Publicado el 26. oct, 2009 por admin en Guerra Espiritual
Esto parece realmente novedoso y novelesco. La idea es que ciertos espíritus, en especial aquellos de alto rango, tienen su base geográfica ejercen su poder dentro de esos confines establecidos. Encontrarse dentro de esos límites lo hace a uno especialmente vulnerable al poder demoníaco. La presencia de estos espíritus poderosos explica porqué ciertas regiones en particular son resistentes al evangelio. La estrategia misionera debe, entonces, enfocarse en la guerra espiritual, a fin de quitar o “atar” a tales espíritus.
Una historia, que se ha repetido mucho, trata de un misionero que repartió folletos evangelísticos en un pueblo cuya calle principal demarcaba la frontera entre Brasil y Uruguay. Según el relato, la gente del lado uruguayo no quería aceptar los tratados, pero los del lado brasileño sí. Además, algunas personas que habían rechazado los folletos estando del lado uruguayo, los aceptaron al cruzar al lado brasileño. Se dedujo que un poderoso espíritu territorial operaba en el lado uruguayo, mientras que el espíritu correspondiente del lado brasileño se había “atado”.
Timothy Warner fue el primer misionólogo reconocido en proponer el concepto de espíritus territoriales. Él sostiene que Satanás asigna “un demonio, o un cuerpo de ellos, a cada unidad geopolítica del mundo” y que debemos confrontar a los demonios relacionados con sitios específicos o unidades geopolíticas. Kraft propone que “espíritus de rango cósmico ejercen campos de fuerza sobre territorios, edificios y naciones y que Satanás puede contrarrestar el campo de fuerza de Dios, pero, a su vez, este campo de fuerza diabólica puede anularse por medio de la guerra espiritual a nivel cósmico, que conduce a impresionantes conversiones y a estadísticas de crecimiento de la iglesia.
Es asombroso, apunta Kraft, cuan libremente circula el evangelio cuando primero se ha limpiado el lugar de espíritus malos y se les ha hecho salir en el nombre de Jesucristo. Peter Wagner se ha destacado en su apoyo a esta doctrina, como redactor de publicaciones al respecto y por sus propios escritos. El también propone que se han asignado “espíritus malignos de alto rango” a ciertas regiones a fin de “encubrir el evangelio” dentro de su región e impedir que se glorifique a Dios en su territorio. Concluye diciendo que si aprendiéramos a romper su control por medio del poder de Dios, la resistencia de los pueblos cambiaría de la noche a la mañana”. O sea, que si se hiciera un mapa de estos espíritus territoriales y se les venciera primero en guerra espiritual, entonces veríamos un tremendo incremento en el fruto de nuestros esfuerzos evangelísticos.
Wagner identifica a George Otis como “máxima autoridad” en el campo de preparar mapas de los lugares donde operan los espíritus territoriales. Juntamente con Wagner, Otis es el coordinador del programa de oración unida del movimiento AD 2000, y dirige el departamento de Cartografía Espiritual, dedicado a delinear las disposiciones enemigas en el mundo que incluyen los espíritus territoriales y sus cuarteles. El fin es movilizar a los cristianos a la oración que se basa en esta información para “atar al hombre fuerte”.
Respuesta Bíblica.
El nuevo testamento no habla acerca de espíritus territoriales y los únicos textos en el Antiguo Testamento que podrían usarse para apoyar tal idea se encuentra en Daniel 10:12-14 y 20. Al término de tres semanas de ayuno y oración, un ángel se le aparece a Daniel y le comunica que su oración se oyó desde el primer día, pero que “el príncipe del reino de Persia se me opuso durante veintiún días”. No se dice que este príncipe del reino de Persia era un espíritu territorial.
Según la evidencia arqueológica disponible, el rey Ciro, quien dio permiso para la reconstrucción del templo en Jerusalén, nombró a su hijo Cambiases como virrey de la región de Babilonia, que incluía el territorio de Israel. Se sabe que Cambiases no compartía la actitud liberal de su padre hacia las religiones extranjeras. Por eso, una posible interpretación de este pasaje es que el ángel tuvo que luchar por tres semanas contra Cambiases para hacerle cambiar de idea, y permitir que los judíos continuaran con su obra de reconstrucción. Al fin Miguel, otro ángel más poderoso, le ayudó al primer ángel en su trabajo de persuasión.
Siguiendo la misma interpretación, el ángel tuvo que regresar para luchar más contra este “príncipe de Persia” y entonces apareció un “príncipe de Grecia” (Daniel 10:20).
Este segundo príncipe sería el conquistador Felipe de Macedonia, que derrotó al imperio persa y se apoderó de Israel. El tampoco tuvo una actitud muy favorable hacia los judíos. En la misma forma, “el rey del sur” de Daniel 11:15 sería el general de Felipe que, después de la muerte de éste, se hizo rey de Egipto.
La interpretación más común del pasaje es que el “príncipe de Persia” fuera un demonio que influía en el gobierno de Babilonia en contra de los intereses de los judíos. Aún así no se trataría de un espíritu territorial en el sentido moderno, porque sería asignado a un gobierno a fin de influenciar a personas. Según la teoría moderna, los espíritus territoriales ejercen su poder sobre una región así como un imán tiene su campo magnético dentro de un espacio.
No hay necesidad entonces, de postular la existencia de espíritus territoriales para dar una explicación adecuada de los versículos mencionados. Además, cuesta creer que el Dios de la Biblia permita que los espíritus territoriales se le opongan. Pablo motiva el derecho de comer carne sacrificada a los ídolos (1º Corintios.10:25-26) con la siguiente cita: “porque del Señor es la tierra y su plenitud” (Salmo 24:1). Si la tierra y su plenitud son del Señor, entonces, los espíritus territoriales no caben.
Tags: Como hacer guerra espiritual, espíritus engañadores, Espiritus Malignos, Guerra Espiritual, La lucha espiritual
Comentarios Recientes