Publicado el 18. sep, 2009 por admin en Doctrina
Cuando hablamos de milagros y señales inmediatamente surge una controversia porque nos encontramos con dos posiciones totalmente radicales y opuestas; por un lado hay un grupo de cristianos que niegan rotundamente que Dios en estos tiempos siga haciendo milagros y por otro lado hay un grupo de cristianos que entiende que la ausencia de milagros y señales en la vida de los creyentes se debe a que la persona no esta viviendo en el Espíritu, ya que dicen ellos que de algún modo el cristiano se reconoce por haber tenido una “experiencia de poder”.
Lo interesante de este tema es que ambas posiciones presentan citas bíblicas para respaldar sus creencias. Sin embargo en la Biblia no encontramos nada que nos indique que los milagros en algún momento del tiempo cesarían, por lo tanto hay que ser muy cuidadosos al opinar sobre algo que la Biblia no dice. Lo cierto es que ha habido momentos de la iglesia en los cuales el péndulo se ha movido de un extremo al otro.
Es por eso, que debemos recordar una vez más, que lo que la Biblia no respalda los creyentes no debemos ni si quiera considerarlo, ya que Dios es soberano, y lo que el hizo ayer, lo puede hacer hoy; o cuando el determine que sea necesario.
Pero para hacer un análisis objetivo acerca de los milagros necesitamos ver desde el inicio que es lo que la Biblia enseña sobre los mismos.
En Marcos 16 tenemos que Jesús después de su resurrección se junta con sus once apóstoles y les asegura que a todos los que crean en El, ”les acompañaran ciertas manifestaciones milagrosas, como es el echar fuera demonios, tomaran serpientes en las manos, y aunque beban cosas mortíferas, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán las manos y estos sanaran”. (Marcos 16:17-18) es decir que si Jesús dice que los milagros serian señales que acompañarían a los creyentes nosotros no debemos cuestionar Su Palabra, y vemos como DIOS y el mismo Cristo los mostró durante su ministerio terrenal; y no hay duda que lo sigue mostrando hoy (Mateo 8:28-34; 9:32-34; Marcos 1:23-28; Lucas 13:10-13).
Esto es tan cierto porque hoy en día hay muchos milagros que pueden ser comprobados, como por ejemplo esposos que han orado por una enfermedad determinada del esposo(a) y Dios en su gracia produjo la sanidad, de forma tal que incluso los mismos médicos no tiene explicación. Y otras veces han sido respuesta a oraciones de grupos de creyentes que de común acuerdo han clamado al Señor por un milagro. Recordemos que nuestro Dios es el mismo de ayer, hoy y siempre. Sin embargo no podemos ignorar, que hoy en día; en el tema de los milagros hay mucho emocionalismo y a veces hay cosas llamadas milagros que en realidad no lo son. Por eso antes de afirmar categóricamente que un milagro verdaderamente ha ocurrido; necesitamos evaluarlo objetivamente porque cuando Dios hace un milagro, este es verdaderamente comprobable y no requiere de la manipulación o esfuerzo humano.
¿Son todos los milagros hechos por Dios?
Los que vivimos de este lado del mundo (en occidente) tendemos a atribuirle todos los milagros mayormente a Dios, a saber al Dios de la Biblia, pero ocurre que entre los musulmanes, hindis, africanos, se producen “milagros” que ellos los atribuyen a sus dioses o a sus curanderos que obran con el poder de los dioses que ellos adoran. Esto lo podemos ver en la misma Palabra de Dios, como los magos de Faraón pudieron duplicar (imitar) algunos de los milagros que Dios hizo por medio de Moisés.
Si citamos las palabras de Cristo, entenderemos el por que de estas cosas. Dice Jesús en Mateo 7:21-23 “no todo el que dice Señor, señor entrara en el reino de los cielos. Muchos dirán en aquel día: ¿Señor Señor, No profetizamos en tu nombre y en tu nombre echamos demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?”. Entonces les declare: Jamás os conocí; APARTAOS DE MI, LOS QUE PRACTICAIS LA INIQUIDAD”.
Como podemos ver claramente, Cristo no negó que se hicieron milagros, pero lo que él sí, no admite; es que lo hayan hecho con su poder, aunque esos milagreros si pretendieron haberlo hecho con el poder de Cristo. Lo que acabamos de escudriñar claramente nos dice que hay dos fuentes de poder, para hacer milagros. La de Dios y la de Satanás.
Por lo tanto de lo que hasta aquí hemos visto, necesitamos preguntarnos ¿Por qué Dios hace milagros en algunas ocasiones y en otras no? Parecería ser que Dios es selectivo con los milagros, de ahí que esto de los milagros es un arma de doble filo, tenemos por ejemplo el caso de personas que son sanadas o libradas de algo grande por medio de un milagro y de paso esta persona es llevada a la conversión a causa de ese milagro, pero por otro lado, otros que viendo y comprobando estas experiencias cuestionan a Dios preguntándose ¿por qué a esta persona Dios la sano y no me ha sanado a mi?
Aquí entramos en la Soberanía de Dios; algo que los maestros del evangelio de poder ignoran porque ellos creen que pueden controlar o manipular a Dios, pero recordemos una y otra vez que Dios opera sus milagros “soberanamente”, el tiene un propósito con cada milagro como también lo tiene cuando deja de hacerlos.
El hecho de que Dios favorezca a unos y a otros no a través de los milagros, no quiere decir que Dios sea mas misericordioso con unos que con otros, o que Dios responda a la fe de uno más que a la fe de otro, sino que cada persona ha sido creada con un propósito así lo afirma la Biblia y cada enfermedad también es permitida por Dios con un propósito. Aquí necesitamos aclarar que Satanás no sorprende a Dios, ya que si algo malo ocurre es porque Dios lo permite y no porque el diablo sea más poderoso que Dios. Preguntémonos ¿Como puede ser posible que una criatura (Lucifer) tenga el mismo o tanto poder como el Creador mismo? ¡Cuidado!, atribuirle a Satanás los mismos poderes que Dios es una herejía. Lo que realmente ocurre es que nosotros no siempre entenderemos los propósitos de Dios ni el por qué ocurren las cosas. Pero lo que si podemos entender y saber es que hay algunas cosas que Dios si nos ha revelado en Su Palabra.
Por ejemplo en la Biblia encontramos el registro de por lo menos tres grandes etapas de tiempo de grandes milagros;
1) En el tiempo de Moisés (1500 a.C.);
2) En el tiempo de Elías y Eliseo (1100-1200 a.C.)
3) En el tiempo de Cristo y los apóstoles.
Entre un periodo y otro vemos una reducción significativa de estas señales y prodigios. Lo cual tampoco quiere decir que hoy no ocurran; pero que no hay duda que hoy ocurre lo mismo, así es como es el obrar de Dios, bíblicamente comprobado. Pero el hecho de que estos periodos hayan existido tiene su explicación; a saber el propósito numero uno de los milagros es autentificar el mensaje o al mensajero y esto lo vemos claramente explicado en el libro del Éxodo cuando Dios está tratando de enviar a Moisés de regreso a Egipto para liberar a su pueblo, Moisés tuvo miedo de que el pueblo no lo reconociera como un enviado y esta es la pregunta que Moisés le hace a Dios en Éxodo 3:15: ..” ¿Y si no me creen? ¿Y si no escuchan mi voz?
Moisés continua diciendo: Porque quizás digan:” No se te ha aparecido el Señor “. Y el Señor le dijo: ¿Que tienes en la mano? y el respondió una vara. Entonces el dijo échala en tierra .Y el la echo en tierra y se convirtió en una serpiente; y Moisés huyo de ella. Pero el Señor dijo a Moisés: Extiende tu mano y tómala por la cola. Y el extendió la mano, la tomo, y se volvió vara en su mano. Por esto creerán que se te ha aparecido el Señor, el Dios de sus padres, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y Jacob”. Como podemos ver claramente Dios le informa a Moisés que cuando ellos vean las señales y prodigios, eso lo autentificaría como su enviado.
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Tags: evangelio de poder, la super fé, milagros, prodigios, señales
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