La Profecía en la Biblia (8)

Publicado el 17. jul, 2009 por en Profecía

Pensemos por un momento en todas las profecías que se cumplieron literalmente en la primera venida de Cristo. ÉL nacería en Belén (Miqueas 5:2), nacería de una virgen (Isaías 7:14), enmudecería en presencia de Sus ejecutores (Isaías 53:7), los hombres echarían suertes sobre Su ropa (Salmo 22:18), Sus manos y Sus pies serían horadados (Salmo 22:16), etc. Estos pasajes se cumplieron literalmente en la primera venida de Cristo. Pero veamos solo un ejemplo de que hay profecías que nos hablan de un reino verdadero, con justicia y paz, consideremos los siguientes versículos:

Zacarías 9:9 “Alégrate mucho, hija de Sión; da voces de júbilo, hija de Jerusalén; he aquí tu rey vendrá a ti, justo y salvador, humilde y cabalgando sobre un asno, sobre un pollino hijo de asna.” ÉL cabalgó a Jerusalén literalmente sobre un asno. La profecía se cumplió como lo confirma Mateo 21:4-5. Esta profecía se cumplió literalmente durante el ministerio terrenal de nuestro Señor, en el momento de la entrada triunfal. 

Zacarías 9:10 “Y de Efraín destruiré los carros, y los caballos de Jerusalén, y los arcos de guerra serán quebrados; y hablará paz a las naciones, y su señorío será de mar a mar, y desde el río hasta los fines de la tierra.” Estas palabras, tomadas textualmente, nos enseñan que llegará el día en que los instrumentos de guerra serán destruidos. Será un tiempo de total desarme. El Príncipe de Paz hablará paz. Tendrá dominio de mar a mar, eso nos habla de un tiempo futuro de paz universal.

Como podemos apreciar una lectura normal nos da una impresión de que estos versículos juntos se presentan como un solo acontecimiento, pero si así fuera sabemos a ciencia cierta que el versículo 10 no ha ocurrido aun, no se ha cumplido. Algo muy importante que necesitamos reasaltar aquí y que no puede ser ignorado es que para todos los profetas del AT  la Iglesia fue un “misterio” que permaneció oculto para ellos (Efesios 3:1-9; Colosenses 1:26,27). Pero por otro lado no hay duda que si queremos afirmar que estos dos versículos de Zacarías se cumplieron en su totalidad al 100% durante el ministerio terrenal de Cristo, estaríamos torciendo las escrituras y haciendo una exégesis no bíblica, es decir una eisegesis, porque sabemos que en el año 70 D.C. Israel fue invadido y las guerras y acciones bélicas seguían en aumento y la historia nos dejó registrada tanto la primera como la segunda guerra mundial y hoy también somos testigos de muchas guerras entre naciones y de conflictos bélicos en muchas partes del mundo.  Por lo tanto como el versículo 10 habla de completa paz, no es posible que esa parte de la profecía de Zacarías se haya cumplido aun.

Volviendo entonces a la profecía de Malaquías que estamos tratando, ya podemos interpretar algunas cosas con exactitud y lo sabemos por los evangelios y es que el Elías mencionado en la profecía no se refería a la persona física del profeta Elías que sí encontramos en el AT, sino a Juan el Bautista, eso quiere decir que cuando Malaquías dijo que Dios enviaría a Elías, Dios no estaba “pensando” en Elías, El y solamente El sabía que un hombre nacería en aquellos tiempos para ser el “Elías”. Por otro lado, cuando Juan el Bautista fue interrogado por una delegación de sacerdotes y levitas para saber si él era Elías (Juan 1:19-28) él respondió correctamente que no, lo cual es consistente porque en realidad el evangelio de Lucas nos brinda mayor información de cómo Lucas (y entendemos que los demás discípulos y apóstoles de Cristo) entendió el cumplimiento de la profecía de Malaquías 4:1-6, ya que Lucas deja registrado cuál fue el mensaje que le fue entregado al padre de Juan el Bautista:

Porque él será grande delante del Señor; no beberá ni vino ni licor, y será lleno del Espíritu Santo aun desde el vientre de su madre. Y él hará volver a muchos de los hijos de Israel al Señor su Dios. E irá delante de El en el espíritu y poder de Elías PARA HACER VOLVER LOS CORAZONES DE LOS PADRES A LOS HIJOS, y a los desobedientes a la actitud de los justos, a fin de preparar para el Señor un pueblo bien dispuesto. Lucas 1:15-17

Ahora la pregunta es la siguiente: ¿Podemos decir que el ministerio de Juan el Bautista fue de restauración tal y como lo dice el versículo 6? ¿Juan el Bautista hizo realmente volver el “corazón” de los padres hacia los hijos y el de los hijos hacia los padres? ¿Por qué Lucas no cita completamente el versículo 6 de Malaquías 4 y sólo registró la primera parte? ¿Qué significa realmente “hacer volver el corazón”?, notemos lo que Jesús dijo de Elías:

Mientras descendían del monte, Jesús les ordenó, diciendo: No contéis a nadie la visión hasta que el Hijo del Hombre haya resucitado de entre los muertos. Y sus discípulos le preguntaron, diciendo: ¿Por qué, pues, dicen los escribas que Elías debe venir primero? Y respondiendo El, dijo: Elías ciertamente viene, y restaurará todas las cosas; pero yo os digo que Elías ya vino y no lo reconocieron, sino que le hicieron todo lo que quisieron. Así también el Hijo del Hombre va a padecer a manos de ellos. Entonces los discípulos entendieron que les había hablado de Juan el Bautista. Mat 17:9-13

En el versículo 11 de Mateo 17, Cristo hace una declaración sorprendente que arroja más luz para la profecía de Malaquías  4:1-6 porque lo que dijo era para el tiempo futuro notemos: “Elías ciertamente viene (futuro), y restaurará todas las cosas (futuro)“, pero luego el afirma que:” Elías ya vino y no lo reconocieron” y entonces sus discípulos sabían que les hablaba de Juan el Bautista.  No hay duda que podemos concluir que la primera parte de la profecía del versículo 6 se cumplió con Juan el Bautista, en ese sentido con estas dos declaraciones Cristo deja establecido claramente que la profecía de Malaquías 4:1-6 tiene un doble cumplimiento, dicho de una manera más llana, la profecía establece dos eventos narrados como si fueran un solo evento y eso es exactamente como profetizaban los profetas del AT.  Nos deja la impresión de que cuando hay dos eventos ambos son profetizados como un mismo acontecimiento.  Esta es una buena “regla” u observación que siempre debemos recordar cuando de interpretación de la profecía Bíblica se trata.

En ese sentido ahora sí, todo lo referente al horno, al fuego, al sol de justicia, etc. toma otro giro y vemos que aunque está en leguaje literal y simbólico, “Elías” ciertamente vendrá (futuro) y restaurara todas las cosas (futuro), lo cual es consistente con el versículo 6 de Malaquías 4  y ahora ya también podemos saber con exactitud que “hacer volver el corazón” significa restauración, ¿que restaurará exactamente?, es muy probable que se trate de lo que el versículo 4 expresa, pero más de ahí no lo sabemos porque la profecía misma no nos arroja más luz sobre el mismo.

Sigue leyendo el siguiente artículo: La Profecía en la Biblia (9)

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One Response a “La Profecía en la Biblia (8)”

  1. MAURICIO

    27. oct, 2013

    QUIERO APRENDER MUCHO SOBRE LA PALABRA Y LLEVARLA AL MUNDO ENTERO …DIOS LES BENDIGA ..

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