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	<title>Cristianismo Histórico &#187; adoracion</title>
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	<description>Predicando la verdad en tiempos de apostasía</description>
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		<title>La adoración que Dios desea</title>
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		<pubDate>Sun, 21 Jun 2009 16:16:08 +0000</pubDate>
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		<title>La oración Intercesora II</title>
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		<pubDate>Thu, 21 May 2009 22:07:03 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Oración]]></category>
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		<category><![CDATA[oración]]></category>

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		<description><![CDATA[Por Ray C. Stedman Cuando el gran evangelista D.L. Moody, estuvo en Edimburgo en los años1880, le pidieron en una mañana para que hablara a un grupo en un salón lleno de niños. Para llamar su atención, el comenzó con una pregunta. Le preguntó, &#8220;¿Que es oración? De hecho él no esperaba una contestación el [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"><span style="font-size: small;">Por Ray C. Stedman</span></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"><span style="font-size: small;">Cuando el gran evangelista D.L. Moody, estuvo en Edimburgo en los años1880, le pidieron en una mañana para que hablara a un grupo en un salón lleno de niños. Para llamar su atención, el comenzó con una pregunta. Le preguntó, &#8220;¿Que es oración? De hecho él no esperaba una contestación el iba a contestar la pregunta él mismo y para su asombro, se levantaron manos por todo el salón. Él llamó a un joven para que le diera la respuesta, y el joven se levantó y dijo a gran voz: Oración es una ofrenda de nuestros deseos hacia Dios por las cosas que están de acuerdo a su voluntad, en el nombre de Cristo, confesando nuestros pecados y reconociendo en agradecimiento sus misericordias, &#8220;¡Gracias mi niño, que naciste en Escocia! Eso fue 100 años atrás. Me pregunto ¿cuantos adultos podrían dar una definición de oración como esa hoy? </span></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"><span style="font-size: small;">Hemos estado estudiando la oración mirando al Antiguo Testamento, de personas de valor que aprendieron a como orar a través de muchas dificultades, problemas, presiones, y caídas, pero aún así aprendieron a confiar en Dios en maneras maravillosas. Esta mañana quiero tomar una oración de la experiencia de Job, encontrada en el capítulo 42 del libro de Job. </span></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"><span style="font-size: small;">Job fue un hombre atormentado por una gran aflicción física. Él fue atormentado por tres charlatanes viejos molestos que le dijeron que la causa de sus problemas era su propio pecado. Como resultado, el estuvo en gran angustia. Este libro esta lleno de oraciones de Job, pero lo que se hace notar es que Job es el único que ora. No hay oraciones registradas de parte de sus amigos, quienes no sintieron la necesidad de la oración en sus propias vidas. </span></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"><span style="font-size: small;">Ahora, aunque Job estaba siempre orando, sus oraciones no se veían ser contestadas. Uno de sus grandes problemas era el silencio de Dios. Aunque Job gemía angustiado en gran manera, Dios parecía no decirle nada a él hasta lo último que Dios le habló del torbellino, y examinó la aptitud de Job para tratar con él. Después, como saben ustedes, Job se arrepintió en polvo y ceniza. Al final del tiempo, en el verso 7 del capítulo 42, leemos este recuento: </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt; text-align: justify;"><strong><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"><span style="font-size: small;">Y aconteció que después que habló Jehová estas palabras á Job, Jehová dijo á Eliphaz Temanita: Mi ira se encendió contra ti y tus dos compañeros: porque no habéis hablado por mí lo recto, como mi siervo Job. Ahora pues, tomaos siete becerros y siete carneros, y andad á mi siervo Job, y ofreced holocausto por vosotros, y mi siervo Job orará por vosotros; porque de cierto á él atenderé para no trataros afrentosamente, por cuanto no habéis hablado por mí con rectitud, como mi siervo Job. Fueron pues Eliphaz Temanita, y Bildad Suhita, y Sophar Naamatita, é hicieron como Jehová les dijo: y Jehová atendió á Job. Y mudó Jehová la aflicción de Job, orando él por sus amigos: y aumentó al doble todas las cosas que habían sido de Job. {Job 42:710}</span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"><span style="font-size: small;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"><span style="font-size: small;">Una cosa que sobresale de este pasaje es el hecho de que es un ejemplo claro de un hombre intercediendo por sus amigos. Este es un ejemplo excelente de lo que llamamos a menudo una &#8220;oración intercesora&#8221; orando por otra persona y no por nosotros. Hay mucho material en este pasaje para enseñarnos a como orar por otros. Al estar meditando en esto, ha ministrado a mi propio corazón, y veo tres cosas que por lo menos me hacen ver como gran ayuda para entender el papel de un intercesor. </span></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"><span style="font-size: small;">Primero, este pasaje nos revela de que tenemos una relación con otro; pertenecemos el uno a otro. Esto es verdaderamente real en el cuerpo de Cristo. Somos instruidos en Nuevo Testamento de que somos miembros de unos a otros. Nuestras vidas han sido unidas de alguna forma. Porque compartimos la vida en Cristo, somos miembros de la misma familia; estamos compenetrados los unos a los otros. </span></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"><span style="font-size: small;">Pablo dice algo muy notable en 1 Corintios del capítulo 12, donde él señala que el cuerpo de Cristo esta hecho en tal forma de que si un miembro sufre, todos los miembros sufren. Cuando leemos versos como esos se puede decir uno así mismo, como yo me he dicho a mi mismo, &#8220;¿Como puede ser eso? Yo ni siquiera sé acerca de los sufrimientos de millones de miembros del cuerpo de Cristo. ¿Como puede afectar el sufrimiento de otro a mí? Aún aquí en esta congregación hay muchos de ustedes que podrían pasar a través de pruebas, que puedan ser honrosas o deshonrosas, y yo no sé nada al respecto. ¿Entonces como puede eso afectarme? Pero cuando un miembro es honrado todos son honrados, cuando uno es deshonrado todos son deshonrados. </span></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"><span style="font-size: small;">Si piensas al respecto por un momento puedes ver el porque. Cuando un miembro de la comunidad cristiana es honrado, ¿que piensan todos los que oyen acerca de los cristianos? Bueno, piensan mejor de ellos, ¿no es así? Y piensan así porque la gente tiende a pensar de un miembro de un grupo como característica de todos los miembros. Lo mismo se aplica cuando uno deshonra el nombre de Cristo. Todo el que oye se dice así mismo, &#8220;Ya veo, de todas formas esto era lo que yo pensaba de estos cristianos. Todos son así.&#8221; </span></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"><span style="font-size: small;">Ahora, porque pertenecemos el uno al otro en esta forma y lo que hacemos toca y penetra a otras personas, estamos entonces supuestos a orar por otras personas. Tenemos una relación el uno al otro que no podemos negar. Esto es verdad aún si no fuésemos cristianos. Tenemos una relación con toda persona en el mundo. John Donne, el filósofo inglés dijo; &#8220;Ningún hombre es una isla.&#8221; Eso es verdad. Uno de los primeros retos a esa declaración aparece en el libro de Génesis, cuando Caín le dijo a Dios, &#8220;¿Soy yo el guardián de mi hermano?&#8221; {Gen 4:9}. A través de toda la Biblia esa pregunta ha sido contestada afirmativamente. Si, somos los guardianes de nuestros hermanos. Somos responsables de lo que le pasa a otros. Porque somos miembros de una raza no tenemos el derecho de aislarnos desconectados sin importarnos por lo que otros están pasando. Estamos todos marcados con la misma naturaleza de caídos en el pecado. Todos reaccionamos de la misma forma. Todos contribuimos a las dificultades de otros en muchas formas. Por lo tanto, somos responsables. Esto todo sirve como fondo para la oración intercesora. </span></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"><span style="font-size: small;">Pero este recuento también indica que hay una diferencia entre nosotros. En un sentido todos somos iguales, pero en otro sentido todos somos diferentes. Noten que Dios envió particularmente a los amigos de Job a él para que él orara por ellos y no al revés. Estoy seguro de que esto debió haber sido un choque para estos hombres, porque a través de todo el libro es evidente que ellos se consideran ellos mismos superiores a Job espiritualmente. Ellos han venido a señalar en gran escala y con tremenda palabrerías toda la maldad que Job había hecho en su vida. Ellos pensaron de si mismos como médicos de este hombre adolorido espiritual y físicamente. Pero Dios no piensa de ellos en esa forma. En sus ojos Job ha alcanzado un nivel de conocimiento y entendimiento&#8211;y por lo tanto autoridad&#8211;que ellos no habían alcanzado. Cuando el tiempo llega para corregirles, Dios envía a los tres hombres para que Job orara por ellos. </span></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"><span style="font-size: small;">Esto refleja la verdad que enseña el Nuevo Testamento que, en el cuerpo de Cristo, hay niveles de conocimiento y crecimiento, y experiencia y autoridad. Primera de Juan dice, &#8220;Yo les escribo, hijitos míos, porque ustedes conocen al Padre. Yo les escribo a ustedes jóvenes, por que han superado el enemigo. Yo les escribo a ustedes padres, porque le conocen a Él desde el comienzo,&#8221; {1 Juan 2:12-14}. </span></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"><span style="font-size: small;">Hay niveles de crecimiento, y de espiritualidad verdadera que son reconocidas en las Escrituras. Algunos son bebés, apenas comenzando su vida cristiana; otros han crecido al nivel de jóvenes que están capacitados para batallar con el enemigo y superar los asaltos y batallas de la vida; y después hay padres que han estado en el camino por mucho tiempo. Su edad y experiencia le han enseñado muchas lecciones profundas y penetrantes que el hombre joven no ha aprendido todavía. Dios reconoce estas diferencias. También nosotros debemos de reconocerlas y aprender el uno del otro, de acuerdo al estado que Dios nos ha puesto en esta área. </span></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"><span style="font-size: small;">Ahora, reconozco que esto tiene poco que ver con la edad cronológica. Un hombre o mujer anciano puede ser un bebé en Cristo. Por otro lugar, uno puede ser joven en años y ser un padre, un gigante espiritual. </span></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"><span style="font-size: small;">Yo estaba en Fresno la semana pasada, en el seminario de esa ciudad, hablando acerca de 200 pastores de toda la región oeste del país y de Canadá. Llevé conmigo a un joven llamado Kenneth Lee, que está asociado con el ministerio de la prisión en Vacaville. El fue enviado a prisión hace seis años mas o menos por asesinato, y se convirtió al cristianismo al faltarle cuatro años para completar su sentencia. En el ministerio de la prisión que es llevado allí, bajo la dirección de algunos de los hombres que hemos conocido allí, él comenzó a crecer en su conocimiento de las Escrituras y su caminar con el Señor. En cuatro años de estudiar las Escrituras, a veces cuatro o cinco horas al día, él ha crecido a un nivel espiritual que es evidente en todo aquel que le conoce. Yo le dije a los jóvenes que están en el seminario en Fresno, &#8221; ¡Yo le recomiendo grandemente que todos ustedes pase un año en la prisión!&#8221; Una experiencia así ayuda a madurar a un nivel que no es siempre posible a aquellos que son educados solamente. Así que hay niveles de conocimiento; hay niveles de autoridad. Todos somos iguales como hijos e hijas de Dios en relación del uno al otro, pero no todos son iguales en conocimiento y gracia. Dios escoge a Job, por lo tanto para orar por estos hombres. </span></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"><span style="font-size: small;">Después este ministerio de intercesión indica el privilegio que tenemos de compartir nuestra fuerza espiritual con aquellos que están atravesando pruebas. A veces tú eres el que estás fuerte y otros están débiles. Tú puedes orar por aquellos que están luchando, que están bajo gran presión, confundidos, quizás, engañados por el pecado que no pueden ni ver aún sus propios problemas. &#8220;Aquellos que son espirituales,&#8221; dice Pablo en el libro de Gálatas, &#8220;deben de restaurar a aquellos en espíritu de humildad, considerándose a ellos mismos no sea que también ellos sean tentados.&#8221; {Gal 6:1}. En otro tiempo tú puedes ser el que está débil, deprimido, o descorazonado, y uno que tal vez fue débil pero ahora es más fuerte que tú puede orar por ti. </span></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"><span style="font-size: small;">En mi propia vida ha habido veces que he estado bajo tremenda presión, quizás bajo depresiones de espíritu y al punto de desear aún terminar de ser cristiano, y algunos han orado por mí. Eso me ha estabilizado, fortalecido, levantado y capacitado para cumplir con demandas que de otra forma no podía. (El apóstol Pablo dice que el estaba consciente de que muchos estaban orando por él y obtenía la libertad de la prisión a veces como resultado de sus oraciones.) En otras ocasiones he tenido el privilegio de orar por algunos que estaban sufriendo, pasando por tentaciones seductivas por la cuál llamaban a su destrucción propia, y Dios por su gracia le libró y le ayudó en ese momento de problema. </span></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"><span style="font-size: small;">Ahora, hay veces que uno no puede hacer que la gente pare de estar metiéndose en problemas. Jesús oró por Pedro cuando él sabía que pronto lo iba a negar. Pedro, de todas formas le negó. Pero Jesús dijo que el había orado porque cuando Pedro le negó que su fe no decayera, y Pedro fue sostenido en ese momento. Cuando todo terminó, nuestro Señor le restauró en esa escena preciosa en el mar de Galilea, cuando le preguntó, &#8220;¿Pedro me amas? {Juan 31:15-19}. Por lo tanto, intercesión tiene esa cualidad maravillosa de dejar que compartamos nuestros momentos de fortaleza con aquellos que están en momentos de debilidad, que podamos ser sostenidos en nuestros periodos de debilidad por aquellos que tienen fortaleza espiritual. </span></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"><span style="font-size: small;">Pero hay más que simplemente intercesión aquí. Si miras a este recuento cuidadosamente, verás en el verso 10 algo registrado del efecto que tuvo también en Job: </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt; text-align: justify;"><strong><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"><span style="font-size: small;">Y mudó Jehová la aflicción de Job, orando él por sus amigos: y aumentó al doble todas las cosas que habían sido de Job. {Job 42:10}</span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"><span style="font-size: small;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"><span style="font-size: small;">En el libro de Job se nos ha dado evidencia clara de cuando los problemas físicos de él comenzaron. Comenzaron, como nos dicen los primeros capítulos después de haber sido destruida la casa de Job y sus riquezas y sus hijos ser muertos, Satanás obtuvo permiso de Dios para afligirle con un asedio terrible de ansiedad de pies a cabeza. Una serie de dolores terribles, el calor supurando que lo transformaron y lo hicieron verse en una forma terrible. Esto de seguro que afectó su autoestima y él se hizo pedazos. Después él se acostó en el montón de cenizas. El libro completo es un recuento de como Job clama en agonía y desespero semana tras semana por esto. Sus amigos vienen y le atormentaban con acusaciones, echándole la culpa por todo, para que así él fuera atormentado mentalmente y físicamente. Pero si te preguntas a ti mismo, &#8220;¿Cuando se acabó el dolor de Job?&#8221; este verso es el único que te da esa respuesta. Dios reversó el destino de Job cuando él oró por sus amigos. Entonces terminó su agonía. Aún durante el gran encuentro de Job con Dios, registrado en los capítulos 40 y siguientes, no hay mención de que su agonía cesó. Él fue cuestionado por Dios en todas sus preguntas, pero aún sintiendo el dolor horrible en su cuerpo. Sin embargo, cuando él ora por sus amigos, todo termina. </span></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"><span style="font-size: small;">Esto indica, que para que todo esto pase, Job tenía que enfrentarse con su resentimiento en contra de estos hombres. Si nos ponemos en el lugar de Job, podemos entender como él se debió de haber sentido. Muy posible, que Job vería a estos hombres como un trío de charlatanes haciéndose los buenos que solo se estaban haciendo de alardes. En lo peor, Job los miraría como un grupo de calumniadores que estaban por destruir su reputación porque le acusaron de algo que él nunca hizo, de actitudes que no tuvo, de acciones que nunca soñó haber hecho. Ellos decían que estas fueron las razones de todos sus problemas. Lo agredieron, lo insultaron, lo trataron con atrocidad. Él tenía todo el derecho por normas naturales de estar enojado, disgustado y amargado en contra de estos tres llamados amigos. Pero tú no puedes orar por alguien cuando piensas de esa forma de él. En obediencia a Dios, Job tenía que perdonar a estos hombres. El tenía que dejar a un lado la amargura, el resentimiento y el coraje que el pudo haber sentido y enfrentarse a ellos como pecadores igual que él. Eso es lo hermoso de este pasaje, porque en el momento que Job hizo eso empezó su sanación propia. </span></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"><span style="font-size: small;">El coraje y el resentimiento siempre nos afectan. El tener rencor en contra de alguien nos destruye. Jesús dijo esto en varias de sus parábolas e historias en el Nuevo Testamento. Él implicó claramente, que si no perdonamos a otros, estamos sujetos a un tormento terrible interno que no cesará hasta que no estemos dispuestos a perdonar. Pablo le dice a los efesios de que &#8220;debemos ser tiernos de corazón, perdonándonos unos a otros como Dios por causa de Cristo nos perdonó a nosotros,&#8221; {Ef 4:32}. En la oración del Padre Nuestro, Jesús nos enseñó que debíamos perdonar: &#8220;Perdónanos nuestros pecados como así nosotros también perdonamos a nuestros deudores,&#8221; {Mat 6:12, 6:14}. En toda la escritura se encuentra este reconocimiento que la sanidad no puede ocurrir en nuestra vida hasta que perdonemos a aquellos que nos han ofendido, herido o hecho daño. </span></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"><span style="font-size: small;">Todo esto fue hecho más fácil para Job debido a un segundo factor, y es que estos hombres fueron instruidos por Dios para que tomaran siete toros y siete carneros y los ofrecieran como sacrificio por ellos mismos. Ese es el lenguaje simbólico del Antiguo Testamento que nos dice lo que corría en sus propios pensamientos y corazones cuando hicieran esto. En el libro de Levíticos en las descripciones de las ofrendas de Israel, encontramos que cada uno de estos animales tiene un significado peculiar. </span></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"><span style="font-size: small;">Primero, estos eran animales masculinos&#8211;toros y carneros. Los animales masculinos eran tratados diferentes a los femeninos en las ofrendas del Antiguo Testamento. Los masculinos siempre indican liderazgo, así que hay indicación que estos hombres eran líderes espirituales en el pueblo. Pero como líderes, ellos habían hecho algo malo, por lo tanto tenían que ofrecer sacrificios. Una muerte tenía que ocurrir; tenían que morir a aquello que habían hecho, cualquier cosa que fuere. Además, los toros eran siempre el retrato de fuerza en el Antiguo Testamento; pero los carneros eran el retrato de la pasión. Aún en el mundo antiguo de Grecia, estos animales tenían este significado. Lo que estos hombres estaban diciendo con esta ofrenda la cual Dios les ordenaba a ellos a traer, era que como líderes reconocidos, habían mal usado sus fuerzas en un ataque ingrato en contra de Job. Con pasión excesiva, con coraje sin ser justificado, ellos le atacaron y le insultaron. Ellos tenían que confesar que por la muerte de estos animales como sus substitutos, hablaba de su propio juicio de estas cosas malas. Ahora estoy seguro de que le ayudó a Job a orar por ellos porque significaba que ellos se habían arrepentido. </span></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"><span style="font-size: small;">Pero hay otro factor que también ayudó a Job, y ese fue el hecho de que él mismo se había arrepentido delante de Dios. En este gran encuentro con Dios el aprendió algo de él mismo que nunca había visto antes. Aunque, al principio de el libro, él es reconocido por Dios como un hombre justo, pero aún había un espíritu de justificación propia en su corazón que el no estaba al tanto. Tomó todo el dolor, toda la angustia, y todas las semanas de tormento para traerle al lugar donde finalmente vio lo que era él realmente delante de Dios. Él no vio eso al principio. A través de todo el libro él discute con Dios, casi al punto de echarle la culpa a Dios por todo. Él no lo dice así en esa forma, pero al final cuando Dios se le aparece y comienza a cuestionarlo acerca de su capacidad de manejar los problemas profundos y complicados de la vida la serie de preguntas más asombrosas en toda la Biblia Job al final se encara con él mismo con estas palabras en el capítulo 42, verso 5: </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt; text-align: justify;"><span style="font-size: small;"><strong><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;" lang="ES">De oídas te había oído; Mas ahora mis ojos te ven. Por tanto me aborrezco, y me arrepiento En el polvo y en la ceniza.</span></strong><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"> <strong>{Job 42:5-6}</strong></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"><span style="font-size: small;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"><span style="font-size: small;">Es fácil orar por alguien que nos ha herido cuando entendemos cuantas veces hemos herido a otros, cuando nosotros, al igual que Job, ve que hemos estado insultando a Dios. Hemos acusado a Dios de cosas erróneas; le hemos echado la culpa por cosas que Él nos ha enviado como un regalo de amor. Nos hemos quejado y murmurado y criticado y acusando falsamente a Dios, pero Él nos perdonó; Él no lo tomó en contra nuestra. Él nos ayudó a verlo y después lo borra. Job pudo hacer eso con estos hombres porque él mismo había sido perdonado. El resultado fue sanidad inmediata en su vida. Todo el veneno de rencor se terminó; todo su coraje acabó. Job comenzó a ser limpiado, su enfermedad sanada, y Dios comenzó a derramar bendición otra vez a su vida “dos veces mas que lo que tenía antes.&#8221;</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"><span style="font-size: small;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"><span style="font-size: small;">Quizás eso no signifique mucho para nosotros porque se refiere a cosas materiales, pero en una época cuando la prosperidad y el tener hijos eran símbolos de las bendiciones de Dios, esto fue testimonio de Dios para el mundo que observaba que Job había limpiado un error profundo arraigado en su vida. Dios lo lavó y lo limpió y le perdonó; y Job simplemente extendió el perdón a estos hombres quiénes le habían herido severamente. </span></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"><span style="font-size: small;">Hace algunos años un amigo me dijo una historia asombrosa acerca de una experiencia que el tuvo en una conferencia cristiana en las Sierras. Él conoció a un hombre y su esposa en una cena allí, y él notó que este hombre trató a su esposa en una manera no muy caballerosa, hablándole en una forma brusca cuando se dirigía a ella, ignorándola la mayor parte del tiempo. Mi amigo dijo que al él irse hacia el valle, este hombre le dijo, &#8220;¿Le molestaría si puedo ir con usted?&#8221; Mi esposa puede irse con otra pareja. Yo quiero hablar con usted.&#8221; </span></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"><span style="font-size: small;">Al irse juntos, este hombre le dijo, &#8220;¿Notó cuando estábamos juntos esta noche que tuve problemas hablando con mi esposa?&#8221; Mi amigo le dijo, &#8220;Si.&#8221; &#8220;Bien, déjeme decirle porque,&#8221; dijo este hombre. &#8220;Nos casamos hace acerca de diez años. Yo amaba a mi esposa mucho y tuvimos un par de años maravillosos. Después me envolví en el trabajo de la granja. Yo estaban tan ocupado que no pasábamos mucho tiempo juntos. Al prosperar la granja, alquilé a un hombre para que viniera y trabajara para mí, y no pasó mucho tiempo cuando descubrí que él estaba pasando tiempo con mi esposa en mi casa cuando yo estaba en los campos. Cuando supe esto le dije al hombre que no podía ir a mi casa más, y le advertí a mi esposa que no iba a tolerar este comportamiento.&#8221; </span></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"><span style="font-size: small;">&#8220;Poco después de eso mi esposa se enfermó y tuvo que tener cirugía menor. Fui al hospital a verla durante una hora que no era la usual de visitas. Para mi gran asombro, caminé adentro del cuarto del hospital y la encontré en la cama con el empleado. Me puse tan enojado que me fui otra vez a la granja. No fui a verla por un par de días porque no podía soportar su presencia. Finalmente me llamaron del hospital y dijeron que tenía que ir a buscarla para llevarla a la casa, y lo hice. Le pregunté por que ella había hecho eso. Ella lloró y dijo que sabía que estaba mal hecho y me pidió que la perdonara. Pero no puedo. Desde ese tiempo no hemos casi hablado el uno al otro. No puedo soportar su presencia. Ella me hace sentir enojado todo el tiempo que la miro. Estoy seguro que usted puede notar eso cuando estábamos juntos hoy. ¿Que haré? ¿Como puedo arreglar esto?&#8221; preguntó él. </span></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"><span style="font-size: small;">Mi amigo que es cristiano le dijo, &#8220;¿No ves lo que te estás haciendo tu mismo? Estás en tormento y agonía constante, y se va a ir poniendo peor, no mejor. Y mira lo que estás haciendo a tu esposa. La tienes en un callejón sin salida. Ella no puede ir a ninguna parte. Ella ha hecho todo lo que ella puede hacer acerca de esta situación. Ella admitió que lo que hizo estaba mal. Ella te ha pedido que le perdones. Ella no puede cambiarlo; ella no puede eliminarlo. ¿Así que, que vas a hacer en el futuro, solo continuar culpándola para siempre? Ellos hablaron más acerca de eso y oraron juntos. Después mi amigo se fue. </span></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"><span style="font-size: small;">Dos semanas mas tarde el volvió otra vez a las montañas y fue adonde esta pareja de nuevo. Era obvio a primera vista que todo era diferente. Este hombre corrió hacia mi amigo y le dijo, &#8220;Quiero darle las gracias por lo que usted me dijo. Después de que hablamos fui a mi esposa y le dije yo estaba incorrecto por no haberla perdonado. Entonces la perdoné, y le pedí a ella que me perdonara a mi, por las cosas feas, malas y crueles que le había dicho desde aquel entonces. Después nos arrodillamos juntos y le pedimos al Señor que nos perdonara. Ahora es como una segunda luna de miel. Las cosas son muy diferentes.&#8221; </span></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"><span style="font-size: small;">Mucha gente mantiene rencor en contra de otros por años. Su propia vida espiritual es envenenada como resultado, y están envenenando otras relaciones en el hogar también. Pero la gracia de Dios nos enseña que la oración intercesora nos ayuda a perdonarnos los unos a los otros. </span></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"><span style="font-size: small;">Perdón siempre quiere decir tres cosas: </span></span></p>
<ul type="disc">
<li class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt; text-align: justify; mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto; mso-list: l0 level1 lfo1; tab-stops: list .5in;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"><span style="font-size: small;">Quiere decir primero que, yo no le diré nada acerca de esto a la persona; él es perdonado. Esto es como Dios nos perdona: &#8220;El hecha nuestros pecados en lo más profundo de el mar y no se acuerda más de ellos,&#8221; {Miq 7:19}. </span></span></li>
<li class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt; text-align: justify; mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto; mso-list: l0 level1 lfo1; tab-stops: list .5in;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"><span style="font-size: small;">Segundo, quiere decir que no hablaré con nadie más acerca de eso. No me quejaré con nadie; No lo volveré a traer otra vez y repitiéndolo con nadie más. </span></span></li>
<li class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt; text-align: justify; mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto; mso-list: l0 level1 lfo1; tab-stops: list .5in;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"><span style="font-size: small;">Tercero, quiere decir que no me hablaré a mi mismo nunca más acerca de eso. No lo traeré en secreto todo el tiempo. No pondré el proyector de película en mi mente y lo traeré a relucir hasta que salga y me enfade y me haga enojar de nuevo. Ahora, no podré hacer que pare de venir a mi mente en algunas ocasiones, pero no lo entretendré; no lo escucharé, no lo encenderé otra vez. </span></span></li>
</ul>
<p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"><span style="font-size: small;">Esto es lo que perdonar quiere decir. Eso es lo que Dios nos dice que hagamos: &#8220;Se gentil, de corazón tierno, perdonándose los unos a otros, así como Dios por causa de Cristo te ha perdonado.&#8221; {Ef 4:32}. Jesús nos advierte, &#8220;Si tu no perdonas a otros, tampoco mi Padre que está en los cielos te perdonará tus ofensas,&#8221; {Mat 6:15}. No podemos vivir en un espíritu de perdón si no estamos dispuestos a extender el perdón a otros. </span></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"><span style="font-size: small;">Esto ha sido una buena preparación para nosotros en esta mañana al prepararnos para celebrar juntos la cena del Señor. En la noche que Jesús fue traicionado, se reunió con sus discípulos y tomó una toalla y una vasija y fue alrededor y les lavó sus pies, limpiándoles de la suciedad y el polvo que ellos acumularon en su caminar por la ciudad aquel día. Esto fue un acto simbólico de perdón. Muchos de nosotros necesitamos limpieza antes que vengamos a la cena del Señor; necesitamos perdonarnos los unos a otros. Jesús dijo, &#8220;Si tu vienes a traer tu ofrenda al altar y allí te acuerdas que tu hermano tiene algo en contra tuya o tu en contra de él, deja tu ofrenda y ve a él [por lo menos mentalmente, sino físicamente] y háblale. Se reconciliado con tu hermano, y después ven y ofrece tu ofrenda,&#8221; {Mat 5:23}. Algunos de nosotros necesitamos hacer eso. Debemos ser reconciliados, por lo menos en el corazón, y después en persona.</span></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: small;"><strong><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;" lang="ES">Oración</span></strong><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"><span style="font-size: small;">Señor, te damos gracias de que tu eres el Dios de verdad y realidad. Tú conoces nuestro interior, como también nuestra vida exterior. No hay nada escondido de ti; todas las cosas quedan al desnudo y abierta delante de aquel de quién debemos de hacerlo. Así que porque no podemos escondernos de ti, Señor ayúdanos a que ni lo intentemos. Ayúdanos para salir fuera del dolor y la agonía, y recordar de que somos tan culpables como los que sentimos coraje por ellos; que hemos ofendido a otros y ofendido a ti en muchas maneras y tu nos has perdonado. Porque somos perdonados, danos la habilidad de extender un perdón completo y gratis a otros; a nuestros compañeros; nuestros niños, nuestros padres, nuestros maestros, nuestros jefes, cualquiera que fuera. Lo pedimos en el nombre de Jesús, Amén.</span></span></p>
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		<title>La oración intercesora I</title>
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		<pubDate>Thu, 21 May 2009 22:05:35 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Oración]]></category>
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		<category><![CDATA[oración]]></category>

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		<description><![CDATA[¿Que es lo que esperamos que Dios haga cuando estamos abrumados por nuestras circunstancias, cuando estamos excedidos en números y aventajados? En nuestra serie de estudios de la oración del Antiguo Testamento, en esta mañana vamos a aprender a como usar la oración en las emergencias de la vida. Para eso vamos a mirar la [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt; text-align: justify; mso-layout-grid-align: none;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;"><span style="font-size: small;">¿Que es lo que esperamos que Dios haga cuando estamos abrumados por nuestras circunstancias, cuando estamos excedidos en números y aventajados? En nuestra serie de estudios de la oración del Antiguo Testamento, en esta mañana vamos a aprender a como usar la oración en las emergencias de la vida. Para eso vamos a mirar la vida de Asa, el tercer rey de Judá, nieto de Salomón. Cuando el rey Asa ascendió al trono, lo primero que hizo fue de gran admiración. En el verso 2 del capítulo 14 de segunda de Crónicas se nos dice:</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt; mso-layout-grid-align: none;"><strong><span style="font-size: 9pt; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"><span style="font-family: Times New Roman;"> </span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt 0.5in; text-align: justify; mso-layout-grid-align: none;"><strong><span style="font-size: 10pt; color: #ff0000; font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;">E hizo Asa lo bueno y lo recto en los ojos de Jehová su Dios. Porque quitó los altares del culto ajeno, y los altos; </span></strong><span style="font-size: 10pt; color: #ff0000; font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;">[eso es los altares levantados en las cimas de las montañas] <strong>quebró las imágenes, y taló los bosques </strong>[los ídolos obscenos para adorar por la gente]<strong>; Y mandó á Judá que buscasen á Jehová el Dios de sus padres, y pusiesen por obra la ley y sus mandamientos. Quitó asimismo de todas las ciudades de Judá los altos y las imágenes, y estuvo el reino quieto delante de él. (2 Crónicas 14:2-5)</strong></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"><span style="font-size: 11pt; mso-ansi-language: ES;" lang="ES"><span style="font-family: Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt; text-align: justify; mso-layout-grid-align: none;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;"><span style="font-size: small;">En otras palabras cuando el rey Asa ascendió al trono, lo primero que hizo fue dirigir a la nación a un despertar moral. El hizo lo que mucha gente dice hoy que es incorrecto hacer: El comenzó a legislar justicia.</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt; text-align: justify; mso-layout-grid-align: none;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;"><span style="font-size: small;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt; text-align: justify; mso-layout-grid-align: none;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;"><span style="font-size: small;">Para poner esto en términos de hoy día, lo que el rey Asa hizo fue limpiar las librerías de adultos, cerrar los salones de masajes, confiscar las películas pornográficas, cerrar los teatros de películas de adultos, encarcelar a los vendedores de drogas, y restaurar la lectura de la Biblia y la oración pública en las escuelas y las cortes de el país.</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt; text-align: justify; mso-layout-grid-align: none;">&nbsp;</p>
<p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt; text-align: justify; mso-layout-grid-align: none;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;"><span style="font-size: small;">Continúa leyendo la segunda parte: <a title="Segunda Parte" href="http://cristianismohistorico.org/2009/05/21/la-oracion-intercesora-ii/">II Parte</a></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt; text-align: justify; mso-layout-grid-align: none;">&nbsp;</p>
<p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt; text-align: justify; mso-layout-grid-align: none;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES;"><span style="font-size: small;">Para leer el artículo entero descárgelo:<a href="http://www.cristianismohistorico.org/wp-content/uploads/2009/05/Recursos-de-la-Oracion1.pdf"><a href="http://www.cristianismohistorico.org/wp-content/uploads/2009/05/Recursos-de-la-Oracion1.pdf">Recursos de la Oracion</a></a></span></span></p>
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		<title>Conociendo al Espíritu Santo</title>
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		<pubDate>Sat, 02 May 2009 01:33:20 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Vida Cristiana]]></category>
		<category><![CDATA[adoracion]]></category>
		<category><![CDATA[Dios]]></category>
		<category><![CDATA[Doctrina]]></category>
		<category><![CDATA[Espíritu]]></category>

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		<description><![CDATA[Por David Wilkerson 5 de noviembre de 2007 __________ Aquí en la Iglesia de Times Square, cantamos un corito que motiva aplaudir que va así: Mándalo abajo, Señor, mándalo abajo Señor, permite que tu Espíritu Santo venga acá abajo Lo necesitamos, Señor, mándalo acá abajo. Nosotros cantamos otros, coros similares, rogándole al Espíritu Santo que [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por David Wilkerson<br />
5 de noviembre de 2007<br />
__________</strong></p>
<blockquote>
<blockquote>
<div><span style="color: #42426f; font-family: verdana, arial, helvetica;"><strong>Aquí</strong> en la Iglesia de Times Square, cantamos un corito que motiva aplaudir que va así:</span></div>
<div><span style="color: #42426f; font-family: verdana, arial, helvetica;"><em>Mándalo abajo, Señor, mándalo abajo</em></span></div>
<p><span style="color: #42426f; font-family: verdana, arial, helvetica;"><em>Señor, permite que tu Espíritu Santo venga acá abajo</em></p>
<p><em>Lo necesitamos, Señor, mándalo acá abajo.</em></p>
<p>Nosotros cantamos otros, coros similares, rogándole al Espíritu Santo que baje.</p>
<p>Pero lo cierto es, que el Espíritu Santo ya esta aquí. El bajo del cielo en la Aposento Alto en Pentecostés. ¡Y el nunca se ha ido!</p>
<p>Jesús prometió, “Y yo rogaré al Padre y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no lo ve ni lo conoce; pero vosotros lo conocéis, porque vive con vosotros y estará en vosotros. “ (Juan 14:16-17).</p>
<p>Considera una frase que Jesús usa aquí: “pero vosotros lo conocéis.” Recientemente, mientras leía esas palabras en mi estudio al preparar este mensaje, no las podía sacudir. Me doy cuenta que realmente no se mucho del Espíritu Santo.</p>
<p>La iglesia habla mucho acerca del Espíritu. Enseñamos una doctrina del Espíritu Santo. Hablamos acerca de ser llenos con el Espíritu, caminar y vivir en el Espíritu, tener los dones del Espíritu, recibir consuelo del Espíritu.</p>
<p>Pero es posible conocer todas las doctrinas del Espíritu Santo y aun no conocerle a el. Si yo te preguntara, “¿Recibiste el Espíritu Santo?” ¿Cómo contestarías?</p>
<p>Algunos dirían, “Si, yo recibí el Espíritu cuando Jesús me salvo. Fue el Espíritu Santo quien me trajo al reino de Cristo.” Otros contestarían, “Si, he recibido el Espíritu, porque hable en lenguas cuando el entro a mi vida. Yo oro en el Espíritu, y las lenguas son la evidencia que le he recibido.”</p>
<p>Sin embargo, recibir el Espíritu es más que una sola experiencia. La palabra “recibir” significa “echar mano de aquello que es dado.” En resumen, recibir es desear una capacidad expandida para mayor conocimiento de quien es el Espíritu y de que se trata su ministerio. De hecho, el Espíritu Santo no es recibido por alguien <em>hasta que se le permite tomar completo control del templo de esa persona.</em></p>
<p>Pablo le pregunto a los Gálatas, “¿Cómo recibieron el Espíritu? ¿No lo recibieron por fe?” Entonces el declara, “Ustedes declararon por fe que lo que recibieron del Espíritu lo recibieron por fe. Así que, ¿ha habido un continuo ‘ministerio del Espíritu’ a ustedes por fe? ¿Están ejercitando la fe para ir mas profundo en el Espíritu?”</p>
<hr noshade="noshade" /><span style="color: #003399; font-family: verdana, arial, helvetica;"><strong>Aquí tenemos algo sorprendente:<br />
Dios nos ha dado el gran regalo de su Espíritu,<br />
quien toma residencia en nuestros corazones,<br />
pero nosotros actuamos como que el no esta aquí. </strong></span></p>
<hr noshade="noshade" /><span style="color: #42426f; font-family: verdana, arial, helvetica;">Sabemos que el Espíritu Santo esta aquí en la tierra y que el nunca se ha ido. Sabemos que él mora en nosotros, haciéndonos su morada, nuestros cuerpos convirtiéndose en su templo. Sin embargo, la mayoría del tiempo vivimos como si el Espíritu estuviera en algún lugar en el cosmos, no en nuestro medio o dentro de nosotros.Lo cierto aquí es que el Padre no envió su Espíritu para demostrarnos cuan interesado él esta en cada aspecto de nuestras vidas. El Espíritu Santo fue enviado como nuestro amigo, nuestro consolador, nuestro guía. En vista de este sorprendente hecho, la pregunta para cada uno de nosotros es, “¿cuan bien conozco yo al Espíritu? ¿Realmente lo conozco en estas formas?”Jesús aclara que el Espíritu Santo debe ser para nosotros todo lo que Cristo fue a sus propios discípulos cuando el estaba aquí en la tierra. Considera:</p>
<p>Jesús le dice a todo aquel que le sigue, “No los dejare sin consuelo.” El nos esta diciendo, en otras palabras, “Les envío a Uno quien los defenderá y guardara. No los dejare impotentes, vulnerables a los engaños de Satanás. Regocíjense, porque les estoy enviando a Uno que el poder del cual es mayor que cualquier otro poder en el universo.”</p>
<p>Jesús dice que no tan solo el Espíritu esta aquí, viviendo en mí. El también dice que yo lo conozco. Por lo tanto, tengo que preguntarme: ¿Cómo conozco yo al Espíritu? ¿Cuáles son las marcas, la evidencia, que me hace conocerle, que me haga reconocer su presencia permanente, para experimentar su cercanía?</p>
<p>Simplemente, yo conozco el Espíritu Santo por <em>los cambios que él esta obrando en mí.</em> Yo no conozco el Espíritu meramente al mirar los cambios que el ha hecho en otros. Puedo verlo reflejado en mis hermanos y hermanas, pero yo conozco al Espíritu solo por su obra en mi propia vida.</p>
<p>Como puedes ver, la obra que el Espíritu Santo hace en nosotros es tan personal. Mi cuerpo es su templo, y en mi, el ministra diariamente nuevas revelaciones de Cristo. Es su obra que me ha hecho volverme del mal, a tener hambre y sed de justicia, a ansiar continuamente, “Ven, Señor Jesús.”</p>
<p>Permíteme hablarte ahora acerca de los dos ministerios primordiales del Espíritu. Cuando nosotros conocemos su ministerio y creemos que él esta obrando en nosotros, entonces somos capaces de elevarnos por encima de las pruebas y los temores. Su ministerio hasta nos permite mirar la muerte de frente y mantenernos llenos de esperanza y gozo.</p>
<hr noshade="noshade" /><span style="color: #003399; font-family: verdana, arial, helvetica;"><strong>1. Considera primero el ministerio de consuelo del Espíritu Santo.</strong> </span></p>
<hr noshade="noshade" /><span style="color: #42426f; font-family: verdana, arial, helvetica;">Jesús llama al Espíritu Santo “El Consolador.” Es una cosa conocer al Espíritu Santo como nuestro Consolador. Pero también debemos saber <em>como</em> el nos consuela, para que podamos distinguir cual consuelo es de la carne y cual es del Espíritu.Por ejemplo, considera al hermano o hermana en Cristo quien esta abrumado por la soledad. Esta persona ora por el consuelo del Espíritu Santo y espera que ese consuelo venga como un sentimiento. El lo imagina como un suspiro repentino del cielo, como un sedante espiritual a su alma. En su pensar, el consuelo viene como un dulce adormecer de la mente, trayendo unas pocas horas de alivio.Pero a la mañana siguiente, el sentimiento de paz se ha ido. Como resultado, el comienza a creer que el Espíritu Santo ha negado su pedido. ¡No, nunca! El Espíritu Santo no nos consuela manipulando nuestros sentimientos. Su forma de consolar es vastamente diferente y es detallada claramente en la Escritura. No importa cual sea el problema, prueba o necesidad, su ministerio e consuelo es llevado a cabo al <em>traer verdad:</em> “… el Espíritu de verdad…” (Juan 14:16).</p>
<p>El hecho es, nuestro consuelo viene de lo que sabemos, no del que sentimos. Solo la verdad predomina los sentimientos. Y el ministerio consolador del Espíritu Santo comienza con esta verdad fundamental: <em>Dios no esta enojado contigo. El te ama. </em></p>
<p>“y la esperanza no nos defrauda, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.” (Romanos 5:5). El significado griego aquí es aun más fuerte que lo que la traducción sugiere. Dice que el amor de Dios “sale a chorros” en nuestros corazones por el Espíritu Santo.</p>
<hr noshade="noshade" /><span style="color: #003399; font-family: verdana, arial, helvetica;"><strong>La imagen aquí es de un corazón que esta sobrecargado</strong> </span></p>
<hr noshade="noshade" /><span style="color: #42426f; font-family: verdana, arial, helvetica;">Una carga insoportable puede ser ocasionada por temor, vergüenza, tristeza, aflicciones, tentaciones, desanimo. Pero, sin importar la causa, el consuelo es necesario.Ahora, repentinamente, se escucha una voz, haciendo eco a través de cada pasillo del alma. Es la voz del Espíritu Santo, declarándole a esa alma, “Nada puede separarte del amor de Dios.”Esta verdad – una vez creída – rápidamente se convierte en un chorro de agua viva, llevándose cada tropiezo. “Pero el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, <em>él os enseñará todas las cosas y os recordará</em> todo lo que yo os he dicho.” (Juan 14:26, énfasis añadido).</p>
<p>En esta forma, el Espíritu Santo juega una parte central en nuestra adopción de hijos al Padre. El Espíritu es el maestro en nuestro diario caminar con Cristo, y nosotros somos sus estudiantes. Y el nos enseña que somos adoptados. Nosotros somos la familia de Dios, sus hijos e hijas.</p>
<p>¿Cómo trae el Espíritu esta verdad a la memoria? El nos recuerda la mas gloriosa proclamación jamás dicha por Jesús: “Yo soy el Hijo de Dios. Yo tengo un Padre en el cielo. Y mi Padre me ama.”</p>
<p>Las palabras de Jesús aquí se hacen nuestras palabras, al ser adoptados en la familia del Padre, haciéndonos hermanos y hermanas en Cristo. “Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: ¡Abba, Padre!” (Gálatas 4:6).</p>
<p>Es el Espíritu Santo quien clama de nosotros, “Recuerda lo que Jesús dijo: tu eres un hijo, una hija del Dios Todopoderoso. Tú tienes un Padre en el cielo que te ama. Así que recuerda quien eres. Tu no estas solo. Mantén las palabras de Jesús en tu mente: ‘Dios te ha amado, tal como me ama a mi.”</p>
<hr noshade="noshade" /><span style="color: #003399; font-family: verdana, arial, helvetica;"><strong>Esta verdad que el Espíritu de<br />
hijo mora en mi se ha convertido<br />
en una gran fuente de paz y consuelo<br />
en mi caminar con el Señor. </strong></span></p>
<hr noshade="noshade" /><span style="color: #42426f; font-family: verdana, arial, helvetica;">El enemigo puede entrar como una inundación sobre mí, llevándome bajo temor, culpa o estrés. Pero yo puedo invocar esta oración inmediatamente: “Espíritu Santo, minístrame ahora, enséñame, hazme recordar. Recuérdame las promesas de Jesús acerca de mi seguridad como hijo de Dios.”El Espíritu entonces clama en mi, “Recuerda a Abba, tu Padre. Tu eres justificado, y tienes acceso a el. Ahora, clama de tu alma esta proclamación: “Yo soy hijo de Dios. ¡Ahora yo camino en el Espíritu de hijo!”“Mas a todos los que lo recibieron, a quienes creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios.” (Juan 1:12). “Todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, son hijos de Dios…” (Romanos 8:14).</p>
<p>De igual manera, Pablo nos dice que como hijos e hijas de Dios, nos es dado el mismo Espíritu que estaba en Cristo. “Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús está en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que está en vosotros.” (Romanos 8:11).</p>
<p>¿Ves cuan importante es este papel del Espíritu? A veces yo me puedo sentir espiritualmente muerto. Puedo sentirme frío en mi corazón, sin vida, como si el fuego en mi es tan solo una chispa ahora, un llama parpadeante. Pero la realidad es, hay una fuerza de vida que siempre esta obrando en mí.</p>
<p>Si yo creo la Palabra de Dios, y yo confío en Cristo, entonces sin importar como me siento –sin importar como yo pueda juzgarme a mi mismo o me sienta condenado – el Espíritu de Cristo en mi aun esta respirando vida a mi alma. Dios aun me esta amando, y el Espíritu esta aun obrando.</p>
<p>Piensa por un momento acerca de un precioso ser querido que conoces, alguien que quizás este sufriendo o en su cama de muerte. El cuerpo mortal de ese ser querido se esta gastando. Pero nosotros sabemos que todos los que están en Cristo están en un proceso de resurrección. Ciertamente, el mismo Espíritu que invadió el templo de Cristo en la tumba también viene a levantar a tu preciado a vida eterna. En el punto de profundo sufrimiento, el Espíritu dice esta consoladora verdad en el: “Vas a tu Abba Padre.”</p>
<hr noshade="noshade" /><span style="color: #003399; font-family: verdana, arial, helvetica;"><strong>Otra fuente de consuelo es saber<br />
y creer que el Espíritu Santo ha venido<br />
a hacer guerra contra las lujurias<br />
y atractivos de nuestra carne. </strong></span></p>
<hr noshade="noshade" /><span style="color: #42426f; font-family: verdana, arial, helvetica;">“… porque el deseo de la carne es contra el Espíritu y el del Espíritu es contra la carne; y estos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisierais.” (Gálatas 5:17).Una guerra interna aun ruge dentro de nosotros. Cada cristiano puede decir, “Yo se que Dios me ama. Lo conozco como mi Padre, y yo se que soy su hijo. Yo se que soy justificado a los ojos de Dios, y tengo acceso a mi Señor. Pero aun hay una guerra dentro de mí. Aun lucho contra pensamientos carnales, contra horribles tentaciones. Y esta guerra nunca parece terminar.”Amado, esta guerra es una realidad para cada cristiano. Pensamos cosas que no son dignas de Cristo. Miramos cosas que no debemos, somos tentados por cosas que no debiéramos ser tentados, escuchamos cosas a las cuales no debemos prestar oído. Y todo esto nos hace sentir indignos e impuros.</p>
<p>Estas batallas pueden ser tan intensas y tan frecuentes, que a veces sentimos como que estamos perdiendo la guerra. Hasta el apóstol Pablo se sintió así, gritando en angustia: “¡Miserable de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte?” (Romanos 7:24).</p>
<p>Sin embargo, en contesta a nuestro clamor, el Espíritu Santo viene con verdad que trae consuelo: “No os ha sobrevenido ninguna prueba que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser probados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la prueba la salida, para que podáis soportarla.” (1 Corintios 10:13).</p>
<p>En resumen, Pablo dice, tú estas peleando la misma guerra que es experimentada por santos piadosos por todo el mundo. Tu prueba no es algo peculiar o especifico a ti. El apóstol Pedro nos asegura también: “Amados, no os sorprendáis del fuego de la prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os aconteciera.” (1 Pedro 4:12).</p>
<hr noshade="noshade" /><span style="color: #003399; font-family: verdana, arial, helvetica;"><strong>Dios dice que hay poder en mi que es mayor que mi carne.</strong> </span></p>
<hr noshade="noshade" /><span style="color: #42426f; font-family: verdana, arial, helvetica;">“… porque mayor es el que está en vosotros que el que está en el mundo.” (1 Juan 4:4).La razón por la cual tu carne se ha levantado – la razón por la cual Satanás te ha inflamado—es porque tú has invitado al Espíritu dentro de ti y que tome control. Es tan simple como eso: tú estas siendo tentado porque el Espíritu ha estado haciendo cosas maravillosas en ti. Y su obra ha despertado la ira de Satanás.Cierto, que tu carne es enemistad contra el Espíritu. Pero el Espíritu Santo es más que vencedor sobre tu carne. Nosotros sencillamente tenemos que darnos cuenta que esta batalla nunca va a terminar en nuestra vida. Por eso es que Pablo nos da estas palabras: “(Dios) juntamente con la prueba la salida, para que podáis soportarla.” (1 Corintios 10:13). Aquí otra vez esta la verdad del Espíritu Santo que nos trae consuelo: <em>Tenemos un escape de cualquier temor de ser vencidos. </em></p>
<p>Esta verdad nos muestra tres cosas importantes, cosas que debemos pedirle al Espíritu que nos recuerde:</p>
<p> </p>
<ul>
<li>“Mi guerra interna es una lucha común para todos. Por lo tanto, no voy a tragarme la mentira de que soy un extraño, impuro hijo de Dios.”</li>
<li>“Debo siempre estar conciente – debo mantener un sentir continuo – que Dios me ama tanto que el me ha dado su propio Espíritu. El es tan tierno y se preocupa tanto por mi, que el ha enviado el Espíritu Santo para que pelee mis guerras. El Espíritu no ha venido como algún espía, investigándome para encontrar iniquidad. El solo tiene mi bien, mi beneficio, en mente.”</li>
<li>“Debo echar fuera toda condenación. Tengo que pedirle al Espíritu que traiga a mi mente las palabras de Pablo: ‘Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.’ (Romanos 8:1).”</li>
</ul>
<p> </p>
<p>Ahora considera otro aspecto del ministerio del Espíritu Santo.</p>
<hr noshade="noshade" /><span style="color: #003399; font-family: verdana, arial, helvetica;"><strong>2. El Espíritu Santo ha venido a guiarnos a una vida de oración.</strong> </span></p>
<hr noshade="noshade" /><span style="color: #42426f; font-family: verdana, arial, helvetica;">“De igual manera, el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad, pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.” (Romanos 8:26).Considera lo que Pablo esta diciendo aquí acerca del papel del Espíritu Santo en nuestra vida de oración. Nos confundimos acerca de la oración, haciéndola parecer tan complicada. Si vas a cualquier librería cristiana, encontraras muchos libros sobre este tema, con fórmulas detalladas sobre como orar.Esta multitud de teorías pueden traer confusión, trayendo toda clase de preguntas acerca de la oración: ¿Cuándo es que la oración se convierte en intercesión? ¿La intercesión es medida por fervor, o bullicio, o el tiempo que paso de rodillas? Me instruyen a orar según la voluntad de Dios, pero ¿Cómo conozco su voluntad? ¿Y como puedo oro? ¿Cuentan las oraciones mentales? Exactamente, ¿Por qué cosa oro?”</p>
<p>Tal confusión puede ser abrumante, y hace que pocos oren. Pero nunca hubo un tiempo cuando las oraciones del pueblo de Dios son más necesitadas que ahora. Vivimos en un mundo enloquecido. Aun en su tiempo antiguo, Pablo dijo de la tierra, “Toda la creación ahora gime.”</p>
<p>Los ecólogos nos dicen que las capas de hielo del mundo están derritiéndose, que diluvios inundaran la ciudad de Nueva York y la mayor parte de la costa Este. En el futuro, nos dicen, que el calentamiento global matara toda vida vegetal. Predicen que la tierra quedara desolada, totalmente inhabitable.</p>
<p>Las cargas de estrés causadas por tales reportes ahora están abrumando a la gente mundialmente. Y los cristianos no están exentos del estrés. Pablo dice, “Aun nosotros que tenemos el Espíritu gemimos, esperando ser liberados de esta mundo inestable. Ansiamos nuestra redención.”</p>
<p>Mientras los eventos globales empeoran, conspirando robarle la paz a la gente, sociedades en todas partes están buscando una fuente de consuelo. Pero no lo están encontrando en psicoterapia, en religión muerta, en cause, ni aun en caridad.</p>
<hr noshade="noshade" /><span style="color: #003399; font-family: verdana, arial, helvetica;"><strong>Nuestra única fuente para tal tiempo es la oración de fe.</strong> </span></p>
<hr noshade="noshade" /><span style="color: #42426f; font-family: verdana, arial, helvetica;">La Biblia nos ha dicho, “El mundo no conoce a Cristo. Y ellos no le recibirán. <em>Pero tu lo conoces a el. </em>”En esta etapa de mi vida y ministerio, una de mis mayores preocupaciones tiene que ser que yo mantenga mi vida de oración. Cuando descuido la oración, contristo el Espíritu de Dios en mí. Si, es posible para nosotros contristar al Espíritu Santo. Pablo alude a esto cuando escribe, Y no entristezcáis al Espíritu Santo de Dios,…” (Efesios 4:30).Ciertamente, el Espíritu comparte el dolor de Dios por la incredulidad y falta de oración de su pueblo. Considera solo unas cuantas maneras poderosas en que el Espíritu Santo juega un papel en nuestras oraciones:</p>
<p> </p>
<ul>
<li>Es durante la oración que el Espíritu Santo manifiesta la presencia de Cristo en nosotros.</li>
<li>Es durante la oración que el Espíritu sella las promesas de Dios en nuestros corazones.</li>
<li>Es durante la oración que el Consolador pronuncia esperanza a nosotros.</li>
<li>Es durante la oración que el Espíritu suelta ríos de consuelo, paz y descanso en nuestra almas.</li>
</ul>
<p> </p>
<p>Estos días, mi oración es esta, “Espíritu Santo, mantenme en comunión cercana con Jesús. No me permitas descuidar mi tiempo a solas con Aquel que ama mi alma. Mantenme sobre mis rodillas. Entonces conoceré tu consuelo.”</p>
<p>Te animo: haz esta tu oración también.</p>
<div><span style="font-size: xx-small; color: #000000; font-family: Verdana, Arial, Helvetica;">&#8212;<br />
Usado con permiso por <a href="http://www.worldchallenge.org/" target="new">World Challenge</a>, P. O. Box 260, Lindale, TX 75771, USA.<br />
¿Fue este mensaje de bendición para usted? Entonces compártalo con un amigo.</span></div>
<div><span style="font-size: xx-small; color: #000000; font-family: Verdana, Arial, Helvetica;"> </span></div>
<p></span><span style="font-size: xx-small; color: #000000; font-family: Verdana, Arial, Helvetica;"> </p>
<p></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p></blockquote>
</blockquote>
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		<title>La alabanza que Dios acepta</title>
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		<pubDate>Tue, 30 Dec 2008 00:28:26 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Adoración y Ofrendas]]></category>
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		<description><![CDATA[Estaba participando en un culto cuando quién dirigía la alabanza incitó al auditorio: “Alabe, hermano, alabe al Señor. Alabe para sentirse bien. Para eso hemos venido a adorar a Dios, porque alabando nos sentimos bien”. Pr. Salvador Dellutri Estaba participando en un culto cuando quién dirigía la alabanza incitó al auditorio: “Alabe, hermano, alabe al [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt; text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana;" lang="ES-DO"><span style="font-size: small;">Estaba participando en un culto cuando quién dirigía la alabanza incitó al auditorio: “Alabe, hermano, alabe al Señor. Alabe para sentirse bien. Para eso hemos venido a adorar a Dios, porque alabando nos sentimos bien”.</span></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES-DO;" lang="ES-DO"><span style="font-size: small;">Pr. Salvador Dellutri</span></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES-DO;" lang="ES-DO"><span style="font-size: small;">Estaba participando en un culto cuando quién dirigía la alabanza incitó al auditorio: “Alabe, hermano, alabe al Señor. Alabe para sentirse bien. Para eso hemos venido a adorar a Dios, porque alabando nos sentimos bien”.</span></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES-DO;" lang="ES-DO"><span style="font-size: small;">Cuando me retiré a mi hogar lo hice pensando en esa afirmación y preguntándome: ¿Alabamos a Dios para sentirnos bien nosotros? ¿La adoración tiene como finalidad el confort del hombre o la gloria de Dios? ¿Acepta Dios la adoración de un pueblo que lo alaba con el propósito egoísta de sentirse bien? Es verdad que cuando alabamos juntos con su pueblo somos bendecidos y nos sentimos bien, pero ¿puede ser este el móvil de nuestra adoración o nuestra alabanza?</span></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES-DO;" lang="ES-DO"><span style="font-size: small;">Creo que todas estas manifestaciones exuberantes de alabanza que están estallando en medio del pueblo de Dios deben ser analizadas con equilibrio y serenidad, evaluadas a la luz de la Palabra de Dios, y enfocadas desde una óptica espiritual. De no hacerlo así podríamos caer en una alienante fiebre “alabancionista” que terminará por debilitar al pueblo de Dios y precipitar catástrofes espirituales de grandes proporciones.</span></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES-DO;" lang="ES-DO"><span style="font-size: small;">La alabanza y adoración del pueblo de Dios no pueden estar condicionadas por las demandas del mercado, ni por deseos, aspiraciones u opiniones humanas, sino por la Palabra de Dios. Solo si somos fieles a su Palabra y cuidadosos en lo que hacemos, podremos presentar a Dios una alabanza que sea aceptable.</span></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES-DO;" lang="ES-DO"><span style="font-size: small;">Nadab y Abiú, hijos de Aarón, sobrinos de Moisés y flamantes sacerdotes, tomaron sus incensarios, colocaron el fuego y quemaron incienso presentándolo al Señor como ofrenda de adoración. Pero colocaron un fuego extraño, que el Señor nunca les había mandado y fueron consumidos por el fuego santo que salió de la presencia de Dios (Números10).</span></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES-DO;" lang="ES-DO"><span style="font-size: small;">Cuando David quiso llevar el arca a Jerusalén, en su primer intento se frustró y Uza murió al extender su mano para evitar la caída del sagrado mueble. Recién en el segundo intento, cuanto tomaron en cuenta todas las demandas de Dios, tuvieron el éxito esperado. (2 Samuel 6)</span></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES-DO;" lang="ES-DO"><span style="font-size: small;">Estos episodios tienen que solemnizar nuestro corazón frente al tema de la alabanza y la adoración a Dios. Podemos ser sinceros en lo que hacemos, y estar ofreciendo fuego extraño delante de la presencia de Dios, o podemos tener la mejor de las intenciones (Uza la tuvo) y sin embargo sufrir las consecuencias de nuestra ignorancia espiritual. La alabanza y la adoración no deben tomarse livianamente, no pueden evaluarse con interpretaciones ligeras de textos sacados del contexto, necesitan ser consideradas con seriedad, porque pertenecen a las cosas santas que deben ser manejadas con cuidado.</span></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: small;"><strong><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES-DO;" lang="ES-DO">I. ¿Adoradores o Alabadores?</span></strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES-DO;" lang="ES-DO"><span style="font-size: small;">La Samaritana que se acercó a Jesús junto al pozo de Jacob le presentó al Señor un dilema que, entre otros, separaba a judíos y samaritanos: “Nuestros padres adoraron en este monte, y vosotros decís que Jerusalén es el lugar donde se debe adorar” (Juan 4,20). Sabiendo que Jesús era judío creyó poder iniciar una larga polémica. Jesús no tomó una posición neutral y evaluó la enseñanza de los samaritanos diciendo que adoraban lo que no sabían, mientras que los judíos adoraban lo que sabían (v. 22), pero enfatizó que Dios no busca lugares de adoración, sino adoradores.</span></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES-DO;" lang="ES-DO"><span style="font-size: small;">La Adoración es el homenaje y la reverencia que rendimos a Dios, reconociendo su poder, autoridad, dominio, grandeza y santidad; y la palabra implica mucho más que la expresión verbal, es la entrega de todo el ser que se inclina para rendir a Dios toda la vida.</span></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES-DO;" lang="ES-DO"><span style="font-size: small;">Con mucha propiedad, Abraham, el padre de los creyentes, cuando se despide de sus siervos para ir al monte donde tendría que ofrecer a Isaac les dice: “Esperad aquí con el asno, y yo y el muchacho iremos hasta allí y adoraremos” (Génesis 22,5). El término está utilizado con toda propiedad: Abraham iba a inclinarse ante la soberana voluntad de Dios y a entregarle todo su ser en la persona de su hijo. La alabanza es la expresión verbal de la adoración, la manifestación visible de una relación íntima con Dios. Notemos que el Señor dijo que Dios busca adoradores y no simplemente alabadores. Ser adorador es apropiarse de un oficio permanente, vivir íntimamente rendido en forma incondicional a la voluntad del Señor, mientras que la alabanza es solo la expresión externa, verbalizada, de lo que sucede interiormente. </span></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES-DO;" lang="ES-DO"><span style="font-size: small;">Es importante tener claras las diferencias entre adorar y alabar, porque vivimos un tiempo de frivolidad <a href="http://cristianismohistorico.org/2008/12/29/%c2%bfpostmodernismo-o-postcristianismo/" target="_blank">posmoderna</a> en que confundimos despreocupadamente los términos. La iglesia está plagada hoy de alabadores que con toda superficialidad proclaman estar adorando a Dios. Es que resulta muy fácil y atractivo ser alabador, lo difícil es asumirnos como adoradores. Lo que Dios busca son adoradores y no meramente alabadores. Un adorador se expresa a través de la alabanza, pero no todo el que alaba es un adorador. Las manifestaciones verbalizadas y a veces eufóricas de alabanza, la repetición constante de canciones dirigidas a Dios o las expresiones públicas de agradecimiento no son garantía de que respondan a actitudes interiores de adoración. Pueden ser manifestaciones sensoriales o exhibicionistas que satisfacen a la carne pero que no expresan actitudes internas de corazón.</span></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES-DO;" lang="ES-DO"><span style="font-size: small;">Muchas veces la alabanza es hábilmente manejada por especialistas expertos en crear climas altamente emotivos que desembocan en desbordes emocionales a los que pretenden hacer pasar por manifestaciones del Espíritu. Se confunde el fuego de Dios con la hoguera encendida por el hombre. Recordemos que cuando Elías pidió fuego del cielo roció con agua el sacrificio, no dejando lugar a dudas, la manifestación de poder era de Dios y no de los hombres. Cuando el hombre echa fuego puede lograr manifestaciones humanas, pero el Espíritu Santo se retira del escenario. Por eso el Señor subrayó que Dios no busca alabadores, sino adoradores. Porque hay notables diferencias entre ser un alabador y ser un adorador.</span></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES-DO;" lang="ES-DO"><span style="font-size: small;">El adorador tiene un oficio permanente, que cumple durante todas las horas del día, vive inclinado delante de su Dios y busca hacer su voluntad. El alabador ejecuta una tarea esporádica sujeta a tiempos y situaciones. El adorador busca agradar a Dios en todo y expresa esto en la alabanza. El alabador busca sentirse bien él en un acto de autocomplacencia que busca como excusa a Dios. El adorador entrega su vida, el alabador quiere beneficiar su vida. El adorador se mueve por la acción del Espíritu, el alabador necesita de la incentivación de la carne. El adorador busca ser manejado por Dios, el alabador quiere manejar a Dios. El adorador acepta la voluntad de Dios sea cual fuere, mientras que el alabador quiere modificar la voluntad de Dios por medio de su alabanza. Pero adoradores y alabadores se confunden, ¡porque los adoradores también alaban! </span></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES-DO;" lang="ES-DO"><span style="font-size: small;">¿Cuál es, entonces, la alabanza que Dios acepta? Es aquella que expresa la adoración de un verdadero adorador. Señalemos las características de un verdadero adorador.</span></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: small;"><strong><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES-DO;" lang="ES-DO">II. Las características de un verdadero adorador</span></strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: small;"><strong><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES-DO;" lang="ES-DO">a. Un verdadero adorador tiene una experiencia personal con Dios.</span></strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES-DO;" lang="ES-DO"><span style="font-size: small;">Dios no puede aceptar la alabanza de quién no ha experimentado el nuevo nacimiento, porque “Dios es juez justo, y Dios está airado con el impío todos los días” (Salmo 7,11). Para alabar a Dios hay que estar en una relación correcta con Él. El leproso que volvió para adorar a Jesús lo hizo teniendo presente la experiencia singular que había vivido con el Señor, que motivó que se postrara en tierra y diera gloria a Dios. En el tiempo final, frente al resplandor de la gloria del Señor, hasta los impíos se arrodillarán ante él vencidos por la evidencia de su victoria, pero mientras tanto solo los redimidos podemos dar cabalmente gloria al Señor, porque hemos sido hechos aceptos por la obra de Jesucristo y fuimos librados de la ira por su sangre. Quienes todavía están en sus pecados, contra los cuales pesa la ira de Dios, no pueden unirse al pueblo de los redimidos para alabarle porque están en situación de rebeldía. </span></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: small;"><strong><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES-DO;" lang="ES-DO">b. Un verdadero adorador conoce a su Dios.</span></strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES-DO;" lang="ES-DO"><span style="font-size: small;">El Señor dijo: “Más la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en Espíritu y en verdad, porque también el Padre tales adoradores buscan que le adoren” (Juan 4,23) La vieja reyerta entre judíos y samaritanos estaba centrada en el lugar físico de la adoración, una cuestión de formas. Los judíos adoraban en Jerusalén, mientras que los samaritanos los hacían en Gerizim. Para ellos esto era motivo de controversia histórica y de lucha despiadada. Jesús puso las cosas en su lugar enseñando que, antes que las formas, está el conocimiento de la persona a la que se adora. Por lo tanto no es importante el lugar, sino la persona. El conocimiento de Dios es vital para el adorador. Y para conocer a Dios tenemos un único camino: La Palabra de Dios. </span></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES-DO;" lang="ES-DO"><span style="font-size: small;">Dios ha hablado, tiene carácter, es un Dios personal y se ha revelado. El conocimiento de la Palabra de Dios tiene que ser fundamental para quien quiere alabar a Dios correctamente. La alabanza no puede desplazar o reemplazar el conocimiento y la exposición de la Palabra de Dios, porque de ser así terminaríamos por estar alabando “lo que no sabemos”. Dios no puede aceptar la alabanza de un pueblo que no se preocupa por conocerlo, por conocer su voluntad y por ponerla por obra. El pueblo que adora a Dios es porque conoce a su Dios, porque quiere conocerlo cada día más y porque sabe que del conocimiento de su Dios, y no de una alabanza eufórica, depende ser aceptado y sobrevivir. El profeta Oseas trae los reclamos de Dios a un pueblo que va a ser castigado y dice: “Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento. Por cuanto desechaste el conocimiento yo te echaré del sacerdocio&#8230;” (Oseas 4,6).</span></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: small;"><strong><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES-DO;" lang="ES-DO">c. Un verdadero adorador alaba sin esperar nada a cambio.</span></strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES-DO;" lang="ES-DO"><span style="font-size: small;">La alabanza que Dios acepta no es la que persigue un fin utilitario y se presenta para propiciar las bendiciones de Dios, sino las que son expresión de un corazón agradecido que rinde al Señor el tributo que merece su persona. </span></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES-DO;" lang="ES-DO"><span style="font-size: small;">La mujer de Sunem que preparó el aposento para Eliseo lo hizo desinteresadamente, porque el profeta era un varón de Dios. Cuando el profeta le preguntó: “¿Qué quieres que haga por ti? ¿Necesitas que hable por ti al rey o al general del ejército?” La mujer respondió: “Yo habito en medio de mi pueblo”, mostrando que tenía por sumo privilegio contarse entre los elegidos de Dios y poder darle honra a sus siervos. No buscó con su acción ningún privilegio especial, aunque la falta de un hijo debía pesarle en su corazón. Dios la bendijo por esta visión tan decantada que tenía de la honra debida a Su nombre.</span></span></p>
<p><span style="font-size: 12pt; font-family: Verdana; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: ES-DO; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: EN-US; mso-bidi-language: AR-SA;" lang="ES-DO">El Señor Jesucristo citó a Isaías para caracterizar a su pueblo: “Bien profetizó de vosotros Isaías cuando dijo: Este pueblo de labios me honra, mas su corazón está lejos de mí” (Mateo 15,8) Mirando a su alrededor veía como se multiplicaban los alabadores: Multitudes acudían al Templo de Jerusalén para unirse en la alabanza, en múltiples festividades con sus labios honraban a Dios, diariamente tiempos especiales de oración y épocas de ayuno. Pero cuando Dios miraba sus corazones los veía lejos de Él. Porque Dios no se conforma con alabadores, los tiene por millares, pero Él sigue buscando la alabanza de los verdaderos adoradores. Y los verdaderos adoradores siguen escaseando. </span></p>
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