Hasta aquí hemos podido comprender sin duda que Dios es 100% soberano y que el hombre es 100% responsable de sus actos, en ese sentido no hay duda que la salvación pertenece a Dios, porque no solo es iniciada y completada por el mismo Dios, sino que dado que la condición del hombre es estar en bancarrota espiritual, muerto en delitos y pecados, esclavo del diablo y del pecado, el único que puede liberarlo (salvarlo) de esa condición es Dios; como nos lo explican muy claramente los siguientes pasajes de la escritura:
(2Ti 2:25) corrigiendo tiernamente a los que se oponen, por si acaso Dios les da el arrepentimiento que conduce al pleno conocimiento de la verdad,
(2Ti 2:26) y volviendo en sí, escapen del lazo del diablo, habiendo estado cautivos de él para hacer su voluntad.
(Eph 2:1) Y El os dio vida a vosotros, que estabais muertos en vuestros delitos y pecados,
(Eph 2:2) en los cuales anduvisteis en otro tiempo según la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia,
(Eph 2:3) entre los cuales también todos nosotros en otro tiempo vivíamos en las pasiones de nuestra carne, satisfaciendo los deseos de la carne y de la mente, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.
Sin embrago la Biblia enseña que Dios hace responsable al hombre de todo cuanto hace:
(Joh 8:23) Y Jesús les decía: Vosotros sois de abajo, yo soy de arriba; vosotros sois de este mundo, yo no soy de este mundo.
(Joh 8:24) Por eso os dije que moriréis en vuestros pecados; porque si no creéis que yo soy, moriréis en vuestros pecados.
(Joh 8:44) Sois de vuestro padre el diablo y queréis hacer los deseos de vuestro padre. El fue un homicida desde el principio, y no se ha mantenido en la verdad porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, habla de su propia naturaleza, porque es mentiroso y el padre de la mentira.
Como podemos apreciar el hombre esta totalmente perdido, es esclavo del diablo, esclavo del pecado y esclavo del mundo, su condición según el veredicto del Señor en Su Palabra es que el hombre está muerto en delitos y pecados. La pregunta que debemos hacernos entonces es la siguiente: ¿Qué puede o debe hacer el hombre según este veredicto innegable de la Palabra del Señor? Si bien es cierto lo que normalmente se nos enseña es que el hombre debe primeramente arrepentirse de su estado de vida pecaminoso, en realidad la Biblia lo que realmente nos enseña es que el hombre primeramente debe CREER en Cristo, notemos como lo expreso y enseño el Señor Jesús “si no creéis que yo soy en vuestros pecados moriréis”, eso fue exactamente lo que hicieron los demás apóstoles del Señor, Pablo no le dijo al carcelero “arrepiéntete” lo que le dijo fue “cree en el Señor Jesucristo y serás salvo tu y toda tu casa” (ver Hechos 16:31), otro ejemplo lo vemos cuando Pedro le dijo a Cornelio “todo el que cree en El recibe el perdón de los pecados” (ver Hechos 10:43), Felipe le dijo lo siguiente al etiope “Si crees con todo tu corazón, puedes. Respondió él y dijo: Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios” (ver Hechos 8:37). El deseo de arrepentirse es concedido por Dios, no hay forma que el hombre cuyo estado espiritual es de estar muerto en delitos y pecados tenga el deseo propiciado por el mismo (generado por el mismo) de arrepentirse, ese arrepentimiento lo concede Dios (2 Timoteo 2:25-26).
Estudiemos por ultimo el primer mensaje del apóstol Pedro, donde en realidad si bien es cierto el hablo de arrepentimiento, no era que ese era el “requisito” para ser salvo, todo el discurso del apóstol Pedro fue centrado en que ellos entendieran y creyeran que Jesús era el Mesías prometido por Dios y que debían creer que ese Cristo era su Salvador:
(Act 2:36) Sepa, pues, con certeza toda la casa de Israel, que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo.
(Act 2:37) Al oír esto, compungidos de corazón, dijeron a Pedro y a los demás apóstoles: Hermanos, ¿qué haremos?
(Act 2:38) Y Pedro les dijo: Arrepentíos y sed bautizados cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de vuestros pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo.
Es en ese contexto que Pedro les dice que se arrepientan, el les decía que se arrepintieran de haber matado al Autor y Consumador de la Vida “a éste, entregado por el plan predeterminado y el previo conocimiento de Dios, clavasteis en una cruz por manos de impíos y le matasteis”, una vez entonces que el hombre cree que Jesús es el Cristo, el Mesías prometido por Dios, El Salvador del mundo, entonces se arrepiente del estado de decadencia espiritual en la que se encuentra.
No hay duda que Dios manda a todos que se arrepientan (Hechos 17:30), pero en ultima instancia, El es quien concede el arrepentimiento (Hechos 5:31; 11:18; 2 Ti. 2:25). Mas aun aunque Dios demanda la respuesta de la fe, El debe motivar esa respuesta con su gracia y poder en los corazones de los elegidos (Hechos 18:27).
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La Verdad que permanece
"Cristo vino no meramente a hacer posible la salvación, sino a salvar verdaderamente a su pueblo" Loraine Boettner
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