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	<title>Cristianismo Histórico &#187; Matrimonio y Divorcio</title>
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	<description>Predicando la verdad en tiempos de apostasía</description>
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		<title>Amor que Persiste I</title>
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		<pubDate>Mon, 15 Nov 2010 11:40:55 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Matrimonio y Divorcio]]></category>
		<category><![CDATA[Amor que Persiste]]></category>
		<category><![CDATA[Como perdonar la infidelidad]]></category>
		<category><![CDATA[El perdon en el matrimonio]]></category>

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		<description><![CDATA[Por el Pastor Felipe Nunn Considerando la lista de reyes nombrados en el primer versículo del libro de Oseas (1:1) podemos deducir que Oseas profetizó por lo menos por 30 años, comenzado su ministerio entre los años 785 AC y 750 AC. Para ese entonces la nación de Israel ya estaba dividida en dos reinos, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h3 style="text-align: justify;">Por el Pastor Felipe Nunn</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Considerando la lista de reyes nombrados en el primer versículo del libro de Oseas (1:1) podemos deducir que Oseas profetizó por lo menos por 30 años, comenzado su ministerio entre los años 785 AC y 750 AC. Para ese entonces la nación de Israel ya estaba dividida en dos reinos, Judá e Israel, y ambos reinos ignoraban a Jehová. Las palabras de Jehová por medio de Oseas describen una triste situación: “No hay verdad, ni misericordia, ni conocimiento de Dios en la tierra. Perjurar, mentir, matar, hurtar y adulterar prevalecen, y homicidio tras homicidio se suceden… dejaron de servir a Jehová… porque espíritu de fornicaciones lo hizo errar, y dejaron a su Dios para fornicar” (4:1-12). Aún en estas tristes condiciones, Jehová los seguía amando profundamente.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">En los tres primeros capítulos del libro de Oseas encontramos su biografía, enfocada especialmente en sus experiencias matrimoniales. “El principio de la palabra de Jehová por medio de Oseas. Dijo Jehová a Oseas: “Ve, tómate una mujer fornicaria, e hijos de fornicación… Fue, pues, y tomó a Gomer” (1:2-3). ¿Estaba Dios probando la obediencia de Oseas? ¿Está en los planes de Dios que un creyente se case con una mujer así? Algunos teólogos sugieren que este matrimonio no es un hecho histórico. Se sienten más cómodos explicando que el matrimonio de Oseas fue una visión o un sueño o que debe ser entendido como una alegoría o una parábola. Me pregunto, ¿es necesario debilitar este texto histórico? ¿Será que estas alternativas reflejan el aislamiento de estos teólogos de la vida real y cotidiana? Las prostitutas son mujeres reales. Ellas también sueñan, lloran y pueden amar.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">¿Qué tiene de malo el ofrecerle a Gomer la posibilidad de una relación estable? Los hijos de las prostitutas también necesitan cariño y un hogar. Personalmente no veo razón para que el matrimonio de Oseas y Gomer no se lea literalmente, como algo que realmente pasó.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Esta dolorosa historia de amor nos proporciona lecciones prácticas y útiles para nuestros matrimonios, hogares y nuestro desarrollo espiritual.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Oseas profetizó especialmente para el reino del norte (Israel) a un pueblo que había cambiado a Jehová por los ídolos. El mensaje profético de Jehová por medio de Oseas anticipa una restauración completa de la nación: “Se congregarán los hijos de Judá y de Israel y nombrarán un solo jefe” (1:11). El gozo y dolor vivido entre Oseas y Gomer encuentra su paralelo en Dios y la nación de Israel. En ocasiones Jehová usa las dificultades matrimoniales de Oseas para que éste entienda un poco como Dios se siente para con Israel.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Pero también notamos que Oseas aprende a entender y a tratar a su caprichosa esposa al ver como Jehová ama y confronta la caprichosa nación de Israel. En ocasiones es difícil ver si el texto se está refiriendo a Gomer o a Israel, a Oseas o a Jehová. Frecuentemente los términos y expresiones pueden aplicarse a ambos. El uso de temas como el amor, el matrimonio, los hijos, la infidelidad, el dolor y la restauración tocan nuestras emociones y añaden fuerza al llamado del Señor a que nos arrepintamos y volvamos a Él. El amor divino siempre persiste.</h3>
<h3 style="text-align: justify;"><span style="color: #ff0000;">1. Todo matrimonio tiene sus problemas</span></h3>
<h3 style="text-align: justify;">No es necesario ser un consejero matrimonial profesional para predecir las dificultades de ajuste matrimonial entre Oseas y Gomer. Sus pasados son totalmente diferentes, pero aun así, sabemos que fue la voluntad de Dios que ellos se casaran. Quizá usted esté viviendo algunas frustraciones serias en su matrimonio. Tal vez usted y su pareja son tan diferentes que esté empezando a concluir que usted se casó con la persona equivocada. Haga un pare por un momento y exploremos juntos los tres primeros capítulos del libro de Oseas. La unión de Gomer y Oseas tiene mucho que enseñarnos sobre el amor y la vida matrimonial.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Su boda: Trata de visualizar la boda de una prostituta y un profeta de Jehová. ¿Quién se sentiría cómodo en tal celebración? Las amistades de Gomer y Oseas, si es que fueron, definitivamente no se mezclarían socialmente. Desde su comienzo esta relación fue controversial. ¿Puede usted imaginarse los comentarios de la familia de Oseas y de sus amigos religiosos? ¿Puede usted imaginarse las sonrisas coquetas de las colegas de trabajo de Gomer? Aun hoy en día, terceras personas pueden herir y distanciar una relación matrimonial al expresar sus opiniones personales.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Su Hogar: Ahora trate de imaginarse la vida de hogar. Gomer no era una joven principiante. Cuando Oseas se casó con ella, la llevó a casa con sus “hijos de fornicación”. Adaptarse a vivir juntos tuvo que haber sido difícil. La vida calmada y tranquila del profeta Oseas fue invadida por ruido, demandas y preocupaciones. Mi querido lector, si Dios tenía planes especiales para esta unión tan compleja, estoy seguro que Él también tiene un propósito para su matrimonio – aunque posiblemente usted no lo comprenda en este momento.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Sus hijos: Después de casados, Gomer dio a luz al primer hijo de Oseas. Este se llamó Jezreel. En aquellos tiempos, y en algunas culturas actuales, el nombre dado a un hijo tiene un propósito y un significado. Oseas (y sus variantes Hoshea, Josué, Jesús) significa “salvador” o “salvación”. Para Oseas este nombre lo describe muy bien, subrayando el mensaje de que Oseas es figura o tipo del Señor Jesús. Los nombres de los tres hijos de Oseas, tienen un doble significado, reflejando el estado de la nación de Israel y seguramente también el estado de su hogar. Jezreel significa “Dios siembra”. Este es un reconocimiento de la mano de Dios en la unión entre Gomer y Oseas. Después Gomer dio a luz una hija, Lo-Ruhama, que significa “no amada” o “no favorecida”. ¿Será que el romance tiene que terminar después del primer hijo? El nombre de la hija sugiere que algo no estaba funcionando bien en su matrimonio. Luego Gomer dio a luz a otro niño, Lo-Ammi, que significa “No es mío”. ¿Qué sospechaba Oseas? El nombre sugiere alguna infidelidad de parte de Gomer. Ningún matrimonio tiene la felicidad garantizada. Incluso uniones matrimoniales dirigidas por el Señor tendrán sus momentos tensos, y si no se cuidan, pueden tener problemas bien serios. ¿Está usted cuidando bien a su pareja? La pérdida de cariño e incluso la infidelidad son posibilidades reales que podrían afectar a su matrimonio también.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Antes de explorar la infidelidad de Gomer, lo invito a que observe cómo Oseas trata a sus hijos. Imagínese usted la burla de los compañeros cuando los niños llegan a la escuela con nombres como “no amada” y “no es mío”. En el primer versículo del capítulo 2 notamos que Oseas elimina el prefijo “Lo” (que significaba “No”) en los nombres de sus hijos. Los llama Ruhama (que significa “amor”, “misericordia”, “compasión”) y Ammi (que significa “mío”, “mi pueblo”, “compatriota”). La triste realidad es que los hijos sufren las consecuencias de los conflictos entre los padres. Buscar maneras de mostrarles que les amamos y que pertenecen a una familia les proporcionará la estabilidad que ellos necesitan mientras los padres arreglan sus diferencias.</h3>
<h3 style="text-align: justify;"><span style="color: #ff0000;">2. Pasos hacia el adulterio</span></h3>
<h3 style="text-align: justify;">El fracaso rara vez ocurre instantáneamente. Normalmente es la culminación de un proceso. Varias señales de alerta se ignoran y luego viene el momento de crisis. La mayoría o posiblemente todos los peca<br />
dos morales se inician en nuestra mente. Nos sentimos atraídos por un miembro del sexo opuesto, lo cual es muy natural, pero cuando jugamos con las “remotas posibilidades” de una relación extramatrimonial ya estamos caminando por el camino equivocado. ¿Será posible que los cristianos coqueteen con el sexo opuesto? Esas miradas especiales, esos emails secretos, esos mensajes muy personales en su teléfono celular&#8230; cuando el corazón anticipa con emoción el próximo encuentro o contacto, ya ha comenzado una “relación adúltera”. Erróneamente, algunas personas creen que el adulterio se inicia cuando se acuestan con otro. Pero las palabras del Señor Jesús son muy claras: “Pero yo os digo que cualquiera que mire a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón” (Mateo 5:28). ¿Y qué le pasó a Gomer?</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Toda experiencia tiene al comienzo algo emocionante. Gomer gozaba de la seguridad que proporciona tener un hogar y un esposo que la amaba. Algunos olvidan que todo privilegio tiene sus responsabilidades. Para que un hogar sea ameno requiere trabajo, creatividad y sacrificio. ¿Por qué escogió Gomer abandonar su hogar?</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Egoísmo: Parece que Gomer no estaba dispuesta a sacrificarse por su hogar. A ella no le importó el corazón de su esposo ni en el futuro de sus hijos.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Comparaciones: Sus experiencias sexuales pasadas le permitían comparar a Oseas con otros hombres. A ella se le dificultó sentirse satisfecha con un solo hombre.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Ambición: Oseas proveyó bien para sus necesidades materiales (2:8), pero quizá el no podría ofrecerle todo lo que ella deseaba.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Aventura: Por temperamento, tal vez Gomer prefería una vida de riesgo y aventura a una vida segura y estable.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Muchos hombres y mujeres viven frustrados por la falta de romance en sus matrimonios. Gomer no apreciaba lo que Dios le había dado en la persona de su marido. Un día Gomer decidió poner en acción el plan de escape que había soñado. “Dijo: Iré tras mis amantes, que me dan pan y agua, mi lana y mi lino, mi aceite y mi bebida” (2:5). Y así lo hizo.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">¿Qué siente usted hacia su pareja matrimonial? ¿Es usted uno de los que todavía cree que las coqueterías ocasionales son una inocente distracción&#8230; y que las fantasías sexuales no dañan a nadie? El pecado sexual funciona como una anestesia a la conciencia. Somos propensos a esconder, negar y racionalizar. “El proceder de la mujer adúltera es así: Come, y limpia su boca y dice: no he hecho maldad” (Proverbios 30:20). Decidir vivir con un pecado escondido, es decidir vivir una mentira: “Cometían adulterios, y andaban en mentiras” (Jeremías 23:14). Las parejas casadas y felices protegen su exclusividad. Esto requiere sacrificio y disciplina personal.</h3>
<h3 style="text-align: justify;"><span style="color: #ff0000;">3. Dios se opone a la infidelidad matrimonial</span></h3>
<h3 style="text-align: justify;">Dejando atrás a su esposo herido y a sus hijos llorando, Gomer vuelve a su vida libre y promiscua. Seguro que algunos de sus viejos amigos la felicitaron por haber tenido el coraje de escapar de esa relación anticuada, restrictiva y monógama. Preocupada por su realización personal, Gomer olvidó que formaba parte de un hogar del cual Dios tenía designios especiales. ¿Cómo ve Dios a aquellos que ignoran sus promesas matrimoniales y se lanzan en busca de una nueva aventura? El Señor reacciona ante la decisión de Gomer diciendo: “Porque su madre se prostituyó… Por tanto, he aquí yo rodearé de espinos su camino y la cercaré con seto, y no hallará sus caminos. Seguirá a sus amantes, y no los alcanzará; los buscará, y no los hallará” (2:5-7). No podemos esperar la bendición de Dios cuando escogemos andar en el camino de la desobediencia. Dentro de la relación matrimonial Dios bendice la expresión sexual. Pero fuera del matrimonio, se opone con determinación.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Dos de los Diez Mandamientos atacan la infidelidad matrimonial (Éxodo 20:14, 17). La Ley consideraba la infidelidad un crimen de gravedad: “el adúltero y la adúltera indefectiblemente serán muertos” (Levítico 20:10). No es una sorpresa, entonces, encontrar que Dios se opone al progreso de Gomer: ella anticipaba ser feliz con sus amantes pero su felicidad pronto se tornó en frustración. Se sentía confundida, pues no hallaba el camino a seguir (2:6). Dios redujo su atracción sexual y sus amantes perdieron interés en ella (2:7) y la empezaron a ver como una necia, una loca (2:10). Dios dañó el ambiente de sus fiestas (2:11), debilitó su situación financiera (2:12) y dijo: “la castigaré por los días en que incensaba a los baales, y se adornaba de sus zarcillos y de sus joyeles y se iba tras sus amantes” (2:13) ¿Será que Dios es malo o excesivamente complicado? ¡De ninguna manera! Su objetivo es frenarla para que reflexione, hasta que llegue a aquella condición en la cual diga: “Iré y me volveré a mi primer marido; porque mejor me iba entonces que ahora” (2:7). ¿Cómo está su relación matrimonial? ¿Su pareja está a punto de abandonar el hogar? Ruegue a Dios por un milagro. El Espíritu Santo aún obra en los corazones. Dios puede obrar tanto en el corazón de su pareja como también en las circunstancias que la rodean.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Vivimos en una sociedad alejada de Dios. La infidelidad matrimonial ya no tiene desaprobación social. Todo el mundo parece entender cuando después de muchos años de matrimonio uno de los dos abandona la relación en busca de una alternativa fresca. ¿Podría esto ocurrir en su matrimonio? El Señor Jesús, después de enseñar en contra de una relación adúltera, añadió: “Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo y échalo de ti… Y si tu mano derecha te es ocasión de caer, córtala y échala de ti; porque mejor es que se pierda uno de tus miembros y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno” (Mateo 5:29-30). Su mensaje es bien claro: si deseamos la bendición de Dios sobre nuestro matrimonio, tenemos que ser radicales en lo que nos permitimos ver y tocar. ¡Así es! Dios nos manda a que con firmeza eliminemos de nuestra vida todo lo que nos lleva al pecado. Gomer reflexionó y decidió que ya había sufrido suficiente. Entonces empezó su regreso a casa.</h3>
<h3 style="text-align: justify;"><span style="color: #ff0000;">4. Tomando la decisión de perdonar</span></h3>
<h3 style="text-align: justify;">¿Qué debería hacer Oseas con una esposa como Gomer? ¿Debería sencillamente “perdonar y olvidar” y continuar con la vida de hogar como si nada hubiera pasado? Quizás con pequeñas ofensas esto sea posible ¿pero con adulterio? ¿Qué opciones tenía Oseas? Podría esperar a que Gomer confesara su pecado y rogara ser recibida nuevamente en casa, o podría hacer algo para que Gomer sufriera un poco antes de perdonarla, o podría esperar y analizar su comportamiento para ver cuándo ella mereciera ya ser perdonada. Pero las instrucciones divinas son bien claras: “Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia… y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros” (Colosenses 3:12-13). ¿Le parece demasiado sencillo?</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Me sorprende, pero es una realidad, que el tema del perdón genera sentimientos fuertes y contrarios entre cristianos. Creo que esto se debe en parte a que no se distingue claramente entre el perdón y la restauración.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">El perdón: Perdonar es una decisión, es un acto de gracia. No lo podemos ganar. Nunca lo podremos merecer. Siempre debemos dar o recibir perdón libre y gratuitamente, como entregando o recibiendo un<br />
regalo. Pero es posible que después de ser perdonados sigamos viviendo con alguna consecuencia de nuestra falta. Me pueden perdonar por robar en la empresa, pero esto no significa que mi empleo en la empresa continúa igual. Donde sea posible, después del perdón debe haber una restitución. La señora me puede perdonar por robar su reloj, pero donde sea posible, debo devolvérselo o pagárselo.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">La restauración: La restauración es un proceso. Si alguien ha pecado contra usted, el perdonar depende únicamente de usted &#8211; ¿está usted dispuesto a obedecer al Señor y perdonar al que lo ofendió? Pero la restauración de una relación requiere la cooperación constructiva de ambos, de usted y del ofensor. La restauración completa requiere arrepentimiento, confesión y donde sea posible restitución. En tan sólo unos pocos días el Señor podría hacer que una esposa ofendida perdone la traición de su marido, pero la restauración de la confianza suficiente para continuar con un matrimonio feliz podría durar meses, incluso años. Depende de la disposición de ambas partes.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Perdonar es un acto de obediencia. Si dudas perdonar, recuerda aquellas palabras de nuestro Señor Jesús: “Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas” (Mateo 6:14-15). Los estudiosos de la Biblia interpretan estos versículos de diferentes maneras, pero el mensaje principal, lo que no se puede negar es que Dios Padre quiere que usted y yo perdonemos a todos los que nos ofenden. ¡No hay excepciones! Y que si escogemos no perdonar, algo grave ocurrirá.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Un día Oseas llegó a casa y escuchó la noticia que Gomer, su esposa infiel, había regresado. ¿Cómo se sentiría? Podría haber sentido deseos de llorar, de gritar e incluso de salir corriendo. ¿Cómo debería reaccionar Oseas? ¿Debería interrogarla para extraer todos los detalles de sus infidelidades? ¿Debería hacerla sentir mal delante de sus hijos? Oseas rehusó dar libre expresión a los impulsos de su carne. Gomer no recibió de Oseas lo que ella se merecía. Oseas hizo algo muy doloroso, algo que había visto a Dios hacer. Eligió perdonar. Controlando ese deseo natural de venganza, Oseas proyecta un plan a seguir con Gomer: “Pero he aquí que yo la atraeré y la llevaré al desierto, y hablaré a su corazón” (2:14). Cuando Oseas eligió perdonar, quedó libre de amargura, suficientemente libre para extender su mano a su esposa e iniciar un proceso de reconciliación. La restauración nunca puede comenzar sin primero perdonar.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Lee la continuación de este artículo: <a href="http://cristianismohistorico.org/2010/11/22/amor-que-persiste-ii/" target="_self">El Amor que persiste II.</a></h3>
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		<title>Amor que Persiste II</title>
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		<pubDate>Sun, 14 Nov 2010 11:45:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Matrimonio y Divorcio]]></category>
		<category><![CDATA[Amor que Persiste]]></category>
		<category><![CDATA[Como perdonar la infidelidad]]></category>
		<category><![CDATA[El Amor de Dios]]></category>
		<category><![CDATA[El perdon en el matrimonio]]></category>

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		<description><![CDATA[5. Pasos hacia la restauración Muchos estudiosos de la Biblia sugieren que quizá una década o dos transcurren entre los eventos narrados en los capítulos 1 y 2, ya que en el capítulo 2 los hijos de Oseas ya son lo suficientemente grandes para que Oseas solicite su cooperación para evitar una acción legal contra [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h3 style="text-align: justify;"><span style="color: #ff0000;">5. Pasos hacia la restauración</span></h3>
<h3 style="text-align: justify;">Muchos estudiosos de la Biblia sugieren que quizá una década o dos transcurren entre los eventos narrados en los capítulos 1 y 2, ya que en el capítulo 2 los hijos de Oseas ya son lo suficientemente grandes para que Oseas solicite su cooperación para evitar una acción legal contra Gomer, o un posible divorcio: “Contended con vuestra madre, contended; porque ella no es mi mujer, ni yo su marido; aparte, pues, sus fornicaciones de su rostro, y sus adulterios de entre sus pechos” (2:2). ¿Consideraba Oseas la posibilidad de divorciarse de Gomer? Cuando a Jesús se le preguntó acerca de este tema tan delicado respondió: “Por la dureza de vuestro corazón Moisés os permitió repudiar a vuestras mujeres; mas al principio no fue así” (Mateo 19:8). Dios aborrece el divorcio (Malaquías 2:15-16) pero también conoce la terquedad de nuestra naturaleza caída. Dios sabe que nosotros los humanos podemos llegar a tal nivel de desorden familiar que en algunos casos el camino de la reconciliación matrimonial se vuelve imposible. No fue por error sino en reconocimiento de nuestra condición humana que el Señor Jesús añadió una clausula de excepción: “Y yo os digo que cualquiera que repudia a su mujer, salvo por causa de fornicación, y se casa con otra, adultera; y el que se casa con la repudiada, adultera” (Mateo 19:9). Bajo estos términos, Oseas tenía base legal para repudiar o divorciarse de Gomer.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Oseas conocía sus derechos legales, pero escogió seguir luchando por su esposa. Por amor a ella, determinó dejar a un lado el sistema legal. Oseas, al igual que nuestro Señor Jesús, eligió amar, cargar con el dolor, tomar la iniciativa y tratar de conquistar el corazón del pecador. Sabiendo que los niños tienen un lugar especial en el corazón de su madre, Oseas les ruega que le colaboren en salvar su matrimonio – esta es una estrategia que vale la pena recordar. Luego Oseas emprende su plan para “atraerla”, es decir, reconquistarla, enamorarla. Con delicadeza “la llevaré al desierto” lejos de los afanes de la vida cotidiana, lejos de los ojos y oídos de los curiosos. La está invitando a dialogar, a reflexionar, a reconsiderar. Allí “hablaré a su corazón”, es decir, una charla amena y sincera (2:14). ¡Qué contraste tan grande entre esta expresión de gracia y los procedimientos legales que conducen a un divorcio!</h3>
<h3 style="text-align: justify;">¿Qué tan genuino fue el arrepentimiento de Gomer? ¿Será que su regreso a casa fue movido únicamente por consideraciones económicas? (2:7). Cuando se refiere a la motivación de otros, debemos tener mucho cuidado al juzgar. Podremos tener nuestras sospechas, pero sólo Dios ve la verdadera motivación. Oseas respondió al ver la voluntad de Gomer de abandonar sus amantes y regresar a casa. El grado de remordimiento y arrepentimiento que ella demostró fue suficiente para iniciar el proceso de reconciliación.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Una evidencia importante de un verdadero arrepentimiento de una infidelidad matrimonial, es el romper totalmente con la relación pecaminosa. A veces el precio de una reconciliación matrimonial requiere un cambio de trabajo, cambio de iglesia local o incluso un traslado a otra ciudad. Mientras se mantenga el contacto con un amante, la relación no muere, no hay luto emocional y es imposible que un proceso exitoso de sanidad comience.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">La relación adúltera tiene que ser terminada definitivamente y el proceso del duelo debe cumplir su ciclo normal. La ruptura tiene que ser definitiva y de alguna manera verificable. El ofensor arrepentido debe estar dispuesto a someterse a un nivel de supervisión. Este nivel de sujeción y transparencia son elementos necesarios para que la confianza se pueda restaurar y crecer. Para apoyar el proceso de reconciliación, Gomer determina nunca volver a mencionar los nombres de sus amantes (2:17).</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Una vez más, Oseas toma la iniciativa: “Le daré sus viñas desde allí” &#8211; ahora hay suficiente confianza para alcanzar algunos acuerdos materiales. “Y el valle de Acor por puerta de esperanza” (2:15). El valle de Acor fue donde Acán fue juzgado y apedreado. El nombre Acor significa “problema”, “conflicto” o “disturbio”. Esta expresión sugiere que el temor al castigo, las acciones legales y el divorcio menguan y se abre una puerta de esperanza. “Y allí cantará como en los tiempos de su juventud” (2:15) – la referencia al canto sugiere que una expresión de felicidad vuelve a la relación.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Pero donde actúa la gracia, siempre hay sorpresas. Algo nuevo ocurre: “En aquel tiempo me llamarás Ishi (que significa “mi marido”), y nunca más me llamarás Baali (que significa “mi Señor”, “mi amo” o “mi dueño”)” (2:16). Gomer estaba acostumbrada a tener patronos, amos o señores. Incluso veía a Oseas como su señor o patrón matrimonial. La gracia expresada en el proceso de reconciliación llevó a Gomer a amar nuevamente a Oseas. Este es la maravilla de la gracia de Dios: cuando involucramos a Dios en el proceso de reconciliación, Él no solamente puede ayudar a sanar la relación, sino que incluso puede llevarla a un nivel más alto del que antes tenía.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Las palabras de Oseas al final del capítulo 2 dejarían satisfecho a cualquier consejero matrimonial: “Y te desposaré conmigo para siempre; te desposaré conmigo en justicia, juicio, benignidad y misericordia. Y te desposaré conmigo en fidelidad, y conocerás a Jehová” (2:19-20). ¡Que dicha que este fuera el final de esta historia! ¡Pero no lo es! Una reconciliación genuina y feliz es lo que Dios desea de toda relación rota, pero una buena reconciliación no es una póliza de seguro contra dificultades matrimoniales futuras.</h3>
<h3 style="text-align: justify;"><span style="color: #ff0000;">6. Sorpresas dolorosas</span></h3>
<h3 style="text-align: justify;">El capítulo 3 comienza con noticias deprimentes: “Me dijo otra vez Jehová: ve, ama a una mujer amada de su compañero, aunque adúltera” (3:1). Gomer había regresado a sus malas andanzas. Aún peor, como resultado de su vida degenerada se había convertido en esclava de otro hombre. Ya no podía regresar a casa aún si así lo quisiera.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">¿Por qué algunas personas les es tan difícil vivir libres de algún pecado, de una mala costumbre o de una forma equivocada de pensar? En dos ocasiones el profeta Oseas usa una expresión que no aparece en ninguna otra parte en la Biblia: “espíritu de fornicación” (4:12, 5:4). ¿Será que una esclavitud excesiva a un pecado particular tiene su origen en alguna influencia de demonios? En su primera mención, Oseas está predicando en contra de la idolatría de Israel y añade que “espíritus de fornicaciones lo hizo errar” (4:12).</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Algo externo tenía una influencia fuerte sobre el pueblo de Israel. De otras partes en las Sagradas Escrituras sabemos que existe una conexión directa entre ídolos y demonios (Deuteronomio 32:16-17; 1 Corintios 10:20; Apocalipsis 9:20). El profeta Oseas utiliza nuevamente la expresión “espíritu de fornicación” al explorar lo que impedía que Israel se convirtiera a Dios. Oseas aclara: “No piensan en convertirse a su Dios, porque espíritu de fornicación está en medio de ellos, y no conocen a Jehová” (5:4). Sabemos que los demonios tienen la capacidad de afectar la manera de pensar de los seres humanos, distorsionando su perspectiva de la realidad y engañándolos, influenciando así su comportamiento (1 Timoteo 4:1).</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Por esta razón, algunos estudiosos de la Biblia sugieren que la expresión “espíritu de prostitución” es evidencia de que algunos demonios se especiali<br />
zan en crear ataduras a pecado sexual. Es posible que esta interpretación sea correcta pero la conclusión no es segura, pues la palabra “espíritu” también puede ser traducida como “aliento” o “viento”. Si este es el sentido correcto, la expresión “espíritu de prostitución” podría referirse a una actitud prevalente, una fuerte inclinación o a un anhelo profundo dentro del pueblo de Israel.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Aunque existe esta ambigüedad en la interpretación de esta expresión, sabemos con seguridad que pecado que se repite genera esclavitud. También sabemos con seguridad que en algunas formas de pecado la presencia de demonios puede llevar a ataduras adicionales.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">En la consejería cristiana, los consejos claros de la Biblia junto con la oración, son normalmente suficientes para romper patrones de pensamiento pecaminosos, para motivar un arrepentimiento genuino y para experimentar libertad. Pero el consejero no debe olvidar que encontrará personas que están tan profundamente adictas a sus pecados, a malos comportamientos o a maneras equivocadas de pensar que necesitarán un tratamiento más profundo por parte de sus hermanos en Cristo para que puedan llegar a gozar de su libertad. En estos casos el pecado puede ser el adulterio o la codicia, como también el legalismo, el orgullo o el no perdonar.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">En cierto momento en su camino a la degeneración, Gomer perdió su libertad personal. Oseas, inspirado por su amor a Jehová y a su esposa, salió a buscarla y liberarla: “La compré entonces para mí por quince siclos de plata y un homer y medio de cebada” (3:2). Es decir, pagó aproximadamente 170 gramos de plata y unos 500 litros de cebada. En aquellos días, un esclavo tenía el valor de 30 siclos de plata (Éxodo 21:32). ¿Será que Gomer estaba tan usada y desgastada que ya valía menos que un esclavo normal? El hecho de que Oseas pagó sólo la mitad del precio en plata y añadió otra parte en cebada puede sugerir que Oseas tenía límites económicos, es decir, ¡eso era todo lo que podía pagar! Redimir a su esposa le costó mucho, tanto emocional como económicamente. ¿Se justificaba tanto esfuerzo para una mujer como Gomer? Pero Jehová le pidió a Oseas que hiciera aún más: “Ve, ama a una mujer&#8230; como el amor de Jehová para con los hijos de Israel” (3:1). Usando las palabras del Nuevo Testamento: “Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó así mismo por ella” (Efesios 5:25).</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Nosotros no estamos en la capacidad de amar así. Pero sabemos que cuando el Señor nos manda a hacer algo, también nos provee las fuerzas necesarias; sin embargo es indispensable tanto tener el deseo de obedecer como también de solicitar Su ayuda.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Si usted es como yo, a estas alturas sentirá lástima por el pobre Oseas. Parece que Jehová le está exigiendo demasiado. ¿Cuántas veces debería perdonarla y continuar con esta mujer tan complicada? El apóstol Pedro le lanzó la misma pregunta al Señor Jesús: “¿Cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete?”. El Señor Jesús le contestó contándole una parábola acerca de un rey que perdonó la gran deuda de uno de sus siervos. Sin embargo este siervo que recibió el perdón del rey, decidió no perdonar algo que le debía otro siervo.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Querido esposo ofendido, querida esposa herida, ¿Será que usted alguna vez ha pecado contra Dios? ¿Se ha sentado usted a considerar la magnitud y el alcance de su propio pecado? ¿Cuánto le ha perdonado el Señor? El rey en la parábola castigó severamente al siervo que no quiso perdonar. El Señor Jesús concluyó la parábola diciendo: &#8220;Así también mi Padre celestial hará con vosotros si no perdonáis de todo corazón cada uno a su hermano sus ofensas&#8221; (Mateo 18:21-35). No somos nosotros sino Dios mismo el que se encarga de hacer justicia. La vida cristiana no consiste en reclamar nuestros derechos sino en demostrar gracia, y ¡no una gracia superficial ni barata!</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Otra vez Oseas toma la iniciativa con su mujer. La lleva de nuevo al desierto. Otra vez le habla suavemente al corazón: “Y le dije: Tú serás mía durante muchos días; no fornicarás, ni tomarás otro varón; lo mismo haré yo contigo” (3:3). Nuevamente comienza un proceso de restauración. Oseas muestra de nuevo su amor para con su esposa. ¡Qué tragedia que hoy en día más y más hogares carecen de alguien dispuesto a seguir luchando por la unidad familiar! ¿Está usted dispuesto a intentarlo otra vez? ¡El amor verdadero persiste!</h3>
<h3 style="text-align: justify;"><span style="color: #ff0000;">7 ¿Por qué permite el Señor tanto dolor?</span></h3>
<h3 style="text-align: justify;">¿Es incorrecto esperar que la vida cristiana sea una vida llena de gozo, paz y libertad? ¿Estamos libres para tomar las decisiones necesarias para evitar el dolor, el sacrificio y las restricciones? Permítame preguntarle: ¿Le ha entregado su vida a Jesús o ha comprado uno de estos paquetes religiosos que incluyen el derecho a buena salud, comodidad económica y felicidad continua? En la vida de nuestro Señor Jesucristo encontramos momentos de dolor, de sacrificio y de restricciones. ¿Entonces por qué esperamos vivir libres de ellas? ¿Cómo cree usted que Jesús trataría a su esposo o a su esposa? ¡Estoy seguro que El no haría menos de lo que le pidió a Oseas que hiciera! ¿Todavía desea usted seguir a Jesús? Posiblemente usted ya ha tenido la experiencia de que cuando escogemos el camino de la humildad y la obediencia, es posible experimentar gozo, paz y libertad aunque todavía vivamos en circunstancias desagradables.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Carácter: De la vida de Oseas aprendemos que el camino de obediencia no siempre tiene explicaciones lógicas, no siempre es apoyado por la familia y los demás creyentes, no es siempre cómodo y, definitivamente no es la opción más fácil. Jesús no estaba exagerando cuando dijo: “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame” (Lucas 9:23). Pero no pensemos que el dolor en sí sea bueno. El Señor Jesús no buscó el dolor, ni mucho menos lo disfrutó. Lo maravilloso es que nuestro Padre celestial utiliza el dolor y la frustración que nosotros experimentamos en este mundo caído para moldear nuestro carácter y mejorar nuestro potencial para servir. Oseas y Gomer se necesitaban el uno al otro. Estoy seguro de que ellos también compartieron tiempos muy felices juntos, pero la mano de Dios trabajó en ellos durante aquellos tiempos difíciles. Ellos aprendieron a obedecer incluso cuando no sentían deseos de hacerlo, crecieron en paciencia, aprendieron a ofrecer y a recibir el perdón y la situación les forzó a tener una experiencia de la gracia divina.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Servicio: Jehová amaba y deseaba restaurar a Israel ¿Quién podría sentir lo que Jehová sentía por ese pueblo tan caprichoso? ¿Quién mejor que Oseas? Al conocer las circunstancias personales de este profeta, casi podemos escuchar la pasión en su voz cuando, de parte de Jehová, le rogaba al pueblo de Israel diciendo: “Mas yo soy Jehová tu Dios… no conocerás, pues, otro dios fuera de mí, ni otro salvador sino a mí. Yo te conocí… En sus pastos se saciaron, y repletos, se ensoberbeció su corazón; por esta causa se olvidaron de mí… Vuelve, oh Israel, a Jehová tú Dios; porque por tu pecado has caído.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Llevad con vosotros palabras de súplica, y volved a Jehová, y decidle: Quita toda iniquidad, y acepta el bien…” (13:4-6; 14:1-2). Jehová necesitaba a un profeta como éste. Por medio de esos eventos dolorosos, Dios ejecutó Sus planes en la vida de Oseas y Gomer. Nuestro Padre celestial también quiere ejecutar Sus planes en usted, por medio de usted y su matrimonio. ¡No se rinda! ¡N<br />
o abandone! El Señor Jesús aún está trabajando.</h3>
<h3 style="text-align: justify;"><span style="color: #ff0000;">8. El amor verdadero persiste</span></h3>
<h3 style="text-align: justify;">Es difícil leer y reflexionar sobre la vida familiar de Oseas y Gomer sin que genere en nosotros una variedad de emociones. Las noticias de traición y de infidelidad me entristecen, me enojan. Las noticias de perdón y de reconciliación me alegran, me llenan de gozo y esperanza. Sin embargo, lo que más me impresionó mientras reflexionaba sobre el amor persistente de Oseas, fue que esta historia es sólo una representación imperfecta ¡de lo que el Señor Jesucristo está dispuesto a hacer por mí! Bien sabemos que el Señor Jesús vino a buscar y a salvar a los perdidos, que descendió de la gloria y se limitó a nuestra indigna condición para limpiarnos y luego adoptarnos en la “familia de Dios”. También sabemos que Él pagó un precio muy alto para redimirnos, pero ¡aún hay más! El amor de nuestro Señor Jesús, como nuestro Oseas Supremo, nos seguirá buscando y nos seguirá abrazando siempre.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Espero que nunca ocurra, pero si llegase el día en que mi corazón se enfriara, que me desviase de los caminos del Señor o que le fuese infiel… si algún día bajase a la condición de Gomer o aún más bajo, yo tengo un Amante Divino que tomará la iniciativa, emprenderá una búsqueda y persistirá hasta encontrarme y atraerme de nuevo. ¡Mi Amante Divino nunca me dará por perdido! Conocer esta realidad calienta mi corazón y me hace sentir seguro. Él me ama “con amor eterno” y me atrae con su inagotable “misericordia” (Jeremías 31:3).</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Mi Dios es el mismo Dios que siguió a Jonás y le dio otra oportunidad, el mismo que continúo con David aún después de que adulteró y asesinó, el mismo que restauró el avergonzado Pedro, ¡y su restauración fue completa! ¿Ha caído usted? ¿Siente que ha defraudado al Señor&#8230; y posiblemente a otros? ¿Ha traicionado la confianza de su pareja? ¿Es usted la parte culpable en su matrimonio? Al leer estas palabras el Señor le está llamando nuevamente. Esta persistencia que no merecemos es la hermosa característica del verdadero amor de Dios. ¡Permita que Dios le exprese su amor nuevamente! ¡Déjese abrazar por Él!</h3>
<h3 style="text-align: justify;"><span style="color: #008000;">Conclusión</span></h3>
<h3 style="text-align: justify;">A menos de que recibamos regularmente comentarios positivos y alentadores, nosotros los humanos somos propensos a desmayar y a renunciar. Oseas y Gomer eran personas muy distintas y ellos vivieron momentos muy complicados. Si nuestro Dios tenía un propósito para ese matrimonio tan complejo, Él también tiene un propósito para el matrimonio suyo. ¡No desespere! ¡No renuncie! Gomer era una persona muy inestable, tristemente ingrata y repetidamente infiel. Aún así Oseas tomo la iniciativa en buscarla, en perdonarla, en hablarle a su corazón e iniciar de nuevo un proceso de restauración. Ruegue a Dios por un milagro y tome nuevamente la iniciativa. ¡El verdadero amor persiste!</h3>
<h3 style="text-align: justify;">!Difunde y Comparte la Verdad!</h3>
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		<title>Introducción &#8211; Matrimonio y Divorcio</title>
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		<pubDate>Wed, 14 Oct 2009 12:00:50 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Matrimonio y Divorcio]]></category>
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		<category><![CDATA[Soy cristiano y estoy divorciado. ¿Puedo volver a casarme?]]></category>
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		<description><![CDATA[Introducción El problema del divorcio, no solo es un mal pecaminoso para la sociedad incrédula, sino que es también un “problema” muy grande en nuestras iglesias locales. En el cuerpo de Cristo,  este tema está tan mal enseñado que muchos creyentes han optado por soluciones “propias” las cuales muchas veces los alejan  más y más [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h3 style="text-align: justify;">Introducción</h3>
<h3 style="text-align: justify;">El problema del divorcio, no solo es un mal pecaminoso para la sociedad incrédula, sino que es también un “problema” muy grande en nuestras iglesias locales. En el cuerpo de Cristo,  este tema está tan mal enseñado que muchos creyentes han optado por soluciones “propias” las cuales muchas veces los alejan  más y más de la verdad.  Muchos de ellos han caído en una condición tan deplorable que han perdido la esperanza de que Dios tenga alguna respuesta a sus problemas.  Incluso creen, que Dios no pueda perdonarlos o guiarlos por el camino de la verdad. Esto se debe al gran problema de la falta de enseñanza. Una enseñanza clara y verdadera que surja de una fuente confiable y creíble, ya que muchas personas en la actualidad se encuentran ciegas a la gran verdad de Dios acerca de este tema. Por esta razón,  debemos decir que La Biblia, La Palabra de Dios, tiene todas las respuestas que el hombre necesita respecto a este tema tan controversial y peligroso.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">En este sentido, creemos firmemente que estamos llamados a proclamar lo que La Palabra de Dios tiene que decirnos respecto al divorcio. De esta manera, podemos consolar, ayudar, y animar a todas aquellas personas que de un modo u otro se han visto envueltas en este tipo de problemas. Cuando decimos problemas, no estamos afirmando que el divorcio no sea un pecado que deba ser tratado en el cuerpo de Cristo, lo que estamos es enfatizando que si un divorcio se produce fuera de lo que la escritura enseña  indefectiblemente es un pecado, como cualquier otro pecado que condena El Señor. Sin embargo, un divorcio que se produce según lo que la palabra de Dios enseña no debe ser considerado ni juzgado como pecado porque está basado en lo que el Señor enseña sobre este tema en Su Palabra, La Biblia.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Muchos cristianos en el cuerpo de Cristo, así como personas que aún no han conocido al Señor se encuentran en medio de este dilema. Muchos están sufriendo porque no tienen paz en su corazón ya que no saben si están dentro de la voluntad de Dios o si la voluntad de Dios es que las personas puedan o deban divorciarse.  Mucho más, cuando dentro de este grupo tan grande de personas estamos hablando de cristianos auténticos que de una forma u otra han tenido que pasar por esta amarga experiencia. Los mismos, sea estando en el Señor o cuando apartados del Señor, viven una vida totalmente alejada de Dios. Como dice la Palabra “para hacer cosas que no convienen”, pero luego arrepentidos de sus malos caminos vuelven su mirada a Dios, en busca de su gracia y  oportuno socorro.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">No es de extrañar entonces que muchas vidas se hayan perdido por causa de una mala enseñanza sobre este tema.  Además, por el espíritu legalista que gobierna muchas iglesias y por el espíritu de temor, que lo único que hace es condenar y juzgar a todos aquellos que han enfrentado o están enfrentando este dilema se olvidan que la Gracia de Dios se ha manifestado. Dios y su gracia traen salvación a todos los hombres,  enseñándonos, que renunciando a la impiedad y los deseos mundanos.  Viviendo en este mundo de manera sobria, justa, y piadosamente,  aguardando la esperanza y la bienaventuranza de la manifestación de la Gloria de nuestro gran Dios y Salvador Cristo Jesús. Él se dio a sí mismo por nosotros, para REDIMIRNOS DE TODA INIQUIDAD y PURIFICAR PARA SI UN PUEBLO SANTO PARA POSESION SUYA, celoso de buenas obras.</h3>
<h3><strong>Continue leyendo el siguiente artículo: <a href="http://www.cristianismohistorico.org/2009/10/13/%C2%BFquien-diseno-el-matrimonio/">¿Quien diseño el matrimonio?</a></strong></h3>
<p><strong>¿Te gustó, te retó? no esperes más y ¡compártelo!</strong><script type="text/javascript" src="http://cdn.socialtwist.com/2009062019571/script.js"></script><a class="st-taf" style="border: 0; padding: 0; margin: 0;" onclick="return false;" href="http://tellafriend.socialtwist.com:80"><img style="border: 0; padding: 0; margin: 0;" onclick="STTAFFUNC.cw(this, {id:'2009062019571', link: window.location, title: document.title });" onmouseover="STTAFFUNC.showHoverMap(this, '2009062019571', window.location, document.title)" onmouseout="STTAFFUNC.hideHoverMap(this)" src="http://images.socialtwist.com/2009062019571/button.png" alt="SocialTwist Tell-a-Friend" /></a></p>
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		<title>¿Quién diseño el matrimonio?</title>
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		<pubDate>Tue, 13 Oct 2009 12:00:32 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Matrimonio y Divorcio]]></category>
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		<description><![CDATA[En ese sentido, el primer paso para entender el problema del divorcio y sus implicaciones, es comprender primeramente cómo surge y de dónde nace la primera pareja de esposos al principio de la creación de Dios. En el libro de Génesis encontramos lo siguiente: Génesis 2:18-25 Gen 2:18  Y el SEÑOR Dios dijo: No es [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h3 style="text-align: justify;">En ese sentido, el primer paso para entender el problema del divorcio y sus implicaciones, es comprender primeramente cómo surge y de dónde nace la primera pareja de esposos al principio de la creación de Dios.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">En el libro de Génesis encontramos lo siguiente:</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Génesis 2:18-25</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Gen 2:18  Y el SEÑOR Dios dijo: No es bueno que el hombre esté solo; le haré una ayuda idónea.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Gen 2:19  Y el SEÑOR Dios formó de la tierra todo animal del campo y toda ave del cielo, y los trajo al hombre para ver cómo los llamaría; y como el hombre llamó a cada ser viviente, ése fue su nombre.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Gen 2:20  Y el hombre puso nombre a todo ganado y a las aves del cielo y a toda bestia del campo, mas para Adán no se encontró una ayuda que fuera idónea para él.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Gen 2:21  Entonces el SEÑOR Dios hizo caer un sueño profundo sobre el hombre, y éste se durmió; y Dios tomó una de sus costillas, y cerró la carne en ese lugar.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Gen 2:22  Y de la costilla que el SEÑOR Dios había tomado del hombre, formó una mujer y la trajo al hombre.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Gen 2:23  Y el hombre dijo: Esta es ahora hueso de mis huesos, y carne de mi carne; ella será llamada mujer, porque del hombre fue tomada.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Gen 2:24  Por tanto el hombre dejará a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y serán una sola carne.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Gen 2:25  Y estaban ambos desnudos, el hombre y su mujer, y no se avergonzaban.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Vemos pues en el libro de Génesis que la primera pareja de esposos fue creada por Dios, con un plan específico. Primero, al hombre lo puso en el huerto del edén para que lo cultivara y lo cuidara y a la mujer que fuera ayuda idónea para el hombre, de manera tal que el hombre no estuviera sólo. No solo eso, sino que esa unión (la unión de Adán y Eva)  haría de ellos una sola carne. En otras palabras, una relación, una unión que no debería ser interrumpida ya que esa unión los convertía en un equipo inseparable según el diseño de Dios.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Dios no tomó nuevamente barro de la tierra para crear a la mujer sino que Dios formó a la mujer de una parte del cuerpo del hombre (una costilla). De forma tal, que ella literalmente era carne de su carne y hueso de sus huesos.  En este sentido,  ella salió del hombre, estaba en el hombre, pero salió del hombre y eso los hacía uno sólo; pero fue tomada del hombre por causa del hombre para ser ayuda idónea. Con el fin de que el hombre no estuviera sólo o sintiera ese sentimiento de soledad. Fue una unión según la voluntad y el diseño de Dios. Esa unión fue hecha por Dios, El los junto (los caso) y ningún hombre debe separarlos (divorciarlos), esto se trata de un hombre y una mujer, ya que fue Dios quien los unió por Su Voluntad y según Su Propósito.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Esto nos muestra categóricamente que la Voluntad de Dios es que el hombre y la mujer que están casados, que están unidos por la voluntad de Dios en matrimonio no se Divorcien. Eso quiere decir que no busquen pretextos para divorciarse, ya que no hay razón alguna para que los que están unidos por Dios busquen separarse.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Por otro lado y no menos importante es que debemos tener mucho cuidado en afirmar que todo “matrimonio” fue unido por Dios ya que en ese caso estaríamos afirmando que el matrimonio de homosexuales es bendecido por Dios, así mismo que todos los matrimonios de Hollywood, por ejemplo, son la voluntad de Dios. No solo eso, sino que estaríamos cayendo en tremendo pecado  y blasfemia al afirmar que todos los que se unen en matrimonio están unidos por la voluntad de Dios y con la aprobación de Dios.</h3>
<h4 style="text-align: justify;"><span style="color: #ff0000;">Uno de nuestros apreciados lectores nos hizo una observación muy oportuna; por eso estamos incluyendo nuestra respuesta a su observación:</span></h4>
<h4 style="text-align: justify;"><span style="color: #ff0000;">Excelente observación, en realidad cuando un matrimonio está pasando por crisis no significa que aunque estén casados, no sea la Voluntad de Dios que se hubieran casado, pero no es menos verdad que por ejemplo hay personas que estando dentro de la iglesia (posibles cristianos o incluso cristianos verdaderos) se hayan casado con un incrédulo, por ejemplo ese matrimonio no lo aprueba Dios, un ejemplo muy duro pero revelador de lo que comentamos es el de Esdras 10:1-3 (Reina-Valera 1960)</span></h4>
<h3 style="text-align: justify;">Eso no significa que exista licencia en cualquier caso para que los que están unidos en matrimonio se divorcien o busquen divorciarse, lo que estamos haciendo es simplemente mostrar que no hay duda que hay matrimonios que Dios no aprobó  y que así como en el pasado hubieron matrimonios que Dios no aprobó hoy también puede estar ocurriendo lo mismo; pero que sin embargo cada caso es un CASO, que debe ser evaluado y analizado a la luz de las Escrituras, por eso les animamos a que no se pierdan las siguientes publicaciones sobre este tema tan controversial y de mucho peligro…</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Continue leyendo el siguiente artículo: <a href="http://www.cristianismohistorico.org/2009/10/12/matrimonio-y-divorcio2/">¿Es el divorcio la marca de alguien que no es cristiano?</a></h3>
<p style="text-align: justify;">¿Te confrontó, te retó? no esperes más y ¡compártelo!<script type="text/javascript" src="http://cdn.socialtwist.com/2009062019571/script.js"></script><a class="st-taf" style="border: 0; padding: 0; margin: 0;" onclick="return false;" href="http://tellafriend.socialtwist.com:80"><img style="border: 0; padding: 0; margin: 0;" onclick="STTAFFUNC.cw(this, {id:'2009062019571', link: window.location, title: document.title });" onmouseover="STTAFFUNC.showHoverMap(this, '2009062019571', window.location, document.title)" onmouseout="STTAFFUNC.hideHoverMap(this)" src="http://images.socialtwist.com/2009062019571/button.png" alt="SocialTwist Tell-a-Friend" /></a></p>
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		<title>¿Es el divorcio la marca de alguien que no es cristiano?</title>
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		<pubDate>Mon, 12 Oct 2009 12:00:48 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
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		<category><![CDATA[Puede el cristiano divorciarse.]]></category>
		<category><![CDATA[Soy cristiano y estoy divorciado. ¿Puedo volver a casarme?]]></category>
		<category><![CDATA[¿Cuándo es posible un divorcio?]]></category>
		<category><![CDATA[¿Es bíblico el divorcio?]]></category>
		<category><![CDATA[¿Un cristiano divorciado puede volver a casarse?]]></category>

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		<description><![CDATA[Todos aquellos que consideran el divorcio como algo totalmente pecaminoso, les decimos que  sin duda lo es.  Si es que no se ajusta a la enseñanza bíblica, debemos decir que la fe de un cristiano nacido de nuevo no debe ser evaluada por cuan moralista o falto de errores es en su vida.  Ningún creyente [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h3 style="text-align: justify;">Todos aquellos que consideran el divorcio como algo totalmente pecaminoso, les decimos que  sin duda lo es.  Si es que no se ajusta a la enseñanza bíblica, debemos decir que la fe de un cristiano nacido de nuevo no debe ser evaluada por cuan moralista o falto de errores es en su vida.  Ningún creyente nace maduro en la fe, un buen ejemplo de esto lo vemos en la vida del gran apóstol Pablo cuando nos dejo registrado que mucho de lo que él hizo lo hizo por ignorancia y no por contumacia (I Timoteo 1:12-17) y no solo eso sino como el mismo lo expresa de la siguiente manera:</h3>
<h3 style="text-align: justify;">1Ti 1:16  Pero por esto fui recibido a misericordia, para que Cristo Jesús mostrase primero en mí, toda su clemencia, para ejemplo de los que habían de creer en él para vida eterna.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Esto no tiene que ver con nuestra experiencia antes o después de ser cristiano ya que muchos creyentes que han caído en pecado han sido restaurados por el Señor.  De modo tal, que cualquiera que diga que no tiene pecado, tire la primera piedra. También, el que diga que no tiene pecado lo único que hace es engañarse a sí mismo. Por esto es bueno recordar que la Iglesia de Corinto era una iglesia llena de este tipo de problemas.  Incluso existían grandes pecados de inmoralidad y desorden sexual, pero lo que no debemos olvidar es que eran cristianos nacidos de nuevo, salvos por la gracia y el amor de Dios a quienes el apóstol Pablo escribe:</h3>
<h3 style="text-align: justify;">1Co 1:1  PABLO, llamado á ser apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, y Sóstenes el hermano,</h3>
<h3 style="text-align: justify;">1Co 1:2  A la iglesia de Dios que está en Corinto, santificados en Cristo Jesús, llamados santos, y á todos los que invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo en cualquier lugar, Señor de ellos y nuestro:</h3>
<h3 style="text-align: justify;">1Co 1:3  Gracia y paz de Dios nuestro Padre, y del Señor Jesucristo.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">1Co 1:4  Gracias doy a mi Dios siempre por vosotros, por la gracia de Dios que os es dada en Cristo Jesús;</h3>
<h3 style="text-align: justify;">1Co 1:5  Que en todas las cosas sois enriquecidos en él, en toda lengua y en toda ciencia;</h3>
<h3 style="text-align: justify;">1Co 1:6  Así como el testimonio de Cristo ha sido confirmado en vosotros:</h3>
<h3 style="text-align: justify;">1Co 1:7  De tal manera que nada os falta en ningún don, esperando la manifestación de nuestro Señor Jesucristo:</h3>
<h3 style="text-align: justify;">1Co 1:8  El cual también os confirmará hasta el fin, para que seáis sin falta en el día de nuestro Señor Jesucristo.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">1Co 1:9  Fiel es Dios, por el cual sois llamados a la participación de su Hijo Jesucristo nuestro Señor.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Los hermanos de la iglesia de Corinto son reconocidos como santificados en Cristo Jesús. Llamados santos, de tal manera, que no les faltaba ningún don espiritual en los cuales el testimonio de Cristo había sido confirmado. Ellos solo esperaban la manifestación de nuestro Señor Jesucristo.  <span style="color: #ff0000;">Por otro lado tampoco estamos hablando de personas o instituciones que con gran liberalidad se deleitan en dejar las veredas derechas, por andar en caminos tenebrosos; que se alegran haciendo el mal, que se huelgan en las perversidades del vicio; cuyas veredas son torcidas, y torcidos sus caminos, como lo expreso el apóstol Pablo a los mismos corintios:</span></h3>
<h3 style="text-align: justify;">2Co 4:1  Por lo cual teniendo nosotros esta administración según la misericordia que hemos alcanzado, no desmayamos;</h3>
<h3 style="text-align: justify;">2Co 4:2  Antes quitamos los escondrijos de vergüenza, no andando con astucia, ni adulterando la palabra de Dios, sino por manifestación de la verdad encomendándonos a nosotros mismos a toda conciencia humana delante de Dios.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Otro punto que también debe ser aclarado, es que no todos los que están dentro de la iglesia física (local físico de la iglesia) son cristianos nacidos de nuevo viviendo en el Espíritu, en santidad y honor.  Recordemos que muchos de los llamados así cristianos son carnales (no creyentes) e incluso algunos de ellos falsos hermanos. De modo pues, que no podemos pretender normalizar con reglas humanas todos los casos que se suscitan en la iglesia del Señor. Por eso, el apóstol Pablo una vez más nos aclara diciendo:</h3>
<h3 style="text-align: justify;">2Co 4:3  Que si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto:</h3>
<h3 style="text-align: justify;">2Co 4:4  En los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la lumbre del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">2Co 4:5  Porque no nos predicamos a nosotros mismos, sino a Jesucristo, el Señor; y nosotros vuestros siervos por Jesús.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">2Co 4:6  Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Y otra vez dice:</h3>
<h3 style="text-align: justify;">2Co 13:5  Examinaos a vosotros mismos si estáis en fe; probaos a vosotros mismos. ¿No os conocéis a vosotros mismos, que Jesucristo está en vosotros? si ya no sois reprobados.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">2Co 13:6  Más espero que conoceréis que nosotros no somos reprobados.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">2Co 13:7  Y oramos a Dios que ninguna cosa mala hagáis; no para que nosotros seamos hallados aprobados, mas para que vosotros hagáis lo que es bueno, aunque nosotros seamos como reprobados.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">2Co 13:8  Porque ninguna cosas podemos contra la verdad, sino por la verdad.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">2Co 13:9  Por lo cual nos gozamos que seamos nosotros flacos, y que vosotros estéis fuertes; y aun deseamos vuestra perfección.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">2Co 13:10  Por tanto os escribo esto ausente, por no tratar presente con dureza, conforme a la potestad que el Señor me ha dado para edificación, y no para destrucción.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Aclaremos una vez más, que no estamos tratando de leyes humanas o de tribunales que juzgan sin misericordia, estamos escribiendo para todos aquellos que son del cuerpo de Cristo. Para los creyentes que han nacido de nuevo, y que están caminando en santificación, puestos los ojos en el autor y consumador de la fe, Jesucristo nuestro Señor,  pero que mientras dura el tiempo de nuestra peregrinación nos hemos visto envueltos en este tipo de conflictos y también para aquellos hijos de Dios que en un tiempo de sus vidas se apartaron del camino del Señor. Muchos por ignorancia se divorciaron o se casaron de nuevo.  Así mismo, a todos aquellos que andando en su ignorancia no conociendo al Señor y también vivieron estas experiencias, y que ahora al llegar a los pies del Señor necesitan de la Palabra a tiempo para hallar el oportuno socorro, y el descanso para sus almas.  Recordemos que nadie se someterá por amor a la Voluntad de Dios si primero no ha tenido un encuentro personal verdadero con Cristo, y ha nacido de nuevo por el poder del  Espíritu Santo.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Continúa leyendo el siguiente tema: <a href="http://www.cristianismohistorico.org/2009/10/11/el-pecado-original-y-el-divorcio/"><span style="color: #ff0000;">El pecado original y el divorcio&#8230;</span></a></h3>
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		<title>¿Tiene que ver en algo el pecado original de Adan y Eva con el Divorcio?</title>
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		<pubDate>Sun, 11 Oct 2009 12:00:36 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Matrimonio y Divorcio]]></category>
		<category><![CDATA[el pecado original y el divorcio]]></category>
		<category><![CDATA[Puede el cristiano divorciarse.]]></category>
		<category><![CDATA[Soy cristiano y estoy divorciado. ¿Puedo volver a casarme?]]></category>
		<category><![CDATA[¿Cuándo es posible un divorcio?]]></category>
		<category><![CDATA[¿Es bíblico el divorcio?]]></category>
		<category><![CDATA[¿Un cristiano divorciado puede volver a casarse?]]></category>

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		<description><![CDATA[En la actualidad vemos muchas parejas separadas, otras divorciadas e incluso parejas de divorciados casados y así muchas situaciones de convivencia, matrimonio o divorcio. En medio de toda esta gama de relaciones personales, surge la siguiente pregunta: ¿qué hacer frente a cada una de estas situaciones? ya que todas de alguna manera u otra, son [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h3 style="text-align: justify;">En la actualidad vemos muchas parejas separadas, otras divorciadas e incluso parejas de divorciados casados y así muchas situaciones de convivencia, matrimonio o divorcio.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">En medio de toda esta gama de relaciones personales, surge la siguiente pregunta: ¿qué hacer frente a cada una de estas situaciones? ya que todas de alguna manera u otra, son parte de nuestra historia como creyentes en la iglesia y dentro de la sociedad.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">¿Tendrá Dios algo que decirnos al respecto? ¿Podemos saber la voluntad de Dios sobre este tema? Si estoy divorciado(a) ¿puedo volver a casarme? Estoy divorciada y mi marido está vivo ¿puedo volver a casarme?  ¿Puedo divorciarme para volverme a casarme? Mi esposa(o) está muerta(o) ¿puedo volver a casarme?, en fin una interminable lista de preguntas que hoy en día surgen por causa de la ignorancia que existe sobre este tema y sobre todo por la falta de enseñanza de la Voluntad de Dios sobre este tema (la cual está expresada claramente en Su Palabra – La Biblia).</h3>
<h3 style="text-align: justify;">De modo que para poder entender el problema del divorcio, primero necesitamos responder la pregunta de si el pecado original, tuvo que ver con la ruptura del orden establecido por Dios desde el principio para el matrimonio, para eso estaremos utilizando como texto central la enseñanza que El Señor Jesucristo nos dejó en los evangelios sobre el tema de Matrimonio y Divorcio, ya que fue de esos dos temas que él hablo como una parte de su ministerio terrenal, producto precisamente de una pregunta formulada por los religiosos de su época y que hoy no hay duda que también muchos cristianos serios y personas del mundo también se hacen.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">(Mat 19:4-9)  Y respondiendo Jesús, dijo: ¿No habéis leído que aquel que los creó, desde el principio LOS HIZO VARON Y HEMBRA,  y añadió: &#8220;POR ESTA RAZON EL HOMBRE DEJARA A su PADRE Y A su MADRE Y SE UNIRA A SU MUJER, Y LOS DOS SERAN UNA SOLA CARNE&#8221;?</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Por consiguiente, ya no son dos, sino una sola carne. Por tanto, lo que Dios ha unido, ningún hombre lo separe. Ellos le dijeron*: Entonces, ¿por qué mandó Moisés DARLE CARTA DE DIVORCIO Y REPUDIARLA? El les dijo*: Por la dureza de vuestro corazón, Moisés os permitió divorciaros de vuestras mujeres; pero no ha sido así desde el principio.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Y yo os digo que cualquiera que se divorcie de su mujer, salvo por fornicación, y se case con otra, comete adulterio.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Lo que Dios junto = Matrimonio</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Repudiare a su mujer = Divorcio</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Es decir no podemos dejar de lado que él Señor dice que al principio no fue así, en pocas palabras Dios no hizo provisión para el divorcio, sin que eso signifique que Dios no sabía que tarde o temprano se producirían divorcios. Esto nos muestra categóricamente que la Voluntad de Dios es que el hombre y la mujer que están casados, que están unidos por la voluntad de Dios en matrimonio; no se Divorcien, es decir, que no busquen pretextos para divorciarse ya que no hay razón alguna para que los que están unidos por Dios busquen separarse. Además de eso vemos que el Señor expreso que para que en una pareja de esposos pudiera producirce un divorciarse es por causa de fornicación. Esto es así porque todo acto inmoral que este incluido dentro de fornicación significa la ruptura del pacto que se establece cuando un hombre y una mujer están unidos por el Señor (explicaremos el tema del pacto matrimonial más adelante).</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Note que estamos afirmando “los que están unidos por el Señor”, ya que no todas las parejas que se unen están unidas por Dios, muchos matrimonios se realizan por conveniencia, por cubrir un pecado o por acumular poder o riqueza, etc., de modo pues que tanto los que se separan por “cualquier causa” o se casan indebidamente están dentro de lo que el Señor dijo: -por la dureza del corazón-  pero no porque así Dios lo quiera y mucho menos porque esa sea Su Voluntad perfecta. Sin embargo eso no significa que los que no están unidos por el Señor busquen divorciarse o separarse, lo único que estamos dejando claro hasta aquí, es que muchas veces el ser humano hace cosas fuera de la voluntad de Dios y luego está queriendo responsabilizar a alguien más de sus errores y fracasos, y muchas veces oímos que responsabilizan a Dios de sus mal proceder.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">En ese sentido hasta aquí hemos podido aprender que el matrimonio definitivamente es una de las bendiciones más grandes que Dios le ha dado a hombres y mujeres, ya que es un marco de protección y seguridad que solo Dios quien lo diseño e instituyo, puede garantizar; mucho más aun cuando la pareja de esposos a rendido sus vidas a Cristo, reconociéndolo como Señor y Salvador deseando vivir según el estándar de Dios registrado en la sagradas escrituras:</h3>
<h3 style="text-align: justify;">(Eph 5:21-33)  sometiéndoos unos a otros en el temor de Cristo. Las mujeres estén sometidas a sus propios maridos como al Señor. Porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, siendo El mismo el Salvador del cuerpo.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Pero así como la iglesia está sujeta a Cristo, también las mujeres deben estarlo a sus maridos en todo.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia y se dio a sí mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado por el lavamiento del agua con la palabra, a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia en toda su gloria, sin que tenga mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuera santa e inmaculada.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Así también deben amar los maridos a sus mujeres, como a sus propios cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Porque nadie aborreció jamás su propio cuerpo, sino que lo sustenta y lo cuida, así como también Cristo a la iglesia; porque somos miembros de su cuerpo.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">POR ESTO EL HOMBRE DEJARA A SU PADRE Y A SU MADRE, Y SE UNIRA A SU MUJER, Y LOS DOS SERAN UNA SOLA CARNE.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Grande es este misterio, pero hablo con referencia a Cristo y a la iglesia.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">En todo caso, cada uno de vosotros ame también a su mujer como a sí mismo, y que la mujer respete a su marido.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Es por eso que podemos afirmar que todas las parejas (un hombre-una mujer) que están unidas en matrimonio, sobretodo que no sean creyentes, necesitan ponerse urgentemente y sin perder tiempo bajo la protección de Dios, no porque sus matrimonios no sean validos necesariamente sino porque están a merced de sus propias decisiones y conceptos seculares que tengan del matrimonio.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">No sería extraño ver, que si no rinden sus vidas a Cristo, estén pensando, uno de ellos o los dos; en separarse o incluso divorciarse, y esto solo será posible evitar si se arrepienten de su estado de vida actual en pecado, es decir por estar muertos en sus delitos y pecados, por ser incrédulos.  Incluso casarse sin haber conocido a Dios los pone en una situación muy frágil, porque cada esposo tendrá sus propios conceptos e ideas de lo que es un matrimonio, de modo que el único camino para el perdón de sus pecados es Jesucristo.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Estas parejas necesitan venir a Dios arrepentidos de sus pecados y volver sus ojos al Señor. Necesitan  aceptar el sacrificio de Amor que Dios proveyó en la persona del Señor Jesucristo, para que como afirma la Biblia que todo aquel que crea en El no se pierda mas tenga vida eterna.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Podemos ver con toda claridad entonce<br />
s que no importa si están “bien casados” y todo va “bien”. Sin Cristo, están sin Dios; y sin esperanza, expuestos a las garras del maligno; y no solo ellos, sino también sus hijos ya que no cuentan con la Bendición de Dios (recordemos que toda persona que no está en Cristo esta bajo la ira de Dios). La bendición solo puede venir cuando Jesucristo es Señor y Salvador de nuestras vidas. Toda pareja que este unida en matrimonio y no tiene a Cristo se pierde la gran bendición descrita en la Biblia en Efesios 5:21-33.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Este pasaje de la Palabra de Dios (Efesios 5:21-33) nos muestra categóricamente que ninguno que profese ser hijo de Dios nacido de nuevo en plena comunión con el Señor estará maquinando en su corazón separarse de su esposa o esposo, y mucho menos divorciarse  ya que la Gracia de Dios y el Amor de Dios son suficientes para lograr la felicidad duradera en un matrimonio, lo cual no significa ausencia de problemas. Aquí en este pasaje ni siquiera hay la más mínima posibilidad de ruptura sino todo lo contrario se habla de un continuar mejorando y mejorando, así como Cristo amó a su iglesia y se entregó a sí mismo por ella, para santificarla y presentársela a sí mismo una iglesia que no tenga ni manchas ni arrugas.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Pero para poder seguir profundizando en este tema también tenemos que explicar a la luz de las escrituras el significado de la palabra fornicación y lo que implica la dureza de corazón y como el pecado original afecto grandemente la vida espiritual del hombre y su relación con Dios.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">En la Biblia encontramos los términos fornicación y adulterio. Estos dos términos se refieren a conductas sexuales desordenadas, pecaminosas y contrarias a la Voluntad de Dios (Gálatas 5:19), pero podemos decir que adulterio está “incluido”, está dentro del rango de acción que envuelve el término fornicación ya que fornicación abarca todas aquellas acciones pecaminosas de todo tipo de desorden sexual (Romanos 1:29), estamos hablando de homosexualismo, lesbianismo, adulterio, bestialismo etc.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Este término también se usa mucho en la Biblia para relacionarlo con la idolatría, en los cuales se efectuaban ritos y prácticas sexuales aberrantes; por eso el Señor Jesús no utiliza el término adulterio cuando responde a los fariseos, ya que adulterio solo tipifica la infidelidad matrimonial.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Un adúltero o una adúltera es aquel que sostiene relaciones sexuales fuera del matrimonio, esto quiere decir un esposo con una mujer que no es su esposa y en el caso de una esposa con un hombre que no es su esposo, vemos pues que El Señor utiliza el término fornicación que es mucho más amplio en calificar y señalar actos inmorales referentes al sexo y a comportamientos espirituales pecaminosos, en ese sentido todo lo que tiene que ver con fornicación y adulterio es pecado, es contrario a la Voluntad de Dios y es por eso precisamente que es una de las causas posibles de divorcio.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Pero no debemos dejarnos llevar por sutilezas o malas interpretaciones y malas aplicaciones de esta enseñanza, más adelante trataremos con toda claridad lo que la Biblia expone referente al divorcio, pero por ahora retengamos la instrucción de la Palabra que hasta aquí hemos analizado y continuemos.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Continuando entonces con las definiciones vemos por otro lado que la dureza de corazón es una condición de vida pecaminosa, un estilo de vida egoísta e insensible lo cual implica no amar al prójimo y mucho menos amar a Dios, y sobre todo no obedecer a Dios; como lo explican las escrituras:</h3>
<h3 style="text-align: justify;">(Eph 4:18-19)  entenebrecidos en su entendimiento, excluidos de la vida de Dios por causa de la ignorancia que hay en ellos, por la dureza de su corazón; y ellos, habiendo llegado a ser insensibles, se entregaron a la sensualidad para cometer con avidez toda clase de impurezas.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">(Salmos 81:10-13)  Yo, el SEÑOR, soy tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto; abre bien tu boca y la llenaré. Pero mi pueblo no escuchó mi voz; Israel no me obedeció.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Por eso los entregué a la dureza de su corazón, para que anduvieran en sus propias intrigas. ¡Oh, si mi pueblo me oyera, si Israel anduviera en mis caminos!</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Eso es lo que significa endurecimiento del corazón. Cuando usted decide hacer algo por sí solo, sin prestar ningún tipo de atención a lo que Dios ha revelado en Su palabra, en ese sentido usted está endureciendo su corazón, ya que Dios lo deja a sus propios designios y deseos, pero usted es responsable de ese endurecimiento.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Como podemos ver el tema del divorcio durante el ministerio terrenal de nuestro Señor, fue muy controversial y a la vez  crucial, por eso los fariseos, una orden religiosa de aquellos tiempos, formulo la pregunta de qué hacer con el divorcio; ya que ellos tenían clara la enseñanza sobre este tema y por eso para poder evaluar el conocimiento del Señor sobre el divorcio y como pretexto de hallar en El alguna enseñanza pecaminosa para acusarle, le preguntaron si era licito repudiar a la mujer por cualquier causa, como vemos no le dijeron: ¿qué piensas del divorcio?. Si no que ellos querían hallar una razón para acusarle ya que en esos tiempos estos fariseos tenían claro el tema del divorcio según sus propias enseñanzas, las cuales no necesariamente eran correctas.</h3>
<h3 style="text-align: justify;">A modo de conclusión no hay duda entonces que cuando hablamos de divorcio, la caída del hombre en el Edén, tiene que ver mucho con los casos de divorcio que hoy enfrenta tanto la sociedad como la Iglesia del Señor.</h3>
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