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	<title>Cristianismo Histórico &#187; Temas Controversiales</title>
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	<description>Predicando la verdad en tiempos de apostasía</description>
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		<title>La Homosexualidad 3 – A la sombra de Sodoma</title>
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		<pubDate>Wed, 02 Mar 2011 11:00:48 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Revisionismo Reciente Siguiendo la avalancha de libros a finales de los 1970s que básicamente adoptaron el enfoque general de D. S. Bailey a los registros Bíblicos que tradicionalmente se asumía que condenaban la homosexualidad, quizá el texto revisionista mejor documentado e ingeniosamente redactado sobre el tema haya sido Cristianismo, Tolerancia Social y Homosexualidad: La Gente [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h3 style="text-align: justify;"><span style="color: #ff0000;">Revisionismo Reciente</span></h3>
<h3 style="text-align: justify;">Siguiendo la avalancha de libros a finales de los 1970s que básicamente adoptaron el enfoque general de D. S. Bailey a los registros Bíblicos que tradicionalmente se asumía que condenaban la homosexualidad, quizá el texto revisionista mejor documentado e ingeniosamente redactado sobre el tema haya sido Cristianismo, Tolerancia Social y Homosexualidad: La Gente Gay en la Europa Occidental desde Principios de la Era Cristiana hasta el Siglo Catorce, de John Boswell.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Dio pie a críticas favorables y ha sido reimpreso una cantidad de veces. Boswell es un erudito inteligente que entiende las complejidades del razonamiento historiográfico, los idiomas antiguos y el análisis literario; su creatividad al leer “entre líneas” para una explicación histórica de lo que se ha escrito (o en busca de textos que han sido alterados) es digna de notarse, reflejando una conciencia amplia de las varias maneras (y a menudo conflictivas) en que historiadores y exegetas pueden abordar e interpretar su información. Su libro es la fuente de nociones fascinantes y de evidencia histórica interesante respecto a la tolerancia homosexual a lo largo de la historia Occidental.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Boswell se propone refutar “la idea común de que la creencia religiosa – Cristiana o cualquier otra – haya sido la causa de la intolerancia con respecto a las personas gay.” Trata de demostrar que los preceptos religiosos simplemente han sido usados “como justificación para la hostilidad o el prejuicio personal,” dada la manera notoria en la que “las restricciones Bíblicas han sido empleadas con gran selectividad por todos los estados Cristianos.” Por todo lo que sabemos, bien podría haber una medida de verdad en su psicologización de algunos cristianos del pasado (o presentes), así como Boswell indudablemente ofrece perspectivas útiles en los hechos y factores que atañen a la historia de cómo han sido tratados los homosexuales. Sin embargo, en términos de nuestra perspectiva ética Cristiana, tales cosas no son fundamentales o pertinentes. Creemos que la palabra revelada de Dios es nuestro estándar último, infalible y suficiente de práctica y reflexión moral.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Allí donde los Cristianos profesantes o la historia de la Iglesia se hayan quedado cortos de enseñar u obedecer el estándar de la Escritura consistentemente, necesitan ser corregidos y llamados a un apego más cuidadoso a este estándar divino de moralidad. La falta de observancia de ella por parte de los seguidores de Cristo es lógicamente irrelevante para el punto teológico de que únicamente la Escritura debiese funcionar como nuestra norma moral. Como siempre, debemos tener cuidado de no caer en la “falacia naturalista”: argumentando a partir de cuál es el caso (descriptivamente) hacia lo que debiera ser el caso (preceptivamente).</h3>
<h3 style="text-align: justify;">En este contexto nuestro único interés en el libro de Boswell es su tratamiento de las Escrituras como tal. Hace la sorprendente afirmación de que “además, es bastante claro que nada en la Biblia hubiese impedido de manera categórica las relaciones homosexuales entre los primeros Cristianos” – dejando de este modo la puerta abierta a su teoría favorita de que el temor u otros factores son necesarios para explicar la persecución Cristiana de los homosexuales en la historia de Occidente. Las restricciones Bíblicas no explicarían la condena Cristiana de los homosexuales porque, según la hipótesis de Boswell, en primer lugar la Biblia no proscribe la homosexualidad – al menos, no cuando es interpretada “correctamente.” Luego procede a complementar (con consideraciones no decisivas) hasta alinearse con Bailey hasta tratar de encontrar una explicación convincente de la historia de Sodoma como una condena de la homosexualidad, viéndola más bien como una censura de Dios sobre la inhospitalidad, lo cual ya hemos refutado.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Al volverse a las condenaciones explícitas de las prácticas homosexuales en Levítico 18:22 y 20:13 Boswell trata de contextualizar los pasajes en un interés ritualista por evitar la idolatría y mantener los símbolos de la distinción Judía en relación con el mundo Gentil. Además, lee el Nuevo Testamento (incorrectamente) como si este rechazara la autoridad obligatoria de la ley Mosaica, en cuyo caso evidenciaría una selectividad arbitraria para que los cristianos apelen a Levítico en contra de las prácticas homosexuales.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">En libros escritos sobre la continua normatividad de la instrucción moral Mosaica en el Nuevo Testamento, he señalado que el mismo Jesús estableció la presuposición general que los Cristianos han de tener con respecto a la ley Mosaica: “No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir. Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido. De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos” (Mateo 5:17-19).</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Es verdad que el mismo Legislador en otros lugares ejerce la prerrogativa de alterar o poner de lado algunos detalles de la economía Mosaica, pero Jesús aclara muy bien que nosotros no tenemos esa autoridad y no podemos hacerlo; más bien, debemos operar sobre la presuposición de la continua validez de los mandamientos Mosaicos, excepto donde el Nuevo Testamento nos enseñe otra cosa. Esos elementos de Levítico que Boswell señala que no son seguidos por los Cristianos del Nuevo Testamento no son seguidos hoy precisamente porque creemos que tenemos una justificación divina para hacerlos a un lado – de otra forma continuarían siendo moralmente obligatorios (cf. Deuteronomio 4:2).</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Después de todo Dios no tiene un doble estándar de moralidad. Pablo miraba “toda la escritura” del Antiguo Testamento como útil para la “instrucción en la justicia” (2 Timoteo 3:16), y Santiago condenó el quebrantamiento de incluso un solo punto de la ley (Santiago 2:10).</h3>
<h3 style="text-align: justify;">La propia afirmación de Jesús fue que el hombre debía vivir “de toda palabra que procede de la boca de Dios” (Mateo 4:4).</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Por lo tanto, los Cristianos que apelan a Levítico para censurar la homosexualidad, pero que no siguen a Levítico en otros asuntos el día de hoy, son libres de la acusación de selectividad. Al vivir según cada palabra que proviene de la boca de Dios, hacemos a un lado aquellas provisiones de Levítico que la Escritura misma más tarde nos enseña que han sido cumplidas por Cristo para nosotros (e.g., el templo y los servicios sacrificiales, Hebreos 9-10) o modificadas en el Nuevo Pacto (e.g., las leyes dietéticas, Hechos 10).</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Pero seguimos viviendo por aquellas provisiones que el Legislador mismo no haya alterado o derogado. Las consideraciones de contextualización de Boswell respecto a las provisiones anti-homosexuales en Levítico son exageradas y no convincentes. Es evidente a partir del pasaje extendido de Levítico 18 – 20 que el Legislador estaba abordando mucho más que conexiones con la idolatría ritual o con asuntos que distinguían a los Judíos de los Gentiles. De hecho, el pasaje en realidad contiene el segundo más importante mandamiento de la ética Cristiana, “amarás a tu prójimo como a ti mismo” (19:18; cf. Mateo 22:39).</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Los mandamientos de este pasaje sí tienen como propósito apartar a los Judíos de los G<br />
entiles, por cierto (e.g., 18:3-4, 24-30), pero ponerles a un lado no solo por medio de ordenanzas rituales (e.g., 19:21-22, ofrendas por el pecado) o de símbolos pedagógicos (e.g., 19:19, contra ciertos tipos de mezclas), sino también en términos de su conducta moral. Así pues, está prohibido el incesto – tal conducta, como Pablo nos dice, “cual ni aun se nombra entre los gentiles” (18:6ss.; cf. 1 Corintios 5:1).</h3>
<h3 style="text-align: justify;">El pasaje de Levítico habla de algunos asuntos que son claramente morales, no meramente rituales, en carácter: tales como la compasión por el pobre y el discapacitado, la honestidad en nuestras palabras y en las finanzas, el no guardar rencor o contar chismes (19:9-18), la prohibición de la prostitución, inculcar el honor por los ancianos, el ser justos con los viajeros, y usar estándares justos de medida (19:19-37).</h3>
<h3 style="text-align: justify;">La misma combinación de leyes respecto a los rituales, para distinguir a los Judíos de los Gentiles, y a asuntos morales (e.g., el maldecir a los padres, el adulterio, la bestialidad) se encuentra en Levítico 20. Boswell simplemente no le tiene la menor consideración al texto en su intento por reducir toda su enseñanza a un tipo de asunto, y de este modo su conclusión de que la homosexualidad es condenada en Levítico como una impureza ritual (en lugar de ser condenada como algo intrínsecamente erróneo) es una generalización precipitada y sin base.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Boswell está igualmente equivocado cuando afirma que la palabra Hebrea que explica la prohibición de la homosexualidad en Levítico 18:22 y 20:13 (toevah) se relaciona con la impureza ceremonial, la contaminación étnica y la idolatría Gentil más bien que con algo intrínsecamente malo. La palabra simplemente significa “repugnante, aborrecible, que disgusta” y se usa en este sentido básico incluso para casas detestadas por los seres humanos (e.g., Génesis 43:32; 6:34; 1 Crónicas 21:6; Salmo 88:8; Proverbios 8:7 y esp. 29:27) y por Dios (e.g., Amós 6:8). Cuando se usa en conexión con la desaprobación moral de Dios la palabra a menudo se relaciona con la idolatría y la impureza ritual, pero no es, en ninguna manera, una palabra técnica limitada a tales denotaciones.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">En el Antiguo Testamento leemos que Jehová encuentra que una cantidad de transgresiones morales son toevah: los estándares dobles en las medidas (Deuteronomio 25:16), la sed por el derramamiento de sangre y el engaño (Salmo 5:6), la impiedad general de los ateos (Salmo 14:1), la maldad cometida por los reyes (Proverbios 16:12), el adulterio (Ezequiel 33:26), etc. Entonces, una vez más, el esfuerzo de Boswell por reducir el reproche Bíblico sobre la homosexualidad – que es “repugnante” a la vista de Dios – a un asunto de impureza ritual comprueba ser un caso de una lectura arbitraria que es introducida en el texto al cual fue para encontrarla. Es excesivamente refinada e injustificada.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Boswell alude a “intensas relaciones de amor entre personas del mismo género” en el Antiguo Testamento, “algunas veces con dejos distintivamente eróticos.” Sin embargo se refrena sabiamente de intentar sacar por la fuerza alguna conclusión a partir de tales “dejos” subjetivamente evaluados.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Cuando Boswell se vuelve a la literatura Paulina tiene como propósito mostrar que Pablo “nunca sugirió que hubiese alguna razón histórica o legal para oponerse a la conducta homosexual,” pero su discusión fracasa al no lograr desviar la fuerza de la contra-evidencia obvia en Romanos 1, 1Corintios 6:9-11 y 1 Timoteo 1:8-10. En los últimos dos textos Pablo afirma que la ley de Dios fue dada para restringir la mala conducta de los hombres, incluyendo la práctica de la homosexualidad – conducta injusta por la cual las personas son excluidas de heredar el reino de Dios.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Esto pareciera ser más bien una directa condena moral de la homosexualidad.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">La única defensa de Boswell es sostener que las palabras Griegas involucradas no necesitan referirse específicamente a la homosexualidad.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Malakos (1 Corintios 6:9) es un término amplio para referirse a alguien que es “desenfrenado, licencioso,” mientras que arsenokoitai (1 Corintios 6:9 y 1 Timoteo 1:10) es un término limitado para referirse a un “prostituto varón,” afirma Boswell. En el primer caso, el hecho que malakos no sea “necesariamente” una referencia a la homosexualidad es irrelevante a si, en el hecho real, fue usado de esa manera en el texto específico en cuestión.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Las autoridades en lingüística Griega (e.g., Moulton y Milligan) están en desacuerdo con la afirmación de Boswell de que el término nunca es usado en otra literatura Griega para designar a los homosexuales. En el caso de arsenokoitai, Boswell simplemente ha limitado su denotación sin justificación. Etimológicamente el término es un compuesto que significa, de manera amplia, irse a la “cama” (coito) con un “varón” – la analogía de la expresión del Antiguo Testamento de “echarse con varón” (Levítico 18:22). Esto señala a las relaciones homosexuales en general, y no más específicamente a recibir pago por involucrarse en tal actividad, o incluso por tener múltiples compañeros como pareja.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Con respecto a las palabras condenatorias de Pablo en Romanos 1:26-27, Boswell afirma que Pablo no se estaba refiriendo a personas homosexuales (aquellos cuya propia inclinación sexual está invertida) sino más bien a “actos homosexuales cometidos por personas heterosexuales” – aquellos que pervierten su propia inclinación sexual. Ya hemos visto antes que Pablo estaba ciertamente dando una reprimenda a algo más que acciones en este pasaje; de igual manera censuró los deseos internos que conducen a tal conducta exterior.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Además, en cuanto a la existencia de las supuestas “personas homosexuales” de Boswell (personas que internamente y siempre están inclinadas a la  homosexualidad), el punto que Pablo señaló como contraste fue precisamente que no existe tal clase de seres humanos – que aquellos que se envuelven en deseos y prácticas homosexuales lo hacen “contra la naturaleza.” En este contexto Pablo no quiere dar a entender que estas cosas sean contrarias a la propia naturaleza interior de la persona, sino contrarias a la “función natural” (v. 26).</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Boswell una vez más sobrepasa la evidencia lingüística cuando argumenta que en los escritos de Pablo el término “naturaleza” siempre ha de entenderse como la naturaleza de alguien, no la naturaleza en lo abstracto. Esto le quitaría el sentido a la declaración de Pablo de que la “naturaleza misma” enseña que es vergonzoso para un hombre el tener el cabello largo (1 Corintios 11:14). Por “naturaleza” o “natural” Pablo se refiere al orden original creado y/o su condición y operación presente. Esto explica la manera por la que se dice que los no creyentes hacen las obras de la ley “por naturaleza” (Romanos 2:14), aún cuando el “hombre natural” no recibe las cosas que son del Espíritu de Dios (1 Corintios 2:14); los no creyentes son creados (y conocen inherentemente a Dios y Su ley) y también caídos (resistiendo internamente la revelación de Dios).</h3>
<h3 style="text-align: justify;">De este modo las cosas  que se hacen de manera “contraria a la naturaleza” no son, solo por ese hecho, necesariamente malas (e.g., la actividad de Dios en Romanos 11:24). Solamente el contexto lo puede determinar. En Romanos Pablo presenta el orden creado como un conducto para conocer el carácter personal de Dios y la voluntad divina universal para la conducta humana (1:18-25; 2:14-15).</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Las personas no na<br />
cen más como homosexuales constitucionales de lo que nacen como adúlteros o ladrones constitucionales. Todo homosexual se ha alejado, y de ese modo ha pervertido el diseño creacional de Dios (“naturaleza”) para la sexualidad, sea de manera auto-consciente o no.29 Las nociones y el vocabulario metafórico ya estaban disponibles para el apóstol Pablo por el cual podía haberse referido a una propensión interna hacia la homosexualidad, si hubiese sido su intención excluirla de la condenación pronunciada en Romanos 1; pero su denuncia de la homosexualidad fue, en contraste, categórica o sin reservas.</h3>
<h3 style="text-align: justify;"><span style="color: #ff0000;">Conclusión</span></h3>
<h3 style="text-align: justify;">Por lo tanto, vemos en conclusión que la gimnasia mental de Boswell con el testimonio del Antiguo y del Nuevo Testamento ha sido ineficaz en atenuar la censura y la condena Bíblica de la homosexualidad. A Boswell le gustaría decir que “el Nuevo Testamento no toma una posición demostrable respecto a la homosexualidad,” en cuyo caso “la fuente de los sentimientos anti-gay entre los Cristianos debe buscarse en alguna otra parte.&#8221;</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Lee la primera parte de este tema: <a href="http://www.cristianismohistorico.org/2011/02/16/la-homosexualidad-1-%E2%80%93-a-la-sombra-de-sodoma/">1 Parte</a></h3>
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		<title>La Homosexualidad 2 – A la sombra de Sodoma</title>
		<link>http://www.cristianismohistorico.org/2011/02/23/la-homosexualidad-2-%e2%80%93-a-la-sombra-de-sodoma/</link>
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		<pubDate>Wed, 23 Feb 2011 11:00:49 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Una nota más sobre la denuncia que Pablo hace de la homosexualidad en Romanos 1. Debiese ser evidente, incluso para el lector casual, que Pablo tenía la intención de decir mucho más que el solo decir que las prácticas homosexuales se hallaban bajo la ira y maldición de Dios. Los deseos internos de contacto erótico [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h3 style="text-align: justify;">Una nota más sobre la denuncia que Pablo hace de la homosexualidad en Romanos 1. Debiese ser evidente, incluso para el lector casual, que Pablo tenía la intención de decir mucho más que el solo decir que las prácticas homosexuales se hallaban bajo la ira y maldición de Dios. Los deseos internos de contacto erótico por parte del homosexual con personas de su mismo género son igualmente censurados por el Apóstol. Después de todo esto es lo que un lector de la Biblia esperaría que el texto dijera. Cuando la Escritura condena alguna conducta externa, de igual manera condena el deseo del corazón de ir en pos de esa conducta pecaminosa – por ejemplo, la amonestación de Jesús a sus oyentes en cuanto a la lujuria, que es “adulterio en el corazón” (Mateo 5:28).</h3>
<h3 style="text-align: justify;">En otra parte el Señor declaró que “del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones,” etc. (Mateo 15:19). De manera similar Pablo denuncia severamente las prácticas homosexuales, pero extiende este juicio a los motivos y deseos internos que conciben y también producen tales prácticas (cf. Santiago 1:14-15). El objeto de esta desaprobación moral no son simplemente los “hechos indecorosos” del homosexual (v. 27).</h3>
<h3 style="text-align: justify;">También menciona específicamente que los homosexuales están “encendidos de lascivia” los unos por los otros (v. 27) y los condena por sus “deseos impuros” (v. 25) y sus “pasiones vergonzosas” (v. 26). Tales afecciones viles son puestas explícitamente por Pablo bajo la santa ira de Dios.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Por tanto, nuestra lectura del testimonio Bíblico en Romanos 1 ciertamente no nos inclinará en la dirección de pensar que Dios toma una actitud tolerante hacia la homosexualidad. Hemos visto que allí Pablo presenta la  homosexualidad, tanto en la práctica externa como en su deseo interno, como la ilustración que va a la cabeza de la condición depravada de la cultura incrédula. Pablo reitera la perspectiva del Antiguo Testamento, encontrando la condena de la homosexualidad en el testimonio de la creación del hombre (cf. “naturaleza”), en el testimonio de la historia (e.g., Sodoma), y en el testimonio de la ley moral (“la ordenanza de Dios”).</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Pablo confirma el carácter despreciable de esta perversión sexual y declara el juicio de Dios de condena a muerte sobre ella. Como lo digo en mi libro, La Homosexualidad: Una Visión Bíblica, “Debiésemos concluir con sobriedad que la sociedad moderna, lo mismo que la iglesia moderna, se hallan ambas peligrosamente cercanas a la retribución divina a medida que continúan tolerando y aprobando la homosexualidad. La ‘liberación gay’ es sintomática de una cultura abandonada por Dios a la destrucción y de una iglesia que provoca al Señor con abominación.”</h3>
<h3 style="text-align: justify;"><span style="color: #ff0000;">Pasando por Alto lo Obvio</span></h3>
<h3 style="text-align: justify;">Todo esto hasta aquí, creo yo, debiese ser claro a partir de la lectura de la palabra de Dios. Por tanto, pareciera algo forzado e inútil cuando algunos escritores, comenzando con D. S. Bailey, empezaron a sugerir que la Biblia en realidad no contiene el mensaje negativo contra la homosexualidad que los Cristianos han pensado tradicionalmente. Los defectos en el análisis de Bailey de los textos Bíblicos relevantes eran lo suficientemente fáciles de identificar, como indiqué en un trabajo universitario escrito sobre el tema a finales de los 1960s.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Pero los 1960s fueron también la era de la revolución cultural en América – la contracultura, la cultura de la droga, el movimiento anti-bélico, las marchas de los derechos civiles por la igualdad racial, la liberación de la mujer, la píldora, la cultura del “amor” y la revolución sexual, etc. Trajo con ella una ola de oposición popular a los valores establecidos y las costumbres tradicionales, y los clérigos (como siempre) no iban a perder la oportunidad de montar ellos mismos la ola.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Sin embargo, en el forcejeo en busca de la libertad y la autonomía sexual, no habría un alto a la revolución hasta el punto de afirmar los valores Playboy de la promiscuidad heterosexual. Cuando se trataba el tema de la satisfacción sexual, esta iba a ser una puerta abierta para el relativismo moral: “diferentes estilos para diferentes personas.” Para ser consistentes, la libertad y la auto gratificación sexual, debían significar libertad para practicar lo que previamente se había pensado que era una perversión moral: la homosexualidad.10 Si había una creciente agitación por el orgullo y la aceptación gay, sin mencionar las campañas para establecer la homosexualidad como un “derecho civil,” aquellos que usaban visiblemente el manto religioso en nuestra cultura estuvieron también contentos de incursionar en el liderazgo (y hasta llevar la luz fuera del armario).</h3>
<h3 style="text-align: justify;">De este modo desde mediados hasta finales de los 1970s se vio que apareció una erupción de libros que retomaban el tema donde Bailey lo había dejado, argumentando que la Biblia no condenaba después de todo, después de una lectura “corregida,” la homosexualidad que se había puesto casualmente de moda culturalmente casi al mismo tiempo.11 Especialmente digno de destacar fue el libro de John J. McNeill (un sacerdote Jesuita), titulado La Iglesia y el Homosexual.12 Pero hubo muchos otros que iban a seguir: por ejemplo Jonathán Amó a David: La  Homosexualidad en los Tiempos Bíblicos por Thomas Horner, o ¿Es el Homosexual mi Prójimo? Otra Visión Cristiana por Letha Scanzoni y Virginia Mollenkott.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Un ejemplo representativo de cómo los autores revisionistas desde Bailey en adelante han intentado desafilar el testimonio Bíblico contra la homosexualidad se encuentra en el tratamiento dado portales autores al registro Bíblico de la destrucción de Sodoma en Génesis 19. Podemos volvernos a ella para entender la manera en que la Escritura es a menudo torcida por aquellos que se acercan a ella con una agenda homosexual en mente.15 Leemos en Génesis 18 que Jehová consideró que el pecado de Sodoma y Gomorra era “muy grave en extremo” (vv. 20-21), lo suficiente como para que contemplara “consumir” el lugar (v. 23).</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Mientras dos ángeles eran enviados a la región, Abraham le suplicó exitosamente a Dios que no destruyera la población de Sodoma, donde vivía Lot el sobrino de Abraham, si se encontraran en ella unos pocos, como diez, hombres justos (v. 32). El capítulo 19 se inicia relatándonos que los dos ángeles llegaron a Sodoma al atardecer, donde fueron saludados por Lot “en la puerta,” quien los convenció de no pasar la noche en la plaza abierta de la ciudad sino que, en lugar de eso, vinieran a su casa a alojarse con su familia (vv. 1-3).</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Posteriormente los hombres de Sodoma rodearon la casa de Lot y exigieron que los dos huéspedes fueran sacados para que los Sodomitas pudieran “conocerlos” (v. 5, el verbo Hebreo es yadha). Finalmente la respuesta divina fue golpear a los hombres de la ciudad con ceguera y la destrucción de la ciudad con fuego y azufre (vv. 11, 23-25).</h3>
<h3 style="text-align: justify;">En posteriores referencias Bíblicas a Sodoma leemos que había pecados adicionales de la ciudad que desagradaban al Señor (e.g., Ezequiel 16:49-50); de hecho la ciudad es tenida como “ejemplo a los que habían de vivir impíamente,” como leemos en 2 Pedro 2:6 – lo cual se ejemplifica con Jerusalén al decir de ella que “sentido espiritual se llama Sodoma” (Apocalipsis 11:8). Aunque una maldad general caracterizaba a Sodoma, no se puede ocultar el hecho de que el deseo de los Sodomitas de “conocer” a los huéspedes de Lot es el pecado manifiesto<br />
presentado en Génesis 19 y la confirmación específica de que la ciudad era digna de devastación (cf. 19:13 con 18:21).</h3>
<h3 style="text-align: justify;">¿Cuál era esta marca de la degradación y rebelión de la ciudad en contra de Dios? Aún cuando el verbo Hebreo puede ser usado para relaciones sexuales (e.g., Génesis 4:1), los revisionistas nos dicen que yadha no es la palabra normal usada para las relaciones homosexuales (shakhabh), de modo que debiese ser tomada en el sentido ordinario de conocer algo – “estar al corriente de.” La teoría sigue diciendo que, como residente extranjero en Sodoma Lot era responsable de presentar a cualquier invitado a los habitantes y permitir que los ciudadanos establecidos examinaran sus credenciales. Esa es la razón por la cual los Sodomitas pidieron “conocer” a los visitantes de Lot; simplemente querían estar al tanto de ellos.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Sin embargo, en la mente Semítica, un extraño tenía el derecho a una recepción hospitalaria, y esta no fue dada a los huéspedes de Lot por parte de los Sodomitas. De ese modo el pecado de los Sodomitas es reinterpretado como el de la inhospitalidad hacia los visitantes (cf. Lucas 10:10-13). Es decir que hemos de creer que por una falta de cortesía social el Señor Dios redujo la ciudad a cenizas. Tal disparidad entre la ofensa y su penalidad es más bien difícil de creer desde el principio, pero de cualquier modo la interpretación revisionista de la historia no va a soportar el serio escrutinio literario.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">En primer lugar Lot no era simplemente un residente extranjero en la ciudad de Sodoma. Era una figura social prominente para ser descrito como uno “sentado a la puerta” – un modismo para hacer alusión al liderazgo comercial o judicial. Lot conocía muy bien el carácter moral de la ciudad, tanto que estaba alarmado ante la posibilidad de que los visitantes pasaran la noche en un lugar público.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Les rogó insistentemente a aceptar el alojamiento en su hogar. Cuando más tarde todos los hombres de la ciudad vinieron y rodearon su casa, Lot no respondió a su petición como si fuese un procedimiento civil de rutina de inspección de credenciales. (¿Requería tal cosa que “todo el pueblo junto, desde el más joven hasta el más viejo” [v. 4] realizaran el equivalente de una simple revisión de pasaporte?) Al contrario, Lot, a manera de defensa, cerró la puerta de su hogar y calificó la petición de “conocer” como una gran maldad (vv. 6-7).</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Requiere una extraña línea de razonamiento el ver (1) cómo un simple deseo de los habitantes de estar al corriente de algo sea una infracción de hospitalidad, (2) cómo sería visto como algo seriamente perverso a la luz de las costumbres de la ciudad conocidas por Lot, y (3) cómo sería algo tan vil como para justificar un dramático castigo divino.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Además, dada la interpretación revisionista, ¿qué explicaría la oferta de Lot de sustituir a sus hijas (v. 8) como aquellas a quienes los hombres de la ciudad pudieran llegar a “conocer”? Con seguridad que los ciudadanos ya estarían familiarizados con ellas, y su comparecencia no haría nada para impedir la infracción de hospitalidad a los huéspedes de Lot.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Los revisionistas sugieren que el ofrecimiento de sus hijas por parte de Lot era un soborno sexual, diseñado para desviar la atención de los ciudadanos del protocolo aceptado en la población respecto a los visitantes. Esto es psicológicamente increíble. En primer lugar, ¿por qué se opondría Lot a presentar a sus invitados a los hombres de la ciudad? Además, note que el enfoque revisionista requiere que interpretemos el ofrecimiento de Lot de sacar a sus hijas “quienes no habían conocido varón” como precisamente un soborno sexual, tomando la palabra Hebrea yadha como una referencia al acto sexual en el v. 8.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Aunque, en ese caso, la misma interpretación se le debiera dar también al verbo en el contexto inmediato del v. 5 – que es precisamente lo que los revisionistas estaban buscando evitar. Es bastante claro, en base a una lectura consistente del pasaje, que los hombres de Sodoma estaban buscando relaciones sexuales con los huéspedes de Lot, “conocerlos.”</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Lot entendió claramente los propósitos homosexuales de sus malvados vecinos e hizo su propia contraoferta (injusta, pero contextualmente apropiada) para dejar que los hombres de la ciudad hicieran como quisieran con sus hijas, quienes aún no habían “conocido” (tenido relaciones sexuales) varones.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">No hay indicación el registro de Génesis 19 de algún propósito asesino por parte de los Sodomitas, ni hay evidencia de que tuvieran en mente la violación homosexual (como si anticiparan la resistencia de los huéspedes de Lot). Los revisionistas que importan connotaciones de violencia y las introducen en el relato están simplemente introduciéndole al texto lo que más tarde quieren encontrar. Simplemente no podemos evadir la obvia conclusión de que Dios devastó las ciudades de la llanura con una catástrofe debido a la homosexualidad de los Sodomitas.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Las sugerencias de los revisionistas son intentos desesperados por explicar la ira del Señor hacia los Sodomitas. Es especulación pura e infundada el sostener que fueron castigados por una infracción a la etiqueta, o por desear violar y/o asesinar a los huéspedes, o para un rito idolátrico de fertilidad (del cual la homosexualidad era una parte), o incluso por una transgresión intentada de las fronteras entre los hombres y los ángeles. No hay ni la más mínima pista textual de que los hombres de Sodoma reconocieran el carácter sobrenatural de los huéspedes de Lot.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">2 Pedro 2:6-8 confirma que Sodoma fue totalmente destruida porque era una ciudad llena de homosexuales que practicaban su libertinaje sensual e impío día tras día. A diferencia de muchos cristianos en nuestra era secularizada, Lot estaba continuamente horrorizado y rechazaba (“estar enfadado, atormentado”) por los hechos “inicuos” de los Sodomitas – una referencia al hecho que los Sodomitas estaban violando el mandamiento de Dios. Aún cuando Sodoma no era el pueblo elegido de Dios como los Judíos y no había recibido una revelación escrita de la ley de Dios, eran responsables de la misma restricción moral que se encuentra en Levítico 18:22 y 20:13. Violaron la “ley” que se encontraba muy profundo en sus corazones (Romanos 2:14-15) que les decía que aquellos que infringen tales cosas como la homosexualidad son “dignos de muerte” (Romanos 1:32).</h3>
<h3 style="text-align: justify;">La palabra de Dios es su mejor intérprete. No solamente 2 Pedro 2:6-8 aclara como debiésemos entender el pecado de los Sodomitas en Génesis 19, lo mismo hace la referencia a Sodoma en Judas verso 7. Los Sodomitas fueron condenados, enseña Judas, por violar el orden de la creación de Dios con respecto a la sexualidad (cf. “contra la naturaleza” en Romanos 1:26).</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Es precisamente la antinaturalidad del vicio practicado por los Sodomitas que Judas enfatiza como la razón para la manifestación extrema de la ira divina. Los Sodomitas son descritos como “cometiendo fornicación y yendo tras carne extraña [diferente].” El verbo Griego ekporneuein es intensivo, denotando una forma de inmoralidad sexual extravagante. El participio apelthousai añade una intensificación adicional y conlleva el sentido de un abandono total a la impureza. Se dice que el objeto de esta forma extrema de fornicación es la “carne diferente” (sarkos heteras) – diferente de la norma establecida por Dios en la creación, siendo del mismo género en lugar del género opuesto. Fue por este tipo “diferente” de relaciones sexuales que Sodom<br />
a fue colocada bajo la terrible venganza de Dios.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">La aproximación revisionista a la Escritura fomentada por Bailey y otros simplemente no va a resistir el análisis cruzado comparativo basado en el texto de la misma Escritura.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Continúa Leyendo el siguiente artículo: <a href="http://cristianismohistorico.org/2011/03/02/cristianismo-tolerancia-social-y-homosexualidad/" target="_self">Tercera Parte</a></h3>
<p><script type="text/javascript">// <![CDATA[
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		<title>La Homosexualidad 1 – A la sombra de Sodoma</title>
		<link>http://www.cristianismohistorico.org/2011/02/16/la-homosexualidad-1-%e2%80%93-a-la-sombra-de-sodoma/</link>
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		<pubDate>Wed, 16 Feb 2011 11:00:07 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Homosexualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Homosexuales y su juicio]]></category>
		<category><![CDATA[La Homosexualidad – A la sombra de Sodoma]]></category>
		<category><![CDATA[Los pecados de Sodoma y Gomorra]]></category>
		<category><![CDATA[Que dice Dios sobre los homosexuales]]></category>
		<category><![CDATA[Que dice la Biblia sobre la homosexualidad]]></category>

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		<description><![CDATA[Por Dr. Greg Bahnsen La Continua Agitación Gay Fue noticia de primera plana en el diario Orange County Register en Marzo de 1991: &#8220;El tema de la ordenación de gays sacude a los Protestantes.&#8221; Una vez más las principales y más antiguas denominaciones estaban entrando al debate e intentando establecer divisiones en sus filas sobre [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h3 style="text-align: justify;">Por Dr. Greg Bahnsen</h3>
<h3 style="text-align: justify;"><span style="color: #ff0000;">La Continua Agitación Gay</span></h3>
<h3 style="text-align: justify;">Fue noticia de primera plana en el diario Orange County Register en Marzo de 1991: &#8220;El tema de la ordenación de gays sacude a los Protestantes.&#8221; Una vez más las principales y más antiguas denominaciones estaban entrando al debate e intentando establecer divisiones en sus filas sobre la cuestión de ordenar a homosexuales declarados y practicantes al oficio ministerial dentro de la iglesia.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Desde mediados de los setentas ha habido repetidos esfuerzos y campañas en una variedad de denominaciones para moverse hacia tal política. (Se ha prestado atención a este estrafalario desarrollo por parte de las campañas igualmente vociferantes y heterodoxas, pero aparentemente más exitosas, para aprobar la ordenación de mujeres al oficio ministerial en muchas denominaciones.)</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Los retumbos se dieron en la Iglesia Episcopal y en la Iglesia Presbiteriana (de los EUA), que juntas suman alrededor de 5.5 millones de miembros. Comités de estudio en ambas denominaciones han recomendado que los homosexuales activos debieran ser admitidos al ministerio de la Palabra de Dios.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Más recientemente, en Octubre de 1993, una fuerza de tarea de la Iglesia Luterana Evangélica en Estados Unidos (5.2 millones de miembros) publicó un estudio sobre sexualidad en el que los autores afirman que la Biblia apoya las uniones homosexuales que representan un compromiso afectuoso y estable.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Esto es alarmante, claro está, porque es precisamente la palabra de Dios a la que se ha apelado tradicionalmente para prohibirles a los homosexuales no arrepentidos el ser ordenados. De hecho, a lo largo de toda la historia de la iglesia las denominaciones Cristianas han apelado a la palabra de Dios como el fundamento para una política bastante contraria a la que se persigue hoy – a saber, la política de censurar y excomulgar a los homosexuales declarados.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Tal actitud y práctica no surgió de la “homofobia” (temor a los homosexuales), sino más bien del “temor al Señor” que es el principio de toda sabiduría (Proverbios 1:7). Sin embargo, si hay una característica que falta de manera notoria entre los modernos clérigos es precisamente este temor al Señor. Uno piensa en la evaluación concluyente de Pablo del libertinaje moral tanto de Judíos como de Griegos: “No hay temor de Dios delante de sus ojos” (Romanos 3:18; cf. Salmo 36:1). Habiendo puesto a un lado la irrefutable autoridad de la palabra inspirada de Dios en la Biblia (liberalismo) o haciendo que la autoridad de sus declaraciones falibles descansen sobre un punto subjetivo de apoyo (neo-ortodoxia), los teólogos modernos no someten sus mentes y razonamientos a Jesucristo, en quien están depositados todos los tesoros de la sabiduría y el conocimiento (Colosenses 2:3). Se han dejado “asaltar” por las nociones filosóficas mundanas y las tradiciones de los hombres (v. 8).</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Asombra poco, entonces, que ahora contemplen ordenar para el servicio ministerial a aquellos a quienes Cristo en Su palabra ha declarado abominables. Es natural, dado que por profesión son hombres que manejan la palabra de Dios, tales teólogos ortodoxos no pueden simplemente alejarse de la Biblia, sino que se ven obligados a realizar la maniobra desesperada de afirmar que sus opiniones respecto a la homosexualidad son de alguna manera “sensibles a las Escrituras” – pero casi tan importante, ¡también son sensibles a la historia y a la tradición! Le queda muy poco honor al principio Protestante de la sola Scriptura, algo por lo que Lutero y Calvino hubiesen muerto.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Mucho menos se ha de encontrar, entre los teólogos modernos, un honesto entendimiento gramático-histórico de las mismas Escrituras. Sin embargo, esto no es decir que los partidarios modernos de la ordenación de homosexuales admitan que han repudiado la Biblia.</h3>
<h3 style="text-align: justify;"><span style="color: #ff0000;">Doble Perversidad</span></h3>
<h3 style="text-align: justify;">Todos tienen un punto de vista moral en términos del cual evalúan la conducta y las actitudes de la gente. La aplicación de esa perspectiva ética eventualmente implicará una apelación a algún criterio de lo correcto y lo incorrecto. Ya no podemos llegar a un juicio ético aparte de algún estándar de evaluación más de lo que podríamos medir el tamaño de un paquete sin un patrón. Así, una cuestión fundamental en la ética tiene que ver con cuál debiese ser el estándar de moralidad.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">En nuestra cultura actual hay un creciente número de personas que apoyan la noción de que las prácticas homosexuales son moralmente aceptables. En el menor de los casos han de ser toleradas como un “estilo de vida alternativo” que puede ser tan éticamente bueno o malo como el estilo de vida heterosexual. Y en el mejor de los casos han de ser moralmente afirmadas y promovidas como preferibles a la heterosexualidad.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Aquellos que han escogido este punto de vista simultáneamente pronuncian su propia condenación moral contra las personas que juzgan las prácticas homosexuales como inmorales y vergonzosas – especialmente aquellos que afirman la justificación de la revelación divina para ese juicio ético. Dos perspectivas morales se hallan aquí obviamente en conflicto, llegando a conclusiones divergentes respecto a la aceptabilidad de la homosexualidad.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Entonces, sería más que fácil para nosotros el asumir que aquellos que aprueban la homosexualidad y aquellos que la condenan tienen estándares de ética completamente diferentes. Parece como si los cristianos profesantes toman la Biblia como su estándar moral para censurar la homosexualidad como abominable, mientras que aquellos que están en desacuerdo con este punto de vista repudiarían la Biblia como su autoridad moral. No obstante, este no siempre resulta ser el caso.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Sorprendentemente hay un grupo de eruditos y escritores inventivos que querrán hacernos creer que incluso si tomamos la Biblia como nuestro estándar de ética esta no va a apoyar una actitud negativa hacia la homosexualidad.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Aquellos que aprueban la homosexualidad no debiesen más bien ser vistos a la luz rigurosa de criticar y rechazar la revelación Bíblica. No quieren que se diga que, por el estándar de la revelación divina, su opinión de la sexualidad resulta condenada por Dios, casi tan seguramente como la homosexualidad misma resulta condenada en la palabra de Dios. Por lo tanto, se sienten obligados a argumentar que la Escritura no denuncia, después de todo, la homosexualidad como tantos cristianos a lo largo de la historia han pensado.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Argumentan que los Cristianos que le restan valor a la aceptabilidad moral de la homosexualidad en realidad han malinterpretado el testimonio Bíblico – de hecho, ¡que las exhortaciones Bíblicas acerca del amor y la tolerancia en realidad condenan a quienes usan la Biblia para tachar a los homosexuales! Quisieran hacernos creer que el conflicto no es sobre el estándar apropiado de ética en lo absoluto. Sugieren que podemos aceptar de buena gana a la Biblia como nuestro estándar moral y no llegar a la conclusión de que Dios encuentre la homosexualidad como algo moralmente abominable.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Por cierto que esto le parecerá sorprendente al estudiante ordinario de la Escritura. Pero quizá no debiese pensarse de esto como algo demasiado sorprendente. Nótese que el Apóstol Pablo, al criticar la civilización Romana, dictó la desaprobación divina contra aquellos<br />
que no solamente practican tal conducta inapropiada como la homosexualidad, sino también a aquellos que “consienten con quienes” las practican (Romanos 1:32). Los individuos no pueden solamente ser atrapados en el pecado de la perversión sexual, pueden también ser atrapados en el pecado del pensamiento perverso con respecto a esta perversión sexual. Pablo les describe como personas que “se rehúsan a tener en cuenta a Dios en su conocimiento”; y por consiguiente, “Dios los entregó a una mente reprobada” (v. 28).</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Deteniendo la verdad con la injusticia (v. 18), se vuelven totalmente “envanecidos en su razonamiento, y su necio corazón fue entenebrecido” (v. 21). En este escrito vamos a encontrar que debemos humildemente derivar la misma conclusión a la que llegó el mismo Pablo cuando la gente toma la alarmante posición de que la revelación de Dios no condena en realidad la homosexualidad.</h3>
<h3 style="text-align: justify;"><span style="color: #ff0000;">Perspectiva General del Testimonio Bíblico</span></h3>
<h3 style="text-align: justify;">Hagamos una pausa para dar una mirada a lo que la Biblia parece decir respecto a la homosexualidad en una lectura inicial. Podemos comenzar con la condena más explícita y elaborada de la homosexualidad en el Nuevo Testamento, las palabras de Pablo en Romanos 1:24-28, 32.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">En los versículos 18-23 de Romanos 1, Pablo ha acusado la impiedad del mundo incrédulo el cual, conociendo a Dios, no le glorifican como Dios. Dios se ha dado a conocer tan claramente por medio del mundo creado que los incrédulos quedan sin excusa por cambiar la gloria de Dios por la idolatría. Al hacer tal cosa suprimen (detienen) la verdad por medio de la injusticia y se vuelven necios en su razonamiento, a pesar de profesar ser sabios.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Luego Pablo indica tres veces con respecto al mundo incrédulo que Dios “los ha entregado.” El mundo en rebelión contra Dios ha sido judicialmente abandonado por Dios – entregado a los deseos impuros (v. 24), a pasiones deshonestas (v. 26), y entregados a una mente reprobada para hacer cosas que no son apropiadas (v. 28). Esto es asumido por Pablo como el epítome de una cultura que cambia la verdad de Dios por una mentira, adorando y sirviendo a la criatura en lugar de adorar y servir al Creador (v. 25).</h3>
<h3 style="text-align: justify;">¿Y cuál es el ejemplo destacado empleado por Pablo para una conducta impura, vil y moralmente inapropiada practicada por aquellos que se rehúsan a adorar al Creador? “sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres&#8230;” (vv. 26-27). Pablo vincula conceptualmente en una invectiva moral a aquellos que “cambian” la gloria incorruptible de Dios con iconos corruptibles (v. 23) – quienes “cambian” la verdad de Dios por una mentira (v. 25) – con aquellos que “cambian” las relaciones heterosexuales por relaciones homosexuales (v. 26), como lo indica el juego verbal de palabras en Griego (allaxan, metallaxan).</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Pablo resume y reitera la triple condenación del testimonio del Antiguo Testamento contra la homosexualidad. Él presenta los cargos (1) que la homosexualidad es condenada por la naturaleza (vv. 26-27), dejando tanto los hombres como las mujeres “el uso natural del sexo” yendo en pos de lujurias vergonzosas con miembros de su mismo sexo. Esto nos lleva de regreso al registro de la creación en Génesis 1:27-28 y 2:18-25. Cuando Dios creó la raza humana Él hizo al hombre a Su imagen, creando al hombre específicamente como varón y hembra (Génesis 2:18-23). En ese contexto Dios ordenó la unión natural – aquello que es acorde con el designio de la creación – del varón y la hembra en matrimonio (“serán una sola carne,” v. 24). Esto se halla en agudo contraste con la búsqueda de compañerismo erótico, por parte del hombre caído, que sea de carácter homosexual (siendo “un sexo”).</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Pablo también señala la acusación de que (2) la condenación de la homosexualidad es vista en el curso del juicio histórico impuesto por Dios (Romanos 1:24, 26, 28). Una sociedad que deja de dar honra a Dios y que consiente en deshonrar los enlaces sexuales es descrita como una sociedad “entregada” por parte de Dios – una entrega que es el debido castigo del flagrante error moral. John Murria comenta sobre el uso de este verbo: “El desagrado de Dios se expresa en su abandono de las personas preocupadas por un cultivo más intensificado y agravado de las lujurias de sus propios corazones con el resultado que cosechan para sí mismos una cuota correspondientemente más grande de venganza retributiva.” Los homosexuales “reciben de vuelta” el “castigo recíproco” que era necesario y apropiado (v. 27).</h3>
<h3 style="text-align: justify;">El testimonio de la historia del Antiguo Testamento contra la homosexualidad fue narrado dramáticamente en el registro de la destrucción de Sodoma por parte de Dios en Génesis 18:20 – 19:11. Este es un ejemplo estándar del Nuevo Testamento de la ira de Dios en contra de la perversión pecaminosa: “como Sodoma y Gomorra y las ciudades vecinas, las cuales de la misma manera que aquéllos, habiendo fornicado e ido en pos de vicios contra naturaleza, fueron puestas por ejemplo, sufriendo el castigo del fuego eterno” (Judas 7).</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Finalmente, en Romanos 1 Pablo presenta la acusación de que (3) la homosexualidad es condenada por la ley de Dios: “quienes habiendo entendido el juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también se complacen con los que las practican” (v. 32). La teología de Pablo enseñaba que incluso los Gentiles muestran “la obra de la ley escrita en sus corazones” (Romanos 1:25), aprendiendo del orden creado y del testimonio interno de la imagen de Dios los requerimientos morales revelados a los Judíos por escrito por Moisés (los “oráculos de Dios,” 3:2). El testimonio de la ley de Dios fue enfático en Levítico 18:22 y 20:13.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Dios declaró que era “abominación” para un hombre irse a la cama con un hombre, como lo hace con una mujer; con respecto a los homosexuales que hacen tales cosas la ley de Moisés declaraba “su sangre será sobre ellos” (probablemente una alusión a la naturaleza carente de vida de su culpa).</h3>
<h3 style="text-align: justify;">La ley especificaba que aquellos que cometiesen tales actos detestables debían “ciertamente ser muertos.”</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Las prácticas homosexuales se presentan en la santa ley de Dios nada menos que como crímenes capitales. Hacemos bien aquí en recordar la afirmación del Nuevo Testamento que en la ley de Moisés “toda transgresión y desobediencia recibió justa retribución” (Hebreos 2:2). De este modo Pablo podía inmediatamente describir a los homosexuales como (a) conocedores del juicio de Dios sobre este asunto, y como (b) hacedores de lo que es “digno” de muerte según la ordenanza de Dios.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Continúa Leyendo: <span style="color: #ff0000;"><a href="http://cristianismohistorico.org/2011/02/23/la-homosexualidad-2-%E2%80%93-a-la-sombra-de-sodoma/" target="_self">Parte II</a>.</span></h3>
<p><script type="text/javascript">// <![CDATA[
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		<title>John Macarthur &#8211; El post-modernismo y la iglesia</title>
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		<pubDate>Mon, 23 Aug 2010 12:00:13 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Postmodernismo]]></category>
		<category><![CDATA[Enseñanza de John Macarthur sobre el postmodernismo]]></category>
		<category><![CDATA[John Macarthur - El post-modernismo y la iglesia]]></category>
		<category><![CDATA[Que hacer en tiempos de apostasía]]></category>
		<category><![CDATA[Viviendo en tiempos de apostasía]]></category>

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		<description><![CDATA[La iglesia de hoy está llena de personas que defienden ideas post-modernas. Algunos de ellos lo hacen conscientemente y deliberadamente, pero la mayoría lo hace sin darse cuenta. (Después de haber bebido demasiado del espíritu de la época, simplemente repinten mecánicamente las opiniones mundanas.) El movimiento evangélico en su conjunto, todavía se está recuperando de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h3 style="text-align: justify;">La iglesia de hoy está llena de personas que defienden ideas post-modernas. Algunos de ellos lo hacen conscientemente y deliberadamente, pero la mayoría lo hace sin darse cuenta. (Después de haber bebido demasiado del espíritu de la época, simplemente repinten mecánicamente las opiniones mundanas.) El movimiento evangélico en su conjunto, todavía se está recuperando de su larga batalla con el modernismo, no está preparado para un adversario nuevo y diferente. Muchos cristianos por tanto no han reconocido aún el gran peligro que plantea el pensamiento post-modernista.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">La influencia del Post-modernismo claramente ya ha infectado a la iglesia. Los evangélicos están moderando su mensaje para que las crudas afirmaciones de verdad del evangelio no suenen tan discordantes al oído post-moderno. Muchos evitan señalar claramente que la Biblia es verdad y todos los otros sistemas religiosos y visiones del mundo son falsos. Algunos de los que se llaman cristianos han ido más lejos, negando a propósito la exclusividad de Cristo y cuestionando abiertamente su afirmación de que es el único camino a Dios.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">El mensaje bíblico es claro. Jesús dijo, “Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie viene al Padre sino por mí” (Juan 14:6). El apóstol Pedro proclamó a un público hostil: “en ningún otro hay salvación, porque no hay otro nombre bajo el cielo dado a los hombres, en que podamos ser salvos”. El apóstol Juan escribió: “El que no cree en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él” (Juan 3:36). Una y otra vez, la Escritura hace hincapié en que Jesucristo es la única esperanza de salvación para el mundo. “Porque hay un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre” (1 Timoteo 2:5). Sólo Cristo puede expiar el pecado, y por lo tanto sólo Cristo puede ofrecer la salvación. “Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado la vida eterna, y esta vida está en su Hijo. El que tiene al Hijo tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida” (1 Juan 5: 11-12).</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Esas verdades son la antítesis de los principios centrales del post-modernismo. Hacen exclusiva, las afirmaciones de verdad universales declarando a Cristo como el único camino verdadero al cielo y todos los otros sistemas de creencias erróneas. Eso es lo que enseña la Escritura. Es lo que la verdadera Iglesia ha proclamado en toda su historia. Es el mensaje del cristianismo. Y simplemente no puede ser ajustado para acomodar las sensibilidades post-modernas.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">En cambio, muchos cristianos simplemente pasan por alto las afirmaciones exclusivas de Cristo en un silencio embarazoso. Aún peor, algunos en la Iglesia – incluyendo algunos de los mejores líderes evangélicos conocidos – comienzan a sugerir que tal vez la gente puede salvarse sin conocer a Cristo.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Los cristianos no pueden capitular ante el post-modernismo, sin sacrificar la esencia misma de nuestra fe. La afirmación de la Biblia de que Cristo es el único camino de salvación está, sin duda fuera de armonía con la noción post-moderna de “tolerancia”. Pero es, después de todo, justo lo que la Biblia enseña claramente. Y la Biblia  – no la opinión post-moderna – es la autoridad suprema para el cristiano. Sólo la Biblia debe determinar lo que debemos creer y proclamar al mundo. No podemos vacilar en esto, no importa cuánto este mundo post-moderno se queje de que nuestras creencias nos hacen “intolerante”. </h3>
<p>¿Te confrontó, te retó? no esperes más y ¡compártelo! <script src="http://cdn.socialtwist.com/2009062019571/script.js" type="text/javascript"></script><a class="st-taf" style="border:0;padding:0;margin:0;" onclick="return false;" href="http://tellafriend.socialtwist.com:80"><img style="border:0;padding:0;margin:0;" onclick="STTAFFUNC.cw(this, {id:'2009062019571', link: window.location, title: document.title });" onmouseover="STTAFFUNC.showHoverMap(this, '2009062019571', window.location, document.title)" onmouseout="STTAFFUNC.hideHoverMap(this)" src="http://images.socialtwist.com/2009062019571/button.png" alt="SocialTwist Tell-a-Friend" /></a></p>
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		<title>¿Qué sabes de la iglesia emergente?</title>
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		<pubDate>Mon, 16 Aug 2010 12:00:37 +0000</pubDate>
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		<category><![CDATA[Como surge la Iglesia Emergente]]></category>
		<category><![CDATA[Doctrinas de la Iglesia Emergente]]></category>
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		<category><![CDATA[Que es la iglesia Emergente]]></category>
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		<description><![CDATA[Muchos cristianos simplemente pasan por alto las afirmaciones exclusivas de Cristo en un silencio embarazoso. Aún peor, algunos en la Iglesia – incluyendo algunos de los mejores líderes evangélicos conocidos – comienzan a sugerir que tal vez la gente puede salvarse sin conocer a Cristo. Los cristianos no pueden capitular ante el post-modernismo, sin sacrificar la esencia [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h3 style="text-align: justify;">Muchos cristianos simplemente pasan por alto las afirmaciones exclusivas de Cristo en un silencio embarazoso. Aún peor, algunos en la Iglesia – incluyendo algunos de los mejores líderes evangélicos conocidos – comienzan a sugerir que tal vez la gente puede salvarse sin conocer a Cristo.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Los cristianos no pueden capitular ante el post-modernismo, sin sacrificar la esencia misma de nuestra fe. La afirmación de la Biblia de que Cristo es el único camino de salvación está, sin duda fuera de armonía con la noción post-moderna de “tolerancia”. Pero es, después de todo, justo lo que la Biblia enseña claramente. Y la Biblia  – no la opinión post-moderna – es la autoridad suprema para el cristiano. Sólo la Biblia debe determinar lo que debemos creer y proclamar al mundo. No podemos vacilar en esto, no importa cuánto este mundo post-moderno se queje de que nuestras creencias nos hacen “intolerante”.</h3>
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		<title>El Ecumenismo ¿un problema de hoy? (III Parte)</title>
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		<pubDate>Mon, 02 Aug 2010 12:00:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
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		<category><![CDATA[El Ecumenismo]]></category>
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		<description><![CDATA[Las escrituras nos hablan de un único Dios que se ha revelado, desde génesis hasta el Apocalipsis,  en repetidas ocasiones, vemos que Dios juzga al pueblo escogido por el hecho de ir tras dioses paganos incluso vemos que las escrituras Dios mismo habla acerca de su unicidad y su exclusiva adoración (Ex 20.3, 23; 22.20; [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h3 style="text-align: justify;">Las escrituras nos hablan de un único Dios que se ha revelado, desde génesis hasta el Apocalipsis,  en repetidas ocasiones, vemos que Dios juzga al pueblo escogido por el hecho de ir tras dioses paganos incluso vemos que las escrituras Dios mismo habla acerca de su unicidad y su exclusiva adoración (Ex 20.3, 23; 22.20; 23.13, 24; 34.17; Dt 8.19; 32.1-47; Jos 24.14, 20, 23; 1Sa 7.3; Is 31.1; Jer 1.16; 7.6), pero, ¿por qué hablar de otros dioses? La Biblia claramente enseña que el hombre busca adorar a las criaturas antes que a Dios (Ro 1.21-23; Gal 4.8), y que al mismo tiempo, Dios prohíbe cualquier tipo de relación interreligiosa con otras culturas (Ex 23.13, 24, 32-33; 34.15; Dt 6.14; 7.4, 16, 25; Dt 11.16-28; 12.2-3, 30-31; Dt 13,1-18; 17.1-5; 18.20; 20.18; 28.36; 30.17; Jos 23,7), mostrando siempre su superioridad delante de los otros dioses (Ex 15.11; 18.11; Dt 4.7; 10.17; Jos 22.22; Sal 82; 86.8; 95.3; 96; 97-7-9; 115; 135.5; 136.2; Is 36.20; Jer 2.11, 28; 10.11; Jer 16.20).</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Hay gran evidencia escritural acerca de las reprensiones, castigos y juicios que ejecuta Dios acerca de aquellos que le deshonran y al mismo tiempo se van en pos de otros dioses.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">La Biblia es muy clara acerca de la única forma de acercarse a Dios, la cual siempre ha sido Cristo (Jn 1.4; 3.16, 18; 11.25; 14.6; Hch 4.12), no un camino trazado por obras o cultos, incluso, hablar acerca de los diversos caminos para acercarse a Dios, muestra una tendencia primaria para rechazar a Cristo y su Obra.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Jesús se oponía al culto idolátrico y sin sentido</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Vemos en las escrituras y más en el ejemplo de Jesucristo, que él mismo enseña la no adoración personalista ni humanista basada en conceptos de las religiones y al mismo tiempo sincretizar con otras religiones. Muchos tomaran el tema de la mujer samaritana y su conversación con Cristo con el fin de demostrar que Jesús hablaba de acercar las religiones; muy sin embargo, vemos en el contexto bíblico que se discute primeramente acerca de  Cristo como el agua viva y posteriormente acerca de la adoración al Dios de Israel y su lugar central de Culto (Jn 4.1-42)<a href="http://cristianismohistorico.org/wp-admin/#_ftn1">[1]</a>.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Jesús siempre hablo en medio de sus parábolas de tres cosas, Primero, habló acerca del hombre pecador, luego acerca del carácter de Dios en la salvación y su rol como Mesías y por último, el llevar una vida cristiana digna y sana conforme a Su  santo evangelio (Mt 4.10; 5-7; 15.1-20) y aludiendo a cristo como reformador de todas las creencias del mundo en un lenguaje de aceptación y tolerancia, pero niegan que Cristo vino a cumplir perfectamente la ley (Mt 5.17) dentro de la cual el culto idolátrico y la comunión con otras ideologías y corrientes teológicas es completamente prohibida. ¿Y su diálogo con los fariseos y los saduceos? Jesús polemizó siempre las prácticas de estos dos grupos teológicos del judaísmo, recordemos que Jesús vino a enseñarle a su  pueblo acerca de la adoración al verdadero Dios y como vivir realmente su profesión de fe, no a establecer una nueva religión (por eso la verdadera religión de Dios no comienza en el primer siglo sino desde el Génesis).</h3>
<h3 style="text-align: justify;">¿Por qué no confesar una integración interreligiosa o ecuménica como Cristianos?</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Recordemos que el Ecumenismo es un movimiento que busca como objetivo el unificar las iglesias o al menos acercarlas; con el fin de obtener múltiples y mutuos beneficios.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Dentro del término “ecumenismo cristiano” se apela al segundo mandamiento “amarás a tu prójimo como a ti mismo”, pero tomándolo dentro del contexto de la permisividad moral y teológica, olvidan los mandatos dados en la escritura que prohíben cualquier relación con los paganos.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Las ideologías ecuménicas promueven la filosofía “el amor es superior a la sana Doctrina” y predican un  evangelio social, humanista y el uso de las obras para salvación y una adhesión simple al cristianismo como parte del proceso de salvación (algo parecido a lo que se enseñaba en la antigüedad por los imperios paganos) negando el principio Bíblico: “En esto conocemos que amamos a los hijos de Dios, cuando amamos a Dios, y guardamos sus mandamientos. Pues este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos;  y sus mandamientos no son gravosos” (1Jn 5.2-3)  y al mismo tiempo las ordenanzas bíblicas que hablan acerca de la conservación de la sana doctrina y el no comulgar con prácticas no cristianas (He 13.9; 2Jn 2.8-11; 2Pd 3.18-19)</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Hoy en día los pensadores ecumenistas hablan de tener una mente abierta y dispuesta al diálogo con el fin de encontrar la verdad, pero es una muestra clara del desconocimiento de la dogmática cristiana, y al mismo tiempo el rechazo  adrede de las escrituras poniendo en tela de juicio los mandatos de Dios y más aún la obra de Jesucristo como salvador de su iglesia. Las escrituras hablan acerca de ser aprobados en cuestiones teológicas (2Ti 2.15), un uso de la sana doctrina de acuerdo a las escrituras (2Tim 4.1-2), las cuales son inspiradas por Dios (1Tim 3.16-17; 2Pd 2.21) y velar porque la doctrina se mantenga pura y sin mancha (Pro 3.5-6; Hch 20.28-31; Ro 8.9; 16.17; 1Co 1.17,31; 11.9; 15.33; 2Co 6.14-17; Ga 1.7; 5.16-21; Ef 5.11; Fil 3.17-20; Col 2.6-8; 2Tin 4.1-5; 1Jn 1.5-7; 2Jn 10-11 3Jn 3.11; 1Pd 3.15-17; Jud 3).</h3>
<h3 style="text-align: justify;">No podemos negar que por causa del pecado el corazón del hombre es un taller para elaborar ídolos<a href="http://cristianismohistorico.org/wp-admin/#_ftn2">[2]</a>, y que es por medio de este pecado que siempre está  dispuesto a dejar a Dios por irse tras los ídolos y por eso el mandato continuo de alejarnos de la Idolatría; además Jesús ordena a los cristianos predicar el evangelio para salvación, no hacer pactos ni acercamientos a las otras religiones; de otra manera, seguir a Cristo no sería el único camino y mucho menos no habría necesidad de predicar el evangelio por cuanto todas las religiones conducen a Dios. Es necesario predicar el evangelio de Cristo, denunciar el pecado y separarnos de todo aquello que nos aleja de la verdad del Dios vivo para no ser partícipes de sus pecados (Ef 5.6-11)</h3>
<h3 style="text-align: justify;">¿Hay más mediadores entre Dios y los hombres? </h3>
<h3 style="text-align: justify;">Esta ha sido una de las discusiones más acérrimas que ha tenido el Cristianismo desde el concilio de Nicea II donde se probó el culto a las imágenes so pretexto de “ilustrar a los ignorantes” pero sabemos que donde hay una imagen que represente algo sagrado  y como dice Agustín, “cuando las imágenes son colocadas en lugares altos y eminentes para que las vean los que rezan y ofrezcan sacrificios,  impulsan el corazón de los débiles a que por su semejanza, piensen que tienen vida y alma”<a href="http://cristianismohistorico.org/wp-admin/#_ftn3">[3]</a>, terminan siendo idolatradas por cuanto la perversidad de su corazón, y es por esta razón por la cual el Apóstol Juan nos exhorta a huir de la idolatría (1Jn 5.21). Ahora, volviendo a nuestro tema en cuestión, ¿hay acaso otros mediadores entre Dios y los hombres?</h3>
<h3 style="text-align: justify;">La respuesta a esta pregunta es un rotundo No, ya que sabemos que solo hay un camino al padre (Jn 14.6) y dirán los ecumenistas “Eso me lo dice usted por ser Cristiano, pero, ¿y si Dios mostró su camino a otras culturas y envió su cristo, como mahoma, o Vishnú, entre otros? ¿No es acaso inviable que la doctrina del amor se aplique en todas las religiones y esa paz que transmita sean el camino a Dios? Aquí podremos alegar entre todas las religiones lo siguiente:</h3>
<ol style="text-align: justify;">
<li>
<h3>Cuando se<br />
 habla de ecumenismo siempre se toca el tema de la unicidad de las religiones alegando que “La Iglesia católica no rechaza nada de lo que en estas religiones hay de santo y verdadero. Considera con sincero respeto los modos de obrar y de vivir, los preceptos y las doctrinas, que, por más que discrepen en mucho de lo que ella profesa y enseña, no pocas veces reflejan un destello de aquella Verdad que ilumina a todos los hombres”<a href="http://cristianismohistorico.org/wp-admin/#_ftn4">[4]</a></h3>
</li>
<li>
<h3>Todas las religiones conducen a un fin común, hacer sentir un haz de esperanza y seguridad al hombre frente a sus temores, sin embargo, no tienen el mismo sentido de fe, por lo general, se aferran a sus tradiciones con el fin de agradar a sus dioses.</h3>
</li>
<li>
<h3>La única tendencia religiosa que habla de muchos mediadores es el gnosticismo, quien ubica dentro de la historia muchos “cristos” y relacionan con este tipo de llamado a todos los hombres que han marcado hitos en la historia desde los dioses egipcios hasta el Dalai Lama.</h3>
</li>
<li>
<h3>Los intercesores en las diferentes religiones no existen, por lo general los únicos que pueden relacionarse con los dioses son los sacerdotes y son representados en la figura del emperador o líder de la cultura específica.</h3>
</li>
<li>
<h3>Dentro del catolicismo, los intercesores son los santos y María, incluso, por medio de sus obras pueden hacer que los pecadores sean mas santos y sufran un periodo muy corto en el purgatorio (que es completamente antiescritural y al mismo tiempo fomenta la salvación por obras)</h3>
</li>
<li>
<h3>Hay religiones que niegan el uso de intercesores dentro de sus culturas, tanto el Islam como el hinduismo y el budismo, hablan de una salvación basada en el esfuerzo humano. Para los Islámicos, Mahoma es el último profeta, quién les enseño las bases del camino del muslím (consagrado) con el fin de acercarse a Dios y salvarse de la condenación. Los budistas e hinduistas hablan del karma y el samsara; para los primeros solo cuando cambien los dioses cambiara su  tragedia pero perfeccionaran en el camino; los últimos, hablan de la destrucción del ciclo kármico y las reencarnaciones basados en el camino de ocho partes y buscando la destrucción final o el nirvana, que es el estado de iluminación final y el fin del ciclo del karma.</h3>
</li>
</ol>
<h3 style="text-align: justify;">No podemos hablar de la gracia común de Dios como medio de salvación, ya que Dios bendice a buenos y malos por igual, sin embargo el no se glorifica con el culto a los muertos ni mucho menos cuando se adora a otros dioses fuera de Él. Ahora, se ha llegado a negar que Cristo sea el salvador absoluto. Aún admitiendo su encarnación y divinidad, y sostienen al mismo tiempo que no es el verbo y que el hecho que la encarnación sea en la figura de Jesús es limitada y no puede ejecutar eficazmente la obra de un verbo divino, tomando de esta manera otras mediaciones en otras religiones por medio de su sistema culturo-religioso.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Otra cosa que hay que tener en cuenta es que el Espíritu Santo solo actúa en los hombres con el fin de conducirlos a cristo (Agustín) y solo es por medio de la predicación de la palabra de Dios el único medio por el cual seremos regenerados y convertidos al santo evangelio y más aún, podremos acercarnos a Dios por medio de Cristo, único medio por el cual el hombre es salvo (Hch 4.12) quién ha muerto para cubrir y pagar la deuda que, como pecadores, tenemos delante de Dios y por los cuales nunca podríamos acercarnos a él.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">En cuanto a la cita acerca del ministerio del amor y fundados en la premisa “ama a tu prójimo como a ti mismo”<a href="http://cristianismohistorico.org/wp-admin/#_ftn5">[5]</a>, es algo tomado fuera de contexto con el fin de apoyar con esto el movimiento ecuménico y al mismo tiempo, forzar el texto y las palabras de Jesús con el fin de justificar sus tesis. Viendo el contexto del enunciado entendemos que Jesús habla del cumplimiento de la ley moral, obviamente el cumplimiento de la ley hace que el hombre lleve un camino perfecto delante de Dios, sin embargo, por causa del pecado, todas las buenas acciones que haga el hombre están contaminadas y sin Cristo como intercesor, son completamente inmundas delante de Dios (Is 64.6). Amar al prójimo como a si mismo no implica la aceptación de sus dogmas incondicionalmente y reconocerlas como un camino hacia Dios, tampoco implica una pasividad a la hora de tolerar el pecado, el amor al prójimo brota del amor de Dios<a href="http://cristianismohistorico.org/wp-admin/#_ftn6">[6]</a> (1Jn 4.20, 21; cf. Mt 5.43; 7.12; 19.19); ahora bien, el amor del hombre a su prójimo es inherente a su posición teológica, ya que se trata de un deber moral y social, no de un medio para salvación.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Si realmente amamos a nuestro prójimo lo primero que debemos hacer es predicarle el evangelio; esto fuera de las implicaciones sociales que tenemos con ellos, así sean nuestros enemigos  (Mt 5.43-48; Lc 10.30-37). Implica según 1Co 13, un amor inteligente y voluntario, junto con paciencia, bondad, humildad (v. 4), generosidad (v. 5), fe y esperanza (V. 7) una muestra de amor por el prójimo es buscar que ellos conozcan el evangelio y sean salvos. Es por esta razón por la cual el apóstol Pablo pide ser cortado si es necesario con el fin de que sus compatriotas fuesen salvos (Ro 9).</h3>
<h3 style="text-align: justify;">¿Te confrontó, te retó? no esperes más y ¡compártelo! <script src="http://cdn.socialtwist.com/2009062019571/script.js" type="text/javascript"></script><a class="st-taf" style="border:0;padding:0;margin:0;" onclick="return false;" href="http://tellafriend.socialtwist.com:80"><img style="border:0;padding:0;margin:0;" onclick="STTAFFUNC.cw(this, {id:'2009062019571', link: window.location, title: document.title });" onmouseover="STTAFFUNC.showHoverMap(this, '2009062019571', window.location, document.title)" onmouseout="STTAFFUNC.hideHoverMap(this)" src="http://images.socialtwist.com/2009062019571/button.png" alt="SocialTwist Tell-a-Friend" /></a> </h3>
<h3 style="text-align: justify;">Lea el artículo anterior: <a href="http://cristianismohistorico.org/2010/07/18/el-ecumenismo2/" target="_self">II Parte</a></h3>
<h3>
<hr style="text-align: justify;" size="1" /></h3>
<h3 style="text-align: justify;"><a href="http://cristianismohistorico.org/wp-admin/#_ftnref1">[1]</a> Después de la deportación de Babilonia, Los hebreos de sangre pura y los mestizos comenzaron su distanciamiento, principalmente los samaritanos de los judíos, ocasionando esto que se establecieran dos lugares de sacrificio, uno en el monte Horeb, dentro del tabernáculo y otro en el templo de Jerusalén. Ahora bien, no queremos decir que los Samaritanos solo creyeran en el Dios vivo, ya que ellos fueron excluidos por su sincretismo con otras religiones, aunque el Dios principal era el Dios de Moisés.</h3>
<h3 style="text-align: justify;"><a href="http://cristianismohistorico.org/wp-admin/#_ftnref2">[2]</a> Juan Calvino, Institución de la religión Cristiana Tomo I, XI.8</h3>
<h3 style="text-align: justify;"><a href="http://cristianismohistorico.org/wp-admin/#_ftnref3">[3]</a> Epístola 69, citado por Calvino en la institución, Tomo I XI.13</h3>
<h3 style="text-align: justify;"><a href="http://cristianismohistorico.org/wp-admin/#_ftnref4">[4]</a> Conc. Ecum. Vat.II, Decl.Nostra aetate, 2.</h3>
<h3 style="text-align: justify;"><a href="http://cristianismohistorico.org/wp-admin/#_ftnref5">[5]</a> Mc 12.31, también se puede hallar de manera explícita en Lev 19.13; Mt 7.12; 19.18-19; 22.39; Lc 10.27, 36-37; Ro 13.8-9; 1Co 13.4-8; Ga 5.14; Stg 2.8-13; 1Jn 3.17-19; 4.7-8, 21</h3>
<h3 style="text-align: justify;"><a href="http://cristianismohistorico.org/wp-admin/#_ftnref6">[6]</a> William Hendriksen, comentario al Nuevo testamento pag 363</h3>
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		<title>El Ecumenismo ¿un problema de hoy? (II Parte)</title>
		<link>http://www.cristianismohistorico.org/2010/07/18/el-ecumenismo2/</link>
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		<pubDate>Sun, 18 Jul 2010 14:52:36 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Ecumenismo]]></category>
		<category><![CDATA[Doctrinas de hombres y demonios]]></category>
		<category><![CDATA[El Ecumenismo]]></category>
		<category><![CDATA[El Ecumenismo ¿un problema de hoy?]]></category>
		<category><![CDATA[Falsas enseñanzas]]></category>
		<category><![CDATA[La union de las iglesias]]></category>
		<category><![CDATA[¿un problema de hoy?]]></category>

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		<description><![CDATA[Si miramos objetivamente las diversas religiones –independiente de su cosmovisión teológica- vemos que en su mayoría el temor a Dios mueve los estándares sociales y religiosos, pero, ¿es el mismo Dios que todos conocemos y que se revela dependiendo la cultura y la persona? Esta discusión no ha traído buenas referencias en cuanto al traro [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h3 style="text-align: justify;">Si miramos objetivamente las diversas religiones –independiente de su cosmovisión teológica- vemos que en su mayoría el temor a Dios mueve los estándares sociales y religiosos, pero, ¿es el mismo Dios que todos conocemos y que se revela dependiendo la cultura y la persona? Esta discusión no ha traído buenas referencias en cuanto al traro interreligioso a lo largo de la historia y se evidencia en una intolerancia frente a las otras doctrinas adversas a la propia ya que el mismo está principalmente basado en los principios religiosos tradicionales, ya que para cada una de estás la afirmación “estoy en la verdad” es correcta, y más aún su ortodoxia siempre eximirá las otras posturas condenando las que no son propias. Ahora, volviendo a la pregunta anterior, observaremos algo acerca de las diversas religiones no monoteístas en las cuales coinciden –en su mayoría- en los siguientes puntos:</h3>
<ol>
<li>
<h3>Sus dioses por lo general ejemplarizan los más altos ideales de las personas pero moralmente son peores que sus seguidores.</h3>
</li>
<li>
<h3>Los dioses siempre están limitados a un solo plano; hay muchas limitaciones entre los dioses.</h3>
</li>
<li>
<h3>Son caprichosos, preocupados por sus propios afanes y movidos por sus arrebatos más bajos.</h3>
</li>
<li>
<h3>Son por lo general inmortales, pero algunos pueden morir, vemos que todos tienen un origen.</h3>
</li>
<li>
<h3>Son inteligentes a lo sumo pero no omniscientes.</h3>
</li>
<li>
<h3>Tienden a jugar con los mortales a su antojo</h3>
</li>
<li>
<h3>Someten a sus seguidores al terror</h3>
</li>
<li>
<h3>Exigen sacrificios para apaciguar su ira y para entregar favores</h3>
</li>
<li>
<h3 style="text-align: justify;">Son ideados por la imaginación humana con el fin de mostrar algo en que creer y satisfacer la necesidad interna de adoración.</h3>
</li>
<li>
<h3 style="text-align: justify;">Son permisivos en cuanto al trato con el ser humano y dan rienda suelta a sus apetitos alimentándolos con su propio ejemplo.</h3>
</li>
</ol>
<h3 style="text-align: justify;">Las religiones monoteístas hablan acerca de Dios de la misma forma, ya que sus fundamentos teológicos acerca de Dios son prácticamente los mismos dentro de los cuales encontramos:</h3>
<ol>
<li>
<h3>Hay un Dios creador que es personal.</h3>
</li>
<li>
<h3>Es un Dios que se muestra y revela.</h3>
</li>
<li>
<h3>Es un Dios eterno, increado e indestructible.</h3>
</li>
<li>
<h3>Es un Dios que es inmutable.</h3>
</li>
<li>
<h3>Es un proveedor.</h3>
</li>
<li>
<h3>No comulga con los ídolos, rechaza el pecado tajantemente y es totalmente santo.</h3>
</li>
<li>
<h3>Es un Dios con voluntad, autoridad y personalidad propias.</h3>
</li>
<li>
<h3>Exige adoración única</h3>
</li>
<li>
<h3>Mantiene y provee a toda la creación</h3>
</li>
<li>
<h3>Es justo en sus juicios y no hace nada por capricho.</h3>
</li>
</ol>
<h3 style="text-align: justify;">Observamos, entonces, que no podemos hacer una relación de adoración al mismo Dios entre todas las religiones ya que en sus principios teológicos es diferente. Y aunque muchos alegan que todas las religiones conducen al mismo Dios tendríamos muchas objeciones. Partiendo desde el ámbito teológico que nos atañe (es decir el cristianismo Bíblico), vemos que la unión con otras religiones para sincretizar o más aún, establecer algún tipo de diálogo de carácter religioso es imposible siendo tratado ampliamente en las escrituras; Dios está completamente apartado de los ídolos y condena a cualquiera que les adore (Ex 20.1-5; 34.12-17; Dt 4.15-19; 5.6-9; 13.7-17; Jue 2.11-14; 2Re 17.7-18; Jer 32.30-35; Ez 16.1-63; 20.1-43; 23.1-49; Os 8.4-6; Sal 81.9-16; Sal 106.19-20, 36-40; Ro 1.24-32) también para el cristianismo es un absurdo rendir culto a lo que nada es y a lo que nada vale, es decir, a los ídolos (Is 41.1-29; 44.9-20; Jer 10.11-12; 1Co 8.4-6) y al mismo tiempo abandonar al único y verdadero Dios (Jer 2.5,13; Ro 1.18-32), poniendo en peligro la consecución del reino (1Co 5.11; 10.14-22; Ga 4.8; Ap 21.8; 22.15)</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Surge una pregunta entonces: Si teológicamente es imposible una interacción religiosa con otras religiones, entonces ¿El ecumenismo atenta contra la ética teológica del cristianismo?</h3>
<h3 style="text-align: justify;">La respuesta a es un rotundo si. Lamentablemente en el siglo XX y después del concilio Vaticano II donde Roma expresó su interés de unificar las religiones surgidas del Cristianismo con el fin de presentar a la iglesia de cristo como una sola y está reflejado en la “Declaratio Redintegratio” sobre el ecumenismo, con el fin de volver a traer a los “hermanos separados” bajo el poder de Roma y unificar así la denominada religión Cristiana. Y posteriormente comenzó a hacer algunos cambios con el fin de sincretizar con los diferentes caminos religiosos. Para el actual Papa Joseph Ratzinger es algo casi imposible y defiende esta posición diciendo:</h3>
<h3 style="text-align: justify;"> “Los dogmas son difíciles de aceptar, y el mundo nacido de la reforma del siglo XV comparte solo unos de nuestros dogmas, mientras se siente obstaculizado por otros. Sin embargo no se trata de abolir los dogmas, porque no se puede abolir la verdad que nos enseña el camino que hay que seguir y que es el hilo que mantiene la unidad de la iglesia. Es importante tener una identidad que no depende de la opinión de la mayoría, que mañana puede pensar lo contrario de lo que opina hoy, porque la verdad que nos precede nace de la verdad del Espíritu Santo. […] Creo que una identidad profunda y clara no puede ser arbitraria solo puede ser resultado de la revelación que confiere claridad al diálogo y proporciona la apertura necesaria para adherirse a la verdad.”<a href="http://cristianismohistorico.org/wp-admin/#_ftn1">[1]</a></h3>
<h3 style="text-align: justify;">Ante las declaraciones de Ratzinger se podría hablar acerca de un acercamiento de diálogo interreligioso con el propósito de llegar al a verdad, sin embargo después de su coronación como Papa, sus declaraciones hacen más evidente que para el primado la dogmática es inviolable y todo aquel que busque la salvación de su alma tiene por necesidad que adherirse a la iglesia católica pues “fuera de la iglesia católica no hay salvación”<a href="http://cristianismohistorico.org/wp-admin/#_ftn2">[2]</a>, entonces, ¿Cual es el propósito de la iglesia al hablar de un acercamiento ecuménico realmente? Argüimos nuevamente la adhesión de las demás confesiones religiosas al poder del papado romano, sin embargo en estos momentos comenzaremos a apreciar la verdadera cara del ecumenismo partiendo desde el propósito Romano y sus implicaciones teológico-dogmáticas.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">La carta abierta al ecumenismo se abrió desde el concilio Vaticano II y toma poder en sus confesiones dogmáticas y en especial el catecismo donde afirma lo siguiente:</h3>
<ol>
<li>
<h3 style="text-align: justify;">Dios dispuso a la iglesia Católica como estandarte y portador de la verdad “Esta es la única Iglesia de Cristo, de la que confesamos en el Credo que es una, santa, católica y apostólica” (art 811)</h3>
</li>
<li>
<h3 style="text-align: justify;">La iglesia reconoce a los Judíos (Art 839), Musulmanes (Art 841) a los hermanos separados (es decir a los Cristianos), y finalmente a los no cristianos argumentando que “Todos los pueblos forman una única comunidad y tienen un mismo origen, puesto que Dios hizo habitar a todo el género humano sobre la entera faz de la tierra; tienen también un único fin último, Dios, cuya providencia, testimonio de bondad y designios de salvación se extienden a todos hasta que los elegidos se unan en la Ciudad Santa” (art 842)</h3>
</li>
<li>
<h3 style="text-align: justify;">La iglesia reconoce a todas las religiones no cristianas como “todavía en sombras y bajo imágenes, del Dios desconocido pero próximo ya que es Él quien da a todos vida, el aliento y todas las cosas y quiere que todos los hombres se salven” (Art 843)</h3>
</li>
</ol>
<h3 style="text-align: justify;">Hablar ace<br />
rca de la veracidad de todas las religiones y que todas ellas nos conducen a Dios es una muestra de ignorancia de los fundamentos de la religión Cristiana, de su trascendencia y mucho más de los atributos de Dios en cuanto a su relación con el hombre. Ahora veamos un poco, más de cerca qué dicen las escrituras acerca de las tendencias ecuménicas y cómo también encontramos un solo camino a Dios.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Lea el artículo anterior: <a href="http://cristianismohistorico.org/2010/07/09/el-ecumenismo-1/" target="_self">I Parte</a></h3>
<h3>
<hr size="1" /></h3>
<h3><a href="http://cristianismohistorico.org/wp-admin/#_ftnref1">[1]</a> Cardenal Joseph Ratzinger hablando acerca del ecumenismo, en especial acerca de la pregunta “¿Los dogmas son obstáculos para el ecumenismo y la unión de los cristianos? Entrevista para la cadena española PAX TV en 1998          </h3>
<h3><a href="http://cristianismohistorico.org/wp-admin/#_ftnref2">[2]</a> Catecismo de la iglesia Católica de 1993 Artículo 845 sobre la catolicidad de la iglesia.</h3>
<p>¿Te confrontó, te retó? no esperes más y ¡compártelo! <script src="http://cdn.socialtwist.com/2009062019571/script.js" type="text/javascript"></script><a class="st-taf" style="border:0;padding:0;margin:0;" onclick="return false;" href="http://tellafriend.socialtwist.com:80"><img style="border:0;padding:0;margin:0;" onclick="STTAFFUNC.cw(this, {id:'2009062019571', link: window.location, title: document.title });" onmouseover="STTAFFUNC.showHoverMap(this, '2009062019571', window.location, document.title)" onmouseout="STTAFFUNC.hideHoverMap(this)" src="http://images.socialtwist.com/2009062019571/button.png" alt="SocialTwist Tell-a-Friend" /></a></p>
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		<title>El Ecumenismo, ¿un problema de hoy? (I Parte)</title>
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		<pubDate>Fri, 09 Jul 2010 11:10:46 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Ecumenismo]]></category>
		<category><![CDATA[Doctrinas de hombres y demonios]]></category>
		<category><![CDATA[El Ecumenismo]]></category>
		<category><![CDATA[El Ecumenismo ¿un problema de hoy?]]></category>
		<category><![CDATA[Falsas enseñanzas]]></category>
		<category><![CDATA[La union de las iglesias]]></category>
		<category><![CDATA[¿un problema de hoy?]]></category>

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		<description><![CDATA[ Por: Julián Hernández Pulido B.A Theology. Miami Internacional Seminary  INTRODUCCIÓN En este Breve estudio entenderemos el porqué no podemos hablar de un concepto unificado acerca de la verdad de Dios como resultado de la realidad religiosa mundial y de la forma como se relaciona con él desde los diferentes puntos de vista teológicos; al mismo, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h3> Por: Julián Hernández Pulido</h3>
<h3>B.A Theology.</h3>
<h3>Miami Internacional Seminary </h3>
<h3>INTRODUCCIÓN</h3>
<h3 style="text-align: justify;">En este Breve estudio entenderemos el porqué no podemos hablar de un concepto unificado acerca de la verdad de Dios como resultado de la realidad religiosa mundial y de la forma como se relaciona con él desde los diferentes puntos de vista teológicos; al mismo, tiempo observaremos cuales son los principales inconvenientes surgidos  dentro del movimiento ecuménico actual y como  pretende unificar las ideologías alterando cada vez mas la verdad establecida desde antes de la fundación del mundo, por el cual, la creación tiene sus bases, y al mismo tiempo, Como la Biblia habla acerca de las demás religiones y su trato con ellas de acuerdo al carácter de Dios y la obra de Cristo.</h3>
<h3 style="text-align: justify;"><span style="text-decoration: underline;"><span style="color: #008000;">El problema de hallar una verdad absoluta basado en las realidades ontológicas</span></span></h3>
<h3 style="text-align: justify;">A lo largo de los años, y desde que el hombre tiene uso de razón siempre ha buscado hallar la verdad, y en especial acerca de la verdad que nos aproxime y conduzca a Dios. Cada uno de los seres humanos define la verdad como algo para si, cada uno concibe la verdad como lo abstracto de la razón, esto se ha convertido en una de las preguntas filosóficas y teológicas más inquiridas a lo largo de la historia humana; ya que todos afirman tener una verdad. Agustin dice “todos se aferran a su parecer, no por verdadero, sino por suyo”, y nada más cierto para aplicarlo a los diversos conceptos teológico-filosóficos en relación con la verdad de Dios y ante esto, por lo general, la verdad personal es inherente al orgullo y vanidad humanas, y no permiten que estas sean moldeadas como un todo dentro del concepto ontológico de verdad y mucho menos es inmoldeable conforme a otras “verdades” latentes que contradicen a la verdad de la persona en sí. Sin embargo, hay que entender la verdad engloba muchos elementos importantes para su conocimiento e implica una libertad un conocimiento acerca de algo verdadero y cambio frente a esta verdad revelada. La verdad en cuanto a la forma de acercarse a Dios, no solo moldea la capacidad de comprenderse a sí mismo, sino al mismo tiempo conocer el estado que tiene éste ante su creador, el por qué  el hombre se ha alejado y ha renegado de la existencia de Dios reduciéndolo a un simple y vano concepto impersonal y del cual puede buscar la forma de adorarlo “a mi manera”.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">No podemos relacionar la verdad personal y la social siempre con la verdadera verdad, ya que las verdades comunitarias no son completamente verdades sino realidades ontológicas acerca de un concepto profundo de la verdad cultural de la sociedad. Nuestro deber es reconocer que las verdades se han construido comunitariamente pero al mismo tiempo evaluar las verdades comunitarias dentro del intercambio de verdades de acuerdo a una buena dialéctica con el fin que las comunidades evalúen sus verdades y se acerquen a una verdad pura y no subjetiva que es el resultado de la verdad personal, la cual se basa en experiencias y emociones.</h3>
<h3><span style="text-decoration: underline;"><span style="color: #008000;">El Problema Ecuménico</span></span> </h3>
<h3 style="text-align: justify;">Para hallar esta verdad, se ha visto que algunos movimientos teológicos liberales y postmodernisas han buscado la integración de todas las religiones como una sola so pretexto de hacer una comunicación interreligiosa con el fin de descubrir la verdad que concierne acerca del Dios verdadero, aumentar su feligresía y atraer a nuevos adeptos a pesar de sus doctrinas diversas, esto lo hacen por medio de acuerdos bilaterales de cooperación y con el pretexto de mostrar preocupación por el evangelismo del mundo y unirse a participar con ellos.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">La sed de los movimientos interreligiosos e integracionalistas no es nueva; desde que el hombre tiene conciencia religiosa lo ha procurado de una manera u otra integrar las religiones en una sola, con el fin de consolidar sus ideales como propios y generales. Es por esta razón por las cuales los grandes imperios exigían a los sometidos a asumir la religión de la cultura dominante y con el fin de eliminar la “competencia” religiosa, Incluso otros imperios permitían la religión de sus subyugados con la condición de hacer un amalgama dogmático en la fe de los naturales y construir templos de adoración de los Dioses de los conquistadores. Este fue el panorama hasta la llegada de Alejandro magno y su permisividad en cuestiones religiosas, cosa que hizo que se mezclaran las diversas creencias y según este, poder llevar una integración en el mundo no solo por medio de las armas sino de la cultura. El imperio romano adopto esta tendencia con el fin de que se respetara la idolatría al emperador y optó por una pasividad religiosa a no ser que esta atentara contra el estatus quo del estado imperial.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Después de Constantino, la religión cristiana pasó a ser la religión imperial; la cual tomó el poder en las cortes y las diversas escalas de la sociedad debido a las recompensas que obtenía el confesar esta nueva fe. Muchos confesaban una adhesión al cristianismo y mantenían sus costumbres en su vida privada y como un secreto, hasta que, en tiempos del algunos estados sincréticos dentro de la iglesia Cristiana que comenzaron a llevar a un declive espiritual la religión de cristo y vemos una fusión de  confesiones populares a la ortodoxia, dando como ejemplo el resultado del concilio de Éfeso donde se declara a maría como la madre de Dios. Posteriormente se involucra la adoración a los santos y la iconolatría, posteriormente a la adoración de monumentos eclesiásticos y por ultimo al matrimonio de la religión con la filosofía griega en el escolasticismo. También dentro del oscurantismo surge una religión que fusionaba principios del cristianismo el judaísmo y las diferentes tradiciones cúlticas populares de los pueblos nómadas Árabes dando como origen el Islam, una religión con fuertes tendencias humanistas y que al mismo tiempo exigían adhesión a su fe en los pueblos conquistados. Esta situación permaneció casi intacta hasta la reforma protestante donde la iglesia romana reafirmó sus principios dogmáticos condenando a todos aquellos que no llevasen sus principios religiosos y confesasen una teología diferente, siendo impermeable hasta mediados del siglo XX con el concilio Vaticano II en el cual propuso una unificación de las religiones mundiales en una sola bajo el nombre de Ecumenismo.</h3>
<h3>Surge una pregunta entonces ¿porqué el hombre quiere unificar la religión hoy en día?</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Es interesante también ver que todas las religiones humanas surgen del corazón del hombre, ya que este tiene una chispa de la esencia Divina al ser imagen y semejanza de su creador (Gn 1,26) Esto lo reconocen la mayoría de los teólogos del cristianismo histórico, pues el conocimiento acerca de Dios, tanto Agustín, Tomás de Aquino, Juan Calvino entre otros, concuerdan en un significado: Un conocimiento nato donde el hombre por naturaleza conoce la existencia de Dios al observar los elementos naturales y la creación de una manera consciente, así como el conocimiento interno del corazón el cual es nato y se desarrolla en su interior, desarrollando un conocimiento meramente subjetivo, y el cual se denominó revelación natural<a href="http://cristianismohistorico.org/wp-admin/#_ftn1">[1]</a>.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Basados en la anterior definición, podríamos decir que entonces todas las religiones conducen al mismo Dios ya que por naturaleza el hombre está inclinado a buscarle; sin embargo no hay nada más alejado de la verdad que esto, ya que el hombre tergiversó la verdad de Dios desde el mismo momento que se corrompió su<br />
 corazón por causa del pecado y se ve notoriamente en las diversas confesiones religiosas existentes en el mundo y sustentado por lo que dice Pablo en la carta a los Romanos donde reza: “cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al creador”<a href="http://cristianismohistorico.org/wp-admin/#_ftn2">[2]</a>.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Todo esto hace que exista una gran variedad de conceptos acerca de Dios, y donde vemos que hay asociaciones particulares en las diferentes corrientes teológicas, mostrando al mismo tiempo, grandes diferencias, disparidades y contradicciones que conducirían a entender que la verdad de Dios es ontológica y secreta, y por ende, que ninguna religión tiene la verdad en sí.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">No queremos decir con la declaración anterior, que el hombre haya dejado de buscar al Dios que impulsa sus mas altas emociones y esperanzas, debido a que no exista una verdad latente; antes bien, el hombre se esfuerza cada vez mas a hallarlo, y es por medio de esta búsqueda que el mismo quiere encontrar esta verdad y al mismo tiempo la forma como librarse de sus temores, anhelando una seguridad y una certidumbre en una vida futura, debido que el comprender la existencia de Dios ha sido la búsqueda del hombre desde tiempos remotos y no solo el comprenderle, sino también el conocerle y acercarse de una manera viva, y eficaz inventando cada vez nuevos métodos con el fin de llegar a una experiencia religiosa que transforme su entendimiento. De ahí el surgimiento de rituales y sacrificios que conducen por medio de sus trances, bailes rituales, rezos, oraciones y promulgaciones una forma de acercar al hombre con el Dios de la eternidad que, como decían los antiguos griegos, es incompresible, extraño e incognoscible.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Después de ver esto de una manera generalizada podríamos preguntar ¿Entonces, no hay una religión que realmente conduzca a Dios y muestre la manera de acercarse a Él y gozar de sus bendiciones? Para responder esta pregunta nos remitiremos primeramente a algunas concepciones acerca de Dios y como este se relaciona con la humanidad donde veremos ciertas características comunes acerca de sus deidades y sus principales diferencias doctrinales Teológico-filosóficas acerca de su perspectiva acerca de Dios y sus verdades.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Una de las perspectivas más contemporáneas acerca de la existencia de Dios es el ateismo, el cual niega tajantemente la existencia de Dios reduciéndolo a un simple movimiento del temor humano y fenómeno de masas. El ateísmo actual se adhiere a las frases de Nietzsche el cual argumenta que Dios fue creado, por medio del orgullo del corazón, a imagen y semejanza del hombre, y por lo tanto ha muerto. Por lo tanto el ateísmo actual no busca la forma de acercarse a Dios sino de comprobar su inexistencia.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Opuesto a esta doctrina y en el otro extremo de la balanza teológica encontramos el politeísmo, doctrina que, como su nombre lo indica, habla de la existencia de múltiples dioses y patronos de una manera cercana y a los cuales deben complacer, y en caso de lo contrario sufrir su ira inmarcesible. Vemos ejemplarizado esto en la teología griega, para los cuales, los dioses en medio de sus disputas por el poder crearon el mundo. Hesiodo en su libro “el origen de los dioses” nos habla del origen de grandes titanes originados del caos quien reinaba antes de toda creación y posteriormente estos engendraron a los dioses los cuales eran más humanos que los mismos hombres por cuanto a sus inclinaciones, envidias y contiendas. Dentro de los escritos griegos y de otras religiones politeístas vemos que los dioses se comportan de igual manera –a veces peor– que las mismas criaturas que crearon y se regocijan en su dolor jugando con ellos para su deleite. Otras manifestaciones del politeísmo recalcan en algunas religiones que deidifícan objetos e inclinan su adoración a los mismos, ya sean animales, elementos de la naturaleza o imágenes creadas a su propio albedrío.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Los panteístas son una postura teológica antigua ya, y de esta postura surge el animismo. El panteísmo habla que todo es Dios y hay que adorarle, estableciendo una adoración mística a un ser incognoscible que es todas las cosas.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Alternando con el panteísmo se encuentra el panenteísmo, el cual habla de un dualismo entre Dios y la creación definiéndolo como el alma del mundo y en caso de destruirse uno, el otro inevitablemente dejará de existir, es un dios mutable que varía conforme a la evolución del mundo y tiende a ser mutable en principios y valores. Hay algunas religiones que manejan un politeísmo panenteísta donde el dios es mutable y al mismo tiempo representa dos cosas diferentes, por ejemplo la diosa kalí la destructora para los hindúes, que es la diosa de la muerte en batalla y de la maternidad.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Los deístas hablan de un demiurgo creador del mundo y que no interviene en asuntos humanos, y que simplemente existe en un plano suprareal sin entrometerse en los asuntos de su creación; hay deístas finitos (es decir, Dios tiene un principio y un final) y los deístas tradicionales (que creen en la eternidad de Dios y no en las intervenciones directas de Dios o milagros).</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Y por último se encuentran los monoteístas, quienes ven en Dios un ser todo poderoso que es el creador del mundo y lo sustenta, este Dios es único en su especie y no hay otro igual a él. El Dios monoteísta es el modelo más antiguo dentro de la historia y de aquí se derivan muchas posturas cosmovisionales acerca de Dios. El monoteísmo actual está representado en el Judaísmo, el Cristianismo, y el Islam.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Continue leyendo la continuacion de la serie sobre el Ecumenismo: <a href="http://cristianismohistorico.org/2010/07/18/el-ecumenismo2/" target="_self">II Parte</a></h3>
<h3 style="text-align: justify;">¿Te confrontó, te retó? no esperes más y ¡compártelo! <script src="http://cdn.socialtwist.com/2009062019571/script.js" type="text/javascript"></script><a class="st-taf" style="border:0;padding:0;margin:0;" onclick="return false;" href="http://tellafriend.socialtwist.com:80"><img style="border:0;padding:0;margin:0;" onclick="STTAFFUNC.cw(this, {id:'2009062019571', link: window.location, title: document.title });" onmouseover="STTAFFUNC.showHoverMap(this, '2009062019571', window.location, document.title)" onmouseout="STTAFFUNC.hideHoverMap(this)" src="http://images.socialtwist.com/2009062019571/button.png" alt="SocialTwist Tell-a-Friend" /></a></h3>
<h3 style="text-align: justify;">
<hr size="1" /></h3>
<h3 style="text-align: justify;"><a href="http://cristianismohistorico.org/wp-admin/#_ftnref1">[1]</a> Teológicamente se habla de dos formas de revelación y de cómo Dios muestra su existencia a los hombres para que le adoren y le glorifiquen, aparte de la revelación natural, que es donde Dios muestra esa existencia de manera inconsciente en el hombre y por medio de las cosas creadas, vemos que estas no convencen de pecado ni mucho menos, presentan un camino de salvación. Por esta razón, Dios diseño una forma por la cual puede mostrar al hombre su condición pecaminosa y al mismo tiempo mostrar sus atributos, carácter y forma para acercarnos a el, y son las Sagradas escrituras; La Biblia es por  excelencia el único medio por el cual podemos conocer el carácter de Dios y su obra de salvación, además identificar cual es el único camino por el cual podemos acercarnos a Él. De esta manera se conoce la Escritura como la revelación Especial de Dios.</h3>
<h3><a href="http://cristianismohistorico.org/wp-admin/#_ftnref2">[2]</a> Ro 1.25</h3>
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		<title>El “evangelio” de la prosperidad</title>
		<link>http://www.cristianismohistorico.org/2010/03/19/evangelioprosperidad/</link>
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		<pubDate>Fri, 19 Mar 2010 12:00:55 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Evangelio Prosperidad]]></category>
		<category><![CDATA[bases del movimiento de la prosperidad]]></category>
		<category><![CDATA[como refutar las herejía del movimeinto de la prosperidad]]></category>
		<category><![CDATA[como refutar las herejías del movimiento palabra de fe]]></category>
		<category><![CDATA[cuales son las herejías mas destructoras y demoniacas del movimiento de la prosperidad]]></category>
		<category><![CDATA[Cuales son las herejías mas destructoras y malignas del movimiento palabra de fe]]></category>
		<category><![CDATA[evangelio de la prosperidad]]></category>
		<category><![CDATA[evangelio falso de la prosperidad]]></category>
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		<description><![CDATA[Por Fernando Saraví Con el título “La vieja cruz y la nueva”, A.W. Tozer notó proféticamente hace ya algún tiempo: “Sin anuncio previo, y casi sin ser detectada, una nueva cruzha llegado en los tiempos modernos a los círculos evangélicos populares. Es como la vieja cruz, pero diferente: las semejanzas son superficiales; las diferencias, fundamentales. [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h3 style="text-align: justify;">Por Fernando Saraví</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Con el título “La vieja cruz y la nueva”, A.W. Tozer notó proféticamente hace ya algún tiempo:</h3>
<h3 style="text-align: justify;">“Sin anuncio previo, y casi sin ser detectada, una nueva cruzha llegado en los tiempos modernos a los círculos evangélicos populares. Es como la vieja cruz, pero diferente: las semejanzas son superficiales; las diferencias, fundamentales. De esta nueva cruz ha brotado una nueva filosofía de la vida cristiana&#8230; Este nuevo evangelismo emplea el mismo lenguaje que el antiguo, pero su contenido no es el mismo ni el énfasis es el de antes&#8230; La nueva cruz &#8230; no predica contrastes, sino similitudes. Busca introducirse en el interés del público mostrando que el cristianismo no tiene exigencias desagradables; más bien, que ofrece lo mismo que el mundo, sólo que a un nivel superior. Se demuestra astutamente que, fuere lo que el mundo enloquecido por el pecado esté exigiendo en este momento, es exactamente lo mismo que el Evangelio ofrece, sólo que el producto religioso es mejor&#8230;” [1]</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Estas palabras son hoy aún más ciertas que cuando fueron escritas. Muchos líderes cristianos han “descubierto”, y están muy ocupados en propagar, un nuevo evangelio. En el lugar antes reservado a la sana doctrina, se han instalado las experiencias subjetivas, cuanto más espectaculares mejor; en donde antes hallábamos la humillación y la negación de uno mismo, habita ahora el culto a la autoestima; la morada del arrepentimiento y la confesión de los pecados está ahora ocupada por el aconsejamiento psicológico; el sitio central de la gracia providencial y soberana de Dios ha sido usurpado por el de los presuntos derechos del creyente; la casa de la sanidad del alma ha sido invadida por la de las curaciones del cuerpo y, claro, en la mansión de la riqueza espíritual se ha instalado la prosperidad material.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">El engaño es sutil, por una parte porque todo lo que tiende a ser reemplazado no se ha suprimido por completo; simplemente ha sido desplazado de su posición central en la vida cristiana; y en segundo lugar, porque los sustitutos no son generalmente cosas malas en sí mismas. Es el énfasis exagerado en ellos lo que desvirtúa y pervierte el Evangelio.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">El cristiano opulento</h3>
<h3 style="text-align: justify;">El sensacional descubrimiento de que los cristianos no solamente pueden gozar de bienes materiales, sino que están llamados a ser ricos como parte integral del mensaje bíblico, ha sido popularizado por un conjunto de conocidos evangelistas estadounidenses que forman parte del denominado “Movimiento de Fe”, entre los que se destacan Kenneth Copeland, E.W. Kenyon, Don Gossett (mentor y amigo del infame “pastor” Giménez), T.L. Osborn, John Avanzini, Robert Tilton, Oral Roberts, Paul Crouch y Frederick Price.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">La riqueza no solamente es considerada por estos predicadores como una parte integral del Evangelio, un derecho adquirido, sino que es señal inequívoca de prosperidad espiritual. A la inversa, la pobreza material es signo de fracaso espiritual y falta de fe; es hasta pecaminosa porque supuestamente va contra la voluntad expresa de Dios para sus hijos. Del verdadero origen de esta enseñanza y de sus motivos hablaré luego. Por el momento, examinaré sus presuntas bases escriturales.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">1. El pacto con Abraham.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Supuestamente, Dios le habría propuesto a Abraham un pacto, que éste aceptó porque lo consideró conveniente. Dicho pacto o convenio incluía la promesa de riquezas materiales. Los cristianos, dicen, como descendientes espirituales de Abraham, heredan los mismos derechos que él. Si uno examina el llamado pacto de Abraham y sus términos, como puede leerse en Génesis 12:1-3; 15:1-20; 17:1- 18:15), notará de inmediato que: (1) el pacto y sus condiciones son establecidos unilateralmente por Dios; el hombre no puede rechazar el llamado sin sufrir las consecuencias, ni tampoco modificar sus condiciones; y (2) que el pacto no habla de la prosperidad material de Abraham, sino de darle una gran descendencia, una tierra en la cual habitar y de tornarlo una bendición para toda la humanidad (en 15:14 dice Dios que los israelitas saldrían de Egipto “con gran riqueza”; pero se trata de una profecía, y no de una parte esencial del Pacto). Hebreos 11 contradice de plano la noción de que la prosperidad material de Abraham –que la tuvo- haya sido un aspecto importante del pacto. Aquí se nos dice que por la fe “alcanzaron buen testimonio los antiguos”, y que la esperanza de Abraham estaba puesta en al Jerusalén celestial (v. 10). Todos los héroes de la fe del Antiguo Pacto “murieron sin haber recibido lo prometido, sino mirándolo de lejos, creyéndolo y saludándolo, y confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra” (v. 13). Lo que ellos realmente esperaban estaba a un nivel infinitamente superior a la riqueza material, y por esta esperanza, enfrentaron con valor todo sufrimiento: “Anduvieron de acá para allá&#8230; pobres, angustiados, maltratados” (v. 37). Precisamente la misma clase de esperanza celestial es la que se requiere de los cristianos (1 Pedro 2:11).</h3>
<h3 style="text-align: justify;">2. Jesús era rico, y sus seguidores también.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Se argumenta que el Señor tuvo a Judas Iscariote como tesorero (Juan 12:6; 13:29), pagó impuestos (Mateo 17: 24-27), y disponía de medios para alimentar a la multitud que le seguía (Marcos 6:37). Sobre esto hay que decir que: (1) No se sabe cuánto había en la bolsa (griego glössokomon) que llevaba Judas. Ciertamente no sería mucho si la llevaban consigo. (2) El impuesto del templo era una obligación religiosa de todo varón judío (Exodo 30:13-16; 38:26). Su valor era de sólo dos denarios por año, menos del 1 % del salario anual de un obrero; sin embargo, Jesús recurrió a un milagro para pagarlo.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">(3) En ninguno de los relatos de la alimentación de los cinco mil se dice que Jesús dispusiese de los doscientos denarios que, según la estimación de los discípulos, se requerían para comprar suficiente pan (del mismo modo en que es muy dudoso que hubiese cerca una panadería con semejante disponibilidad; aunque en Jeremías 37:21 se menciona una “calle de los panaderos” en Jerusalén, normalmente cada familia horneaba su propio pan) [2]. Por el contrario, la perplejidad de los Apóstoles se debía con seguridad a la imposibilidad de disponer de semejante suma. Por lo demás, Jesús encargó a los suyos que alimentasen a la multitud para ponerlos a prueba, “porque él sabía lo que iba a hacer” (Juan 6:5-6).</h3>
<h3 style="text-align: justify;">3. ¿Ciento por uno?</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Oral Roberts y otros han desarrollado la teoría de la “semilla de fe”. Según esta noción, si uno quiere recibir algo de Dios, primero debe dar; y cuanto más dé, más recibirá. Desde luego, “darle a Dios” significa en realidad colaborar económicamente con el evangelista de turno. Un texto favorito de estos predicadores es Marcos 10:29-30, que según ellos enseña la centuplicación de lo ofrendado: $ 100 por cada peso entregado “a Dios”. Sin embargo, tal interpretación violenta el texto bíblico: (1)</h3>
<h3 style="text-align: justify;">No se habla allí en absoluto de las ofrendas, sino de la renuncia del creyente por amor a Jesús; (2) se omite que la recompensa viene “con persecuciones”; y (3) la centuplicación de casas y tierras puede parecer atractiva, pero el anuncio de centuplicación de familiares nos impide tomar la promesa literalmente. Como observa Wessel:</h3>
<h3 style="text-align: justify;">“El retorno centuplicado en esta vida (v. 30) debe ser entendido en el contexto de la nueva comunidad a la que ingresa el discípulo de Jesús. Allí enc<br />
uentra una multiplicación de parentescos a menudo más cercanos y con mayor significación espiritual que los lazos de sangre” [3]</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Del mismo modo, las casas y tierras son aquellas de nuestros hermanos, que se abren en cristiana hospitalidad, no nuestra propiedad privada.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">4. “Todo lo que pidieren en mi nombre”.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">La promesa de Jesús de que aquello que los discípulos pidiesen en su nombre les sería concedido (Mateo 7:7-11; Juan 14:12-14; 15:7; 16:23-24) se amplía hasta abarcar todo cuanto una persona podría llegar a desear.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Esto incluye, claro está, la prosperidad material. Observamos, empero, que (1) una cosa es la provisión de nuestras necesidades y otra muy diferente la satisfacción de nuestros antojos; y (2) la promesa está indisolublemente ligada a esta condición: “Si permanecéis en mí y mis palabras permanecen en vosotros” (Juan 15:7).</h3>
<h3 style="text-align: justify;">El origen y las motivaciones del “evangelio de la riqueza”</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Las enseñanzas de estos predicadores pueden trazarse sin dificultad a fuentes ajenas a la Biblia, y de hecho opuestas a la Escritura [4]. Se basan en nociones esotéricas, según las cuales las palabras y la fe tienen poder en sí mismas: “Lo que dices, recibes”. El poder para obtener lo que deseamos se supone entonces presente en nosotros mismos, y es independiente de la gracia de Dios. Así, ya que se supone que los cristianos tienen derechos adquiridos a los bienes materiales, se inculca que todo lo que necesitamos para acceder efectivamente a ellos es pedirlos con total convicción de que nos serán dados. De modo que si tenemos fe en nuestra propia fe, Dios está obligado, por alguna oscura ley cósmica, a darnos lo que queremos. En el “Movimiento de Fe”, el hombre pretende manipular a Dios para hacerle un instrumento para la satisfacción no ya de sus necesidades, sino de sus caprichos. Desde luego, esta enseñanza es por completo opuesta a las Escrituras, según las cuales la más alta dignidad a la que un hombre puede aspirar es la de ser un siervo de Dios (Lucas 17:7-10). Los Apóstoles y sus discípulos estaban sumamente honrados de ser llamados siervos de Jesucristo (Romanos 1:1; 2 Pedro 1:1; Santiago 1:1; Judas 1).</h3>
<h3 style="text-align: justify;">¿Qué hay detrás de esta “teología” de la prosperidad?</h3>
<h3 style="text-align: justify;">En primer lugar, esta la “nueva cruz”, fácil, placentera, acomodada al mundo, encaminada a satisfacer los deseos carnales y a obtener, como los políticos, numerosos adherentes (y contribuyentes) sobre la base de falsas promesas. Claro está que, como asimismo ocurre en la política, se corre el riesgo de que los seguidores se pierdan con tanta facilidad como se reclutaron, cuando las promesas no se cumplen. En segundo lugar, hay un afán indecente y pecaminoso de riqueza y poder por parte de los predicadores de este evangelio diferente. Durante una estancia en Estados Unidos, solía sintonizar una emisora de televisión cristiana. La mayoría de los programas incluían una solicitud de apoyo económico para el sostenimiento del ministerio en cuestión. Sin embargo, mientras que muchos lo hacían con prudencia y discreción, otros eran desaforados hasta el punto de dedicar más de la mitad del tiempo disponible para esquilmar a los televidentes. Es en extremo dudoso que este “evangelio de la prosperidad” haya de veras enriquecido a sus seguidores, pero por cierto que sí ha prosperado materialmente a muchos de sus predicadores. Contra esta clase de “ministros” nos advierte solemnemente la Escritura (Hechos 20:29-31; 2 Timoteo 3:1-5; 2 Pedro 2:1-3; Judas 3-16).</h3>
<h3 style="text-align: justify;">La Biblia y las riquezas</h3>
<h3 style="text-align: justify;">La perspectiva bíblica es ajena a las enseñanzas de estos maestros. Si bien la prosperidad material puede acompañar a las bendiciones espirituales (Gén 13:2; Salmo 112: 1-3; Proverbios 8:18), ya en el Antiguo Testamento se nos advierte del peligro que representan las riquezas: Salmo 39:6; Proverbios 11: 4,28; 22:1-2, etc. En Proverbios leemos: “No te afanes por hacerte rico; sé prudente y desiste. ¿Has de poner tus ojos en las riquezas, que no son nada?” (23: 4-5). En el libro de Job se enseña, por otra parte, que las enfermedades, la pérdida de familiares y el empobrecimiento no son en absoluto signos seguros de decadencia espiritual o desfavor divino; el Salmo 73 deja bien claro que la prosperidad material no implica para nada riqueza espiritual; más bien lo contrario puede ser cierto.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">El Nuevo Testamento es todavía más claro. El Evangelio se dirige de manera especial a los pobres (Lucas 4:18; Mateo 11:4-5). Los ricos tienen dificultades especiales en aceptarlo (Marcos 10:23-25; 1 Corintios 1:26). Desde que comenzó su ministerio público, el Señor Jesús vivió voluntariamente en la pobreza (Mateo 8:20; Lucas 8:1-3). Al tiempo que nos mandó pedir por nuestras necesidades (Mateo 6:25-34), enfáticamente desalentó la búsqueda de riqueza material y nos llamó en cambio a hacernos tesoros en el cielo (Mateo 6:19-20; Lucas 12:16-21; 16:13).</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Las enseñanzas de los Apóstoles son, desde luego, consistentes con las de Jesús. Pablo vivió en la pobreza (1 Corintios 4:9-13) y, aunque tenía derecho a su sustento, renunció voluntariamente a éste (1 Corintios 9; Hechos 20:33-35). Es evidente que el Apóstol no compartía las ideas del “Movimiento de Fe” sobre la prosperidad material de los ministerios cristianos, ¡y sobre todo la de los ministros! (1 Timoteo 6:9; 2 Timoteo 3:1-5). Pedro nos exhorta a no vivir conforme a las pasiones (1 Pedro 4:1-6). Santiago nos convoca a honrar y proteger a los pobres, y amonesta severamente a los ricos (Santiago 1:9-10; 2:1-7; 5:1-6). Juan le desea a Gayo salud física y prosperidad material en la medida en que poseía riqueza espiritual, para que hiciese buen uso de sus recursos (3 Juan 2).</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Conclusión</h3>
<h3 style="text-align: justify;">El llamado “evangelio de la prosperidad” es una distorsión grave de la enseñanza bíblica, que tiende a crear seguidores que desean llenar su vientre antes que su corazón, y que en muchos casos al resultar desengañados se tornan rebeldes al auténtico Evangelio. La posición bíblica con respecto a los bienes materiales fue establecida con exactitud en las siguientes palabras inspiradas por el Espíritu Santo, escritas por un santo del Antiguo Pacto:</h3>
<h3 style="text-align: justify;">“Dos cosas te he pedido, no me las niegues antes de que muera: Vanidad y mentira aparta de mí, y no me des pobrezas ni riquezas, sino susténtame con el pan necesario; no sea que, una vez saciado, te niegue y diga: «¿Quién es Jehová?», o que, siendo pobre, robe y blasfeme contra el nombre de mi Dios.” (Proverbios 30:7-9).</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Descarga el artículo:<a href="http://www.cristianismohistorico.org/wp-content/uploads/2010/03/evan_prosper_saravi1.pdf"><a href="http://www.cristianismohistorico.org/wp-content/uploads/2010/03/evan_prosper_saravi1.pdf">El &#8220;evangelio&#8221; de la prosperidad</a></a></h3>
<h3 style="text-align: justify;">Notas</h3>
<h3 style="text-align: justify;">[1] Citado por Francis Grim, Heaven and Hell. Kempton Park : HCF Publications, p. 88-89.</h3>
<h3 style="tex&lt;br /&gt; t-align: justify;">[2] Joachim Jeremias, Jerusalén en tiempos de Jesús, 2ª Ed. Madrid: Cristiandad, 1980, p. 25.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">[3] Walter W. Wessel, Mark. En F.E. Gaebelein (Ed.), The Expositor’s Bible Commentary. Grand Rapids: Zondervan, 1984, 8:717.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">[4] Esto ha sido irrefutablemente documentado por el autor pentecostal Daniel R. McConnell en A different Gospel: An Historical and Biblical Analysis of the Modern Faith Movement. Peabody: Hendrickson, 1988.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Bibliografía adicional</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Crenshaw, Curtis I. Man as God: The Word of Faith Movement.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Memphis: Footstool, 1994.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Hanegraaf, Hank. Cristianismo en crisis. Miami: Unilit, 1993.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">MacArthur, John F. Charismatic Chaos. Grand Rapids:</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Zondervan , 1992.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Saraví, Fernando D. Control mental: Una perspectiva cristiana.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Buenos Aires: Certeza, 1994.</h3>
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		<title>¿Los 5 ministerios?</title>
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		<pubDate>Mon, 08 Mar 2010 12:00:21 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Apostoles y Profetas]]></category>
		<category><![CDATA[apostoles modernos]]></category>
		<category><![CDATA[como identificar a los falsos apostoles]]></category>
		<category><![CDATA[Enseñanza Bíblica sobre los 5 ministerios]]></category>
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		<description><![CDATA[Por Robert Bowman  Últimamente se ha hecho muy popular el hablar de “los cinco ministerios”, un sistema de gobierno de la iglesia con apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros. El movimiento de la “Restauración” Neo-Pentecostal y su enseñanza errónea del “Reino Ahora”. Afirma que una de las cosas que Dios está “restaurando” a la iglesia [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h3 style="text-align: justify;">Por Robert Bowman </h3>
<h3 style="text-align: justify;">Últimamente se ha hecho muy popular el hablar de “los cinco ministerios”, un sistema de gobierno de la iglesia con apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros. El movimiento de la “Restauración” Neo-Pentecostal y su enseñanza errónea del “Reino Ahora”. Afirma que una de las cosas que Dios está “restaurando” a la iglesia son estos cinco ministerios.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">El único texto que usan para apoyar este concepto es Efesios 4:11-13, el cual dice que Cristo constituyó “a unos como apóstoles, a otros profetas, a otros evangelistas, a otros pastores y maestros. . . hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios”. Se ha argumentado que la palabra “hasta” prueba que la iglesia de hoy día necesita apóstoles y profetas tanto como evangelistas, pastores y maestros.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Sin embargo, es la “edificación” de la iglesia (versículo 12) la cual debe continuar hasta que la iglesia llegue a una madurez, no los cinco oficios mencionados en el versículo 11. Esto se puede ver claramente cuando leemos el texto de la siguiente manera: “Y El mismo constituyó a unos apóstoles; a otros, profetas; a otros evangelistas; a otros pastores y maestros, (estos oficios fueron dados) a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio (lo cual tienen como meta), para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto a la medida de la estatura de la plenitud de Dios”.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Los oficios de apóstol y profeta naturalmente cesarían en la iglesia una vez que su papel en “equipar o perfeccionar a los santos” fuera terminado; eso es, una vez que la canonización del Nuevo Testamento fuera completado.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Algunos dicen que no existe ninguna razón para excluir a los apóstoles y profetas de los otros tres oficios mencionados en el versículo 11. Sin embargo, en la misma epístola, Pablo declara que la iglesia ha sido “edificada sobre el fundamento de los apóstoles y profetas” (Efesios 2:20) y que el misterio de Cristo tocante a la iglesia fue “revelado a Sus santos apóstoles y profetas por el Espíritu” (3:5). Estas declaraciones indican que el papel de apóstoles y profetas fue realizado en el primer siglo.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">En particular, el Nuevo Testamento es muy claro acerca del papel temporal de los apóstoles, ya que ellos fueron escogidos para dar testimonio de lo que habían visto acerca del Cristo resucitado (Hch. 1:21-26; 5:32; Lc. 1:1-4; 1 Cor. 9:1).</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Pablo indicó que él fue la última persona que vio a Cristo resucitado y el último en recibir una comisión apostólica (1 Cor. 15:8). Las epístolas de 2 Pedro y Judas, entre las últimas escrituras del Nuevo Testamento que fueron escritas, exhortan a los lectores a que eviten falsas doctrinas, recordando las enseñanzas de los apóstoles (2 Ped. 1:12- 15; 2:1; 3:2, 14-16; Jud. 3-4, 17).</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Pedro y Judas no dijeron, “Escuchen a los apóstoles de hoy en día&#8221;, sino que exhortaron a los creyentes a “recordar lo que los apóstoles habían dicho”.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">No estoy argumentando que solamente los doce y Pablo eran apóstoles.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Bernabé (Hch. 14:14), Silvano (1 Ts 2:6; comp. 1:1), Andrónico y Junias (Rom. 16:7) todos eran apóstoles de Cristo, de modo que sin duda fueron algunos de los 500 testigos de la Resurrección (1 Cor. 15:6). Sin embargo, ninguna de estas personas fueron escogidas como sucesor de uno de los primeros apóstoles (Matías reemplazó a Judas, no fue su sucesor, ya que Judas había abandonado su apostolado (Hch. 1:21-26).</h3>
<h3 style="text-align: justify;">En el Nuevo Testamento se utilizan diferentes maneras para describir la palabra “apóstol”. Ciertos individuos, incluyendo Tito y Epafrodito, eran “apóstoles de las iglesias” (2 Cor. 8:23; Fil. 2:25). Estos “apóstoles” no tenían autoridad sobre la iglesia; ellos eran mensajeros enviados por las iglesias y sujetos a las mismas. En este sentido sería perfectamente legítimo hablar de “apóstoles” como representantes de alguna iglesia, siempre y cuando esto no produzca confusión.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">De manera que, en el sentido bíblico, no existen apóstoles hoy día. Ni tampoco existen profetas, ya que estos fueron parte de la “fundación” establecida en la Iglesia del primer siglo.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Esto no es para negar la validez continua del don de “profecía”, ya que Pablo se refiere a profetizar como una actividad básica, en la cual se les insta a todos los cristianos a que participen hasta el punto que Dios los dote (Rom. 12:6; 1 Cor. 11:4-5; 12:10; 13:2, 8-9; 14:1-6, 20-33; 1 Ts. 5:20); en un sentido general las personas que ejercitan el don de la profecía se les puede llamar “profetas” (1 Cor. 14:32,37).</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Sin embargo, Pablo también habla de personas específicas que ocuparon un oficio de “profeta” el cual era segundo en autoridad después del apóstol (1 Cor.12:28-29). El oficio de “profeta”, argumento yo, cesó de existir aproximadamente al final del primer siglo, pero no el don de profecía.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Finalmente, algunos errores en este tema son peores que otros. El uso indefinido de la palabra “apóstol” para referirse a misioneros o fundadores de iglesias no es un error grave, siempre y cuando éste uso sea claramente distinguido del concepto de un apóstol que trae nuevas revelaciones doctrinales y ejercita autoridad indiscutible.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Tampoco es un grave error interpretar Efesios 4:11 como que se refiere a “apóstoles” en el sentido de fundador de una iglesia. Lo mismo se podría aplicar a aquellos que mantienen que Efesios 4:11 se refiere a la actividad carismática continua de profetizar. Creo que estas interpretaciones están equivocadas, pero las mismas no son en ninguna forma contrarias a la fe cristiana.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Por otra parte, el interpretar Efesios 4:11 como un llamado para una restauración del oficio de apóstol de Cristo no sólo es un error en interpretación, sino que abre la puerta a la herejía.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Alegar que la iglesia de hoy necesita visiones y revelaciones por medio de apóstoles modernos y profetas de Cristo, es negar la suficiencia de la Biblia (2 Tim. 3:16) y colocar a la iglesia a merced de falsos apóstoles, de los cuales nos advirtió el apóstol Pablo en términos muy claros (2 Cor. 11:13-15).</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Los que enseñan los “cinco ministerios” con el intento de buscar el “restaurar” una fundación que nunca ha sido movida, realmente están estableciendo una fundación falsa que no ayuda al crecimiento del cuerpo de Cristo</h3>
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