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Lea el siguiente articulo de la serie:

¿Cómo se esclaviza y corrompe el ser humano al pecado sexual?


[1][1]Hernández, E. A., & Lockman Foundation (La Habra, C. (2003). Biblia de estudio : LBLA. (Gn 6.2). La Habra, CA: Editorial Funacion, Casa Editoral para La Fundacion Biblica Lockman.

[2][2]Carro, D., Poe, J. T., Zorzoli, R. O., & Editorial Mundo Hispano (El Paso, T. (1993-<1997). Comentario bı́blico mundo hispano Genesis (1. ed.) (69). El Paso, TX: Editorial Mundo Hispano.

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